Luis Valdez y "Zoot Suit": El racismo, ahora, en Arizona

lunes, 3 de mayo de 2010

MÉXICO,D .F., 3 de mayo (Proceso).- El director chicano, quien vino a México a trabajar en el montaje de la ya mítica pieza con la Compañía Nacional de Teatro, traza un cuadro histórico de las luchas de los mexicanos de origen en Estados Unidos para enfrentar un “viejo problema” que ahora reverdece en el estado de Arizona, donde acaba de votarse una ley antiinmigrante: el racismo. El creador del Teatro Campesino Aztlán y cuyos padres nacieron en esa entidad, está convencido de que hay muchas posibilidades de que la medida sea invalidada; de no ser así, augura el estallido de la violencia.

El dramaturgo y cineasta chicano Luis Valdez es dichoso porque por primera vez presenta en México y en español su famosa obra teatral Zoot Suit (sobre la intolerancia racial padecida por la comunidad de origen mexicano en Los Ángeles, California, durante la Segunda Guerra Mundial), pero al mismo tiempo es infeliz debido a que el tema de la pieza, estrenada en 1978 en esa ciudad estadunidense, sigue vigente.

“La realidad no ha cambiado, ¡estamos peor!”, exclama.

Le molesta que el 23 de abril pasado la gobernadora de Arizona, Estados Unidos, Jan Brewer, haya firmado la iniciativa de Ley SB 1070, decreto antiinmigrante que propone que cualquier persona sospechosa de ser indocumentada pueda ser detenida e interrogada por la policía.

Con Zoot Suit se reflexiona la triste realidad. La historia está inspirada en el asesinato de José Díaz, ocurrido hacia 1942 en Sleepy Lagoon, el cual condujo a la condena injusta de 12 jóvenes pachucos, de los cuales sobresalió el nombre de Henry Leyva (en la obra es Henry Reyna). A este caso se le conoce en la prensa estadunidense como The Sleepy Lagoon Murder Mystery.

Además, la obra muestra los enfrentamientos violentos que hubo entre jóvenes méxico-americanos y policías estadunidenses en 1943. Se trata de la primera producción chicana en Broadway, cuyo éxito en Los Ángeles y en Nueva York la condujeron al cine en 1981, bajo el mismo título, con Edward James Olmos, la cual también “está muy fresca” para Valdez.

–¿Ha cambiado la situación de los chicanos de los años cuarenta a los mexico-americanos de hoy?

–Ahora hay más mexicanos en Estados Unidos de los que había en los cuarenta. Muchos de los pachucos eran hijos de inmigrantes y, aunque eran ciudadanos, de todos modos heredaron la condición de sus padres y los confrontaba el racismo, el cual también padecían los asiáticos, los afroamericanos, en fin.

“Veinte años después, en los sesenta, ya era otra condición. Nosotros, hablo de mi generación, queríamos cambiar las cosas. El movimiento chicano fue parte del movimiento de los derechos civiles en Estados Unidos, donde por supuesto intervinieron afroamericanos, los indígenas estadunidenses, los gays, las mujeres, quienes también pelearon. Había una constitución, una garantía de libertad, que cuando se escribió sólo era para hombres blancos, ni las mujeres entraban. Un siglo después de la guerra civil en Estados Unidos se tuvo que insistir a través de manifestaciones y protestas de que Estados Unidos debía cumplir con la promesa de su Constitución, y por eso cambiaron algo las cosas en los sesenta.”

Valdez, fundador del Teatro Campesino Aztlán, por lo cual es llamado el padre del teatro chicano, y realizador también del largometraje La bamba, se involucró con César Chávez, el activista de derechos civiles para campesinos, defensor de los inmigrantes latinos y creador de la Asociación Nacional de Trabajadores del Campo (NFWA, por sus siglas en inglés), que después cambió a Unión de Trabajadores Campesinos.

El dramaturgo y guionista de cine sigue con su recuento:

“La emigración de mexicanos fue muy estimulada por el programa del bracero en los cuarenta y luego se dio la inmigración natural. Esta situación ha estimulado, una vez más, el espíritu del racismo, por eso lo de Arizona... bueno, en todo Estados Unidos.

