Adiós, al creador de caricaturistas: Agustín Sánchez

martes, 25 de mayo de 2010

MÉXICO, DF, 25 de mayo (apro).- El historiador Agustín Sánchez (DF, 1956), autor del Diccionario Biográfico Ilustrado de la Caricatura Mexicana (Limusa/ Noriega Editores/ Sociedad Mexicana de Caricaturistas, 285 páginas, DF, 1997), lamentó el deceso del famoso caricaturista Gabriel Vargas, creador de La Familia Burrón, ocurrido hoy.
“Fue uno de los grandes artistas mexicanos del que se puede hablar desde varias formas de expresión, todas magníficas. Una y la más conocida fue la historieta donde trazó el desarrollo de la Ciudad de México, sus personajes son un microcosmos excepcional de una especie de comedia humana o de tragicomedia mexicana. Vargas fue quien mejor retrató lo que somos los mexicanos.
“Por otro lado hay un aspecto que me parece fundamental y del cual muy poco se ha dicho. Me refiero al manejo excepcional del español que tiene Gabriel Vargas. Nos reímos mucho de los términos que usa en La Familia Burrón aunque vienen del viejo y del antiguo castellano; sin duda, hay una estrecha relación entre el habla popular y del habla culta.
“Justamente cuando en el año 2003 el Seminario de Cultura Mexicana le otorgó la medalla José Vasconcelos, escribí para él y leí un texto (Vibraciones del caletre) en el que hacía referencia de que al igual que Luis G. Inclán en su novela de Astucia rescató por primera vez la forma de hablar del mexicano en el siglo XIX, Gabriel Vargas hizo lo propio en el siglo XX.”
Sánchez, egresado de la UNAM, abundó:
“Los giros idiomáticos que emplea el maestro Vargas en su obra son expresiones de lo mexicano pero bien a bien no sabemos quién fue primero en acuñarlas, si la sociedad o el mismo Gabriel Vargas. Valdría la pena y este sería uno de los trabajos por hacer, formar un diccionario o una especie de vocabulario con las palabras que emplean los personajes de La Familia Burrón y que muchos se retomaron coloquialmente: que si ‘el cuico’, ‘los acólitos del diablo’, ‘la tombochona’, etcétera, términos que se usan cotidianamente por el pueblo mexicano. Es muy importante este rescate del lenguaje de Gabriel Vargas, por tratarse de lo que somos como mexicanos.”
Hace un año en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo el historiador Agustín Sánchez publicó Pókar de ases, volumen sobre caricaturistas hidalguenses donde sobresalía Vargas. Próximamente, la colección de bolsillo “Círculo de Arte” (Conaculta) editará otro nuevo volumen acerca del fallecido caricaturista, cuyo título tentativo sería Los Burrón y familia.
“Este libro será una biografía de Gabriel Vargas, ya lo entregué a prensas e incluye el rescate que hicimos hace algunos años en el Museo de la Caricatura con el primer dibujo que hizo el maestro a los quince años de edad…
“Seguimos con su ingreso a Excélsior y llega a una de sus primeras obras de caricaturas casi desconocida: Los Superlocos con el personaje don Jilemón Metralla y Bomba.
“Creo que resulta muy curioso el que Gabriel Vargas siempre mencionara que le molestaba el ser reconocido nada más con La Familia Burrón cuando hizo muchas historietas o, por ejemplo, realizara por ejemplo La vida de Cristo, en El Sol de México, y en Excélsior hizo también su tira cómica La Sopa de Perico durante bastantes años.
“Finalmente, yo mencionaría otra cosa muy importante de Gabriel Vargas: fue un gran formador de caricaturistas mexicanos, un hombre que vivió tanto porque trabajaba muchísimo… En La Familia Burrón él no hacía todo ya que poseía un gran equipo por el cual pasaron Borja (de La Prensa), Raúl Moysén Ortiz (de El Sol de México), Palmira Garza, quien es una de las pocas caricaturistas de México, Mejía y su sobrino Guty, a quien le debemos las portadas de La Familia Burrón.”