Camelia "La Tejana", a la ópera

martes, 9 de marzo de 2010

MÉXICO, D.F., 9 de marzo (Proceso).- Únicamente la verdad... es el título de la pieza que, estrenada en Estados Unidos en 2008, se montará aquí en el marco de la XXVI Edición del Festival de México (FMX). Parte, desde luego, del mítico personaje femenino que, en forma de corrido, ha cobrado popularidad con Los Tigres del Norte.

La famosa contrabandista y asesina Camelia La Tejana acecha a la Ciudad de México.

Se hará presente en la ópera Únicamente la verdad: La auténtica historia de Camelia La Tejana, con libreto de Rubén Ortiz Torres, música de Gabriela Ortiz y puesta en escena de Mario Espinosa, basada en el célebre corrido Contrabando y traición, de Ángel González (difundido por la agrupación popular Los Tigres del Norte), y notas periodísticas sobre el personaje mítico.

Sus creadores amenazan con que en la obra, en un acto y sin intermedio, se conocerá más sobre este personaje y “de paso se reflexionará sobre la migración de mexicanos a Estados Unidos, el crimen organizado y el narcotráfico”, pero advierten:

En la obra se da a conocer, tomada del periódico Alarma!, de 1986, la información de que Eleazar Pacheco Moreno se suicidó acostándose en la vía del tren en Ciudad Juárez. La máquina le cortó la cabeza, después de que una mujer conocida como Camelia La Tejana lo desairó.

Además, en la pieza se incluyen las historias reales de dos personas que dicen ser Camelia La Tejana. Una es Camelia María, entrevistada por La Jornada, quien señala que no mató a Emilio Varela. Otra es Agustina Ramírez, quien en TV Azteca narró que fue violada a los seis años de edad y luego asesinó a varones porque creía que no valían nada, pero ahora es evangelista y ayuda a los jóvenes para que se alejen de las drogas.

Y también en el montaje es integrada la Camelia La Tejana del corrido, donde una mujer asesina a su amante Emilio Varela, porque después de que ambos pasaron un cargamento de mariguana a Estados Unidos la traicionó al decirle que se iba con su verdadero amor.

Aquí se presenta la melodía Contrabando y traición escrita en 1971, grabada en 1972 y lanzada al mercado en 1973.

Salieron de San Isidro/ procedentes de Tijuana,/ traían las llantas del carro/ repletas de yerba mala,/ eran Emilio Varela/ y Camelia La Tejana.

Pasaron por San Clemente/ los paró la Emigración,/ les pidió sus documentos,/ les dijo de dónde son,/ ella era de San Antonio,/ una hembra de corazón.

Una hembra así quiere a un hombre,/ por él puede dar la vida,/ pero hay que tener cuidado/ si esa hembra se siente herida,/ la traición y el contrabando/ son cosas incompartidas.

A Los Ángeles llegaron/ a Hollywood se pasaron,/ en un callejón obscuro/ las cuatro llantas cambiaron,/ ahí entregaron la yerba,/ ahí también les pagaron.

Emilio dice a Camelia/ hoy te das por despedida,/ con la parte que te toca/ tú puedes rehacer tu vida,/ yo me voy pa’ San Francisco/ con la dueña de mi vida.

Sonaron siete balazos/ Camelia a Emilio mataba,/ la policía sólo halló/ una pistola tirada,/ del dinero y de Camelia/ nunca más se supo nada.

Ahora, el lugar del delito es la XXVI Edición del Festival de México (FMX), el cual comenzará con Únicamente la verdad… el jueves 11 en el teatro Julio Castillo (Centro Cultural del Bosque) a las 20:00 horas. También se presentará el 14, a las 17:00, y el 16, a las 20:00 horas.

Según la compositora Ortiz, las interrogantes en la obra son: ¿Cómo se construyó ese mito?, y ¿por qué ha sido tan importante en la cultura popular de este país?

Para el autor del libreto, Ortiz Torres, el guión estudia “la singular cultura fronteriza de México y Estados Unidos, y el modo como el corrido, heredero de una tradición centenaria que se remonta hasta los romances medievales, constituye para la población mexicana un medio que legitima y acredita los sucesos canonizando una narración histórica como verdadera”.

Ardua investigación

Pero Camelia La Tejana primero se hizo presente en el extranjero: Únicamente la verdad… se estrenó el 8 y 9 de agosto de 2008 en el Buskirk-Chumley Theater de la ciudad de Bloomington, Indiana. Meghan Dewal interpretó a Camelia en la primera función, y Heather Youngquist en la segunda.

En México la pieza operística no ha sido estrenada.

Ortiz empezó a trabajar el proyecto desde hace más de 10 años, y hasta hace tres se concretó y escribió, sobre todo la música, con apoyos estadunidenses.

Inició cuando la compositora estaba en Venezuela, donde la Orquesta Simón Bolívar tocó una obra suya, Zócalo tropical:

“El director de la Organización de los Estados Americanos (OEA) me encargó escribir una obra de pequeño formato, una ópera de cámara. Platiqué con mi hermano (Ortiz Torres), quien es artista visual, y me comentó que si todas las óperas del siglo XIX terminan en tragedias, desde Salomé, de Richard Strauss, por qué no partíamos de una tragedia real. Me propuso ver el Alarma!, lo cual me pareció genial. Buscamos y encontramos una noticia que nos llamó mucho la atención, porque se veía a un personaje que se acostó sobre las vías del tren de Ciudad Juárez, y la locomotora le cortó la cabeza, se parecía un poco a Salomé de la frontera, y lloraba por él una tal Camelia La Tejana, se veía la foto y todo.”