“Estamos en medio de un gran debate en Estados Unidos en cuanto a cuáles son los derechos civiles, cuáles son las protecciones que merecen todos los seres humanos. Lo observo como algo que está enraizando en el viejo problema del racismo. Si fueran ingleses los que trataran de meterse a Estados Unidos, la situación sería muy distinta.”

–¿Cree que se dé marcha atrás a esa ley?

–Sí. Esa ley no puede sostenerse bajo las leyes federales que existen. Las leyes federales son más poderosas que las leyes estatales. Ese es un viejo debate en Estados Unidos. Finalmente la Constitución debe demandar que se respete, no se puede sostener esta actitud.

“En California mucha gente incita a boicotear a Arizona, pero Arnold Schwarzenegger ha estado enviando prisioneros allá porque no caben en California. También es más económico mandarlos a Arizona. Por eso Arnold no hace nada con respecto a la ley.

“También va mucho turismo nacional a Arizona, lo cual implica un intercambio económico. Por eso no boicotean a ese estado.”

–¿Qué pasaría si no se logra desechar esa ley?

–La situación se pondría peor en Arizona. Tal vez llegue a la violencia, porque la gente no aguanta.

Los padres de Luis Valdez nacieron en Arizona, “en la mera frontera”, y luego se trasladaron a California. También, cuenta, Chávez nació y murió en Arizona.

 

La fantasía de los “gringos”

 

Valdez cree que todo ha empeorado la fantasía de “los gringos”:

“Cuando andaba con Chávez, los rancheros, quienes también eran hijos de inmigrados, venían de Italia o Checoslovaquia o Yugoslavia, se vestían de vaqueros y compraban grandes camionetas. Además, ponían sus escopetas en sus casas para que se vieran. Eran como el actor John Wayne. El juego era de que ellos eran los terratenientes, los vaqueros, y nosotros éramos los indios. Es un juego que corresponde mucho a la fantasía de los estadunidenses. Quieren ser grandes terratenientes, tener sus ranchos grandes y desean muchos mozos a su mando. Anhelan muchos campesinos. Es decir, entre más mexicanos, más señores se sienten.

“En Estados Unidos no hay suficiente dinero ni suficiente terreno para que sean terratenientes. Los obreros también existen en el territorio estadunidense, pero igual poseen esa fantasía. No importa quién sea porque puede volverse rico en un momento, y mucha gente se sostiene con esa fantasía, y si no pueden sostenerse con la realidad, entonces lo hacen con la droga, lo cual también es un problema. Y le están arruinando en ese sentido la vida a México.

–No parece que el gobierno estadunidense lo vea así.

–Es verdad. Estados Unidos tiene que tomar responsabilidad por eso. Incluso vende las armas para el crimen organizado mexicano. El intercambio de drogas y armas a través de la frontera de Estados Unidos y México es uno de los mayores problemas.

“Se requiere la honestidad de parte de Estados Unidos, de la cual todavía no son capaces, especialmente en cuanto al mexicano. México y Estados Unidos están conectados no sólo por la frontera, sino por el tráfico humano que se ha dado por siglos. Los chicanos creen que los aztecas provienen del sureste de Estados Unidos, arqueológicamente hay evidencia de que hubo influencia de México en aquella parte de Estados Unidos de hace miles de años. Eso también no quiere reconocerse.

“Estamos en un punto en donde se debe crear un gran debate en Estados Unidos.”

–¿Es positivo ese punto para que se dé un debate?

–Muy positivo, porque hay que discutir las realidades para entendernos mejor. Yo invito, provoco, demando que escritores estadunidenses no ignoren lo que es México y la realidad de esta frontera. Existe muy poca gente que reconoce que la mitad del sureste de Estados Unidos fue la media parte del territorio mexicano.

–Usted ha dicho que todo regresa a su origen.

–Sí. Los mayas decían: “Toda agua regresa a su punto de descanso”.

 

La pieza teatral

 

–Ante toda esa situación del mexicano en Estados Unidos, ¿qué aporta Zoot Suit en México?

–El caso de Sleepy Lagoon se refiere a todo este proceso que han tenido los mexicanos en Estados Unidos. Además, el traje de pachuco (zoot suit) era la moda en 1942 y 1943, un tiempo profundo de cambio mundial, porque salía el mundo de la crisis económica de los treinta, cuando también deportaron a mucho mexicano, pero los jóvenes se estaban adaptando a los cambios culturales. La música jazz y el swing la adaptaban a su propia realidad, como expresión de su ser.

“Lo que representa el zoot suit es la integración racial en Estados Unidos, porque era el uso de un traje que le correspondía a dos grupos, empezó con los afroamericanos, luego los chicanos lo adaptaron a su estilo, le dieron el nombre de ‘tacuche’.”

–El caso de Sleepy Lagoon, ¿creó la imagen del mexicano como pandillero?

–Sí. Lo que pasó es que se creó un estereotipo en la prensa, y se sigue renovando en los medios informativos. Es la razón por la cual se han construido más prisiones en California que en otros lados de Estados Unidos. El hecho de encarcelar a jóvenes latinos y afroamericanos en las cárceles se ha vuelto una industria en California. Donde antes había pueblos agrícolas, donde había campo y trabajadores, hay prisiones.

“Zoot Suit en la prensa era otro modo también de decir mexican. Cuando entró la radio, el cine sin sonido y la televisión, ayudaron a reforzar el estereotipo del pachuco o del vato loco o del pandillerista que existe hoy. Existe el caso de pandillas muy grandes en Los Ángeles que ya no son chicanas, mexicanas, hay salvadoreñas, la Mara Salvatrucha, la más grande y la más poderosa que se ha extendido por todo Estados Unidos por las drogas. Tiene sus origines en Los Ángeles, lo que pasa es que el gobierno echó a muchos de sus miembros a El Salvador, y allá se reorganizaron y creció más.

“Zoot Suit tiene esta relevancia de que es parte del origen ahora del estereotipo del pandillero. El miedo que existe en Arizona, por ejemplo, en cuanto a la nueva inmigración, es porque se habla mucho de las drogas y la violencia en el norte de México. Eso refleja lo que ocurrió en 1942, porque fue una forma de histeria de la guerra; pero también cultural, porque por primera vez entraron los mexicanos a la ciudad. El traje era como una forma de identificación.”

En 1968, Valdez conoció una copia del folleto The Sleepy Lagoon Munder Mystery, escrito por Guy Endore en 1944:

“Me impresionó inmediatamente la potencialidad teatral de ese material, y particularmente me entusiasmé porque el teatro chicano, inspirado por mi compañía el Teatro Campesino de Aztlán, había comenzado a desarrollar un nuevo personaje, era el vato loco, el hijo del pachuco. El folleto revelaba el caso de Sleepy Lagoon de una manera intensa, con estilo sencillo que instruía e irritaba, así como también entretenía. El tema era tan profundo como las raíces del racismo y tan amplio como el teatro de guerra durante la Segunda Guerra Mundial. Parecía tenerlo todo, la esencia del drama: zoot suits, pachucos, marinos, palabras exóticas y hasta el misterio de un homicidio. Sólo faltaba la historia de amor.”

A pesar de su fascinación con ese material, archivó el folleto:

“Los tiempos políticos de entonces, la huelga de campesinos en California, las protestas por la guerra en Vietnam y las Olimpiadas en México no me permitían el lujo de escribir sobre un caso tan complejo.”

Fue hasta la primavera de 1977 que empezó a escribir la obra.

Aclara:

“Todos los mexicanos en Estados Unidos están pasando el mismo proceso del chicanismo. De sentirse como huérfanos fuera de México, y ¿quién los protege?, bueno, la comunidad se protege a sí misma. Pero que los acepten, todavía no existe realmente.”

 

Por fin en el país

 

El acontecimiento es que Zoot Suit se estrena mundialmente en español y reinaugura el teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario, luego de permanecer cerrado cuatro meses porque fue renovado en su totalidad, como el equipo