Entonces se preguntaron si era Camelia La Tejana del corrido Contrabando y traición. Y empezaron a investigar y encontraron diferentes informaciones, a la Camelia que es evangelista y Camelia María. Hallaron el libro Narcorrido, del estadunidense Elijah Wald, donde hay una entrevista de Ángel González, quien asegura que no conocía a ninguna Camelia, aunque tenía una amiga en Los Ángeles que la inspiró para hacer el corrido, “pero Camelia no existió nunca”.

Para trabajar, Ortiz solicitó la beca Guggenheim:

“Apenas nos alcanzó para filmar la videópera y la Universidad de Indiana se interesó muchísimo en montar la obra. Tomé un año sabático y me concentré en escribir la música. Me fui un año a Indiana.”

José Areán, el director concertador, y Ortiz ofrecieron el proyecto a José Wolffer, director del FMX, y se interesó. Además, participa la Compañía Nacional de Ópera del Instituto Nacional de Bellas Artes y el Coro y Orquesta del Palacio de Bellas Artes.

–Luego de esa investigación, ¿para usted quién es Camelia La Tejana?

–Es un personaje mítico. Evidentemente es un personaje muy importante dentro de la cultura popular que nos está representando en muchos aspectos, por ejemplo muestra a una mujer con toda la valentía de vengarse de su amante, incluso matarlo y salirse con la suya. No es la figura de la mujer abnegada, al contrario. La mujer evangelista es un personaje que existe en la vida real y eso me da un poco de miedo, porque hay gente que cree lo de Camelia La Tejana, lo cual representa la ignorancia que tenemos en este país a falta de educación.

“¿Qué representa Eleazar Pacheco Moreno, el que se suicida en las vías del tren? Todo el problema de inmigración que tenemos en este país.”

Y aunque subraya que no es una ópera sobre el narco, acepta que el tema del narcotráfico está presente.

–Llama la atención que diga que es una ópera y corrido/documental experimental, ¿a qué se refiere?

–Que es una mezcla de todo eso. Es ópera porque se canta con intérpretes operísticos, es un documental porque contiene una serie de investigaciones alrededor de este personaje y porque es una recopilación de textos. Además, es una especie de ópera periodística porque está basada en entrevistas, en hechos difundidos por los medios informativos. Es experimental porque no se ha hecho nada así. Estamos rompiendo los cánones de lo que es la ópera tradicional, porque el drama no se narra en forma lineal.

“Incluso es una ópera multimedia, porque hay video, lo que filmamos en Ciudad Juárez.”

Música original

Quince instrumentos dan vida a la obra: metales, quinteto de cuerdas, percusiones, la tuba y el acordeón. También hay ciertos tratamientos y elementos acústicos:

“Se escuchan cosas que recuerdan a la música norteña, porque de eso se trata, ya que todo lo que pasa es en el norte del país. Por eso tengo en la instrumentación un acordeón. Y a la tuba le doy un papel muy importante, porque en toda la banda sinaloense, la tambora y la música norteña destaca siempre la tuba, es el instrumento protagónico. De repente se nota una especie de cumbia, desde mi propio mundo sonoro.”

–¿Cree que haya críticas porque se sale de la ópera tradicional?

–Será polémica por el tema, pero no me preocupa, lo que me interesa es que nos quede bien representada.

Muy actual

A Mario Espinosa, director de la puesta en escena, lo invitó al proyecto el FMX, y aceptó porque “el tema es fantástico”:

“Es un personaje mítico que además tiene que ver con el país presente y reflexiona sobre ello. No es un ensayo, no propone solución ni nada, pero se refiere al momento en el cual vivimos. Tal vez no lo pensaron así los autores, porque es un proyecto con el cual la compositora y el guionista llevaban 10 años.”

–¿Qué opina de la música de Gabriela Ortiz?

–La compositora fue audaz, musicalmente hablando, por tratar un asunto que tiene que ver con lo popular, desde sus conocimientos y sus talentos como compositora, con todas las técnicas contemporáneas actuales.

La protagonista

La soprano Nieves Navarro es Camelia La Tejana:

“Es muy acertado Únicamente la verdad porque cada quién tiene su verdad absoluta sobre Camelia. Para mí es una ópera muy fuerte, la cual requiere tanto de técnica de canto como saber de música vernácula. Exige vocalmente todo el juego de notas que lleva.”

–¿Cómo interpretar a estas Camelias que presenta la ópera?

–Es bastante difícil. Son dos camelias que existen en la vida real y les debes dar cuerpo y forma.

“Cómo músico, actriz y cantante, no se puede contar algo que no sientas, porque el público no te cree.”

Como Camelia, apunta directo al público:

“A la gente le va a gustar la obra porque está muy bien construida y va a causar discusión. Además, puede abrir los ojos hacia otro tipo de música, hacia la contemporánea, y que se conozca sobre todo a nuestros autores mexicanos.”

También actúan Armando Gama y Arturo López (barítonos), José Luis Ordóñez, Gerardo Reynoso y Saúl Sánchez (tenores), y Guillermo Ruiz (bajo), entre otros.

Texto publicado en la edición 1740 de la revista Proceso, actualmente en circulación.

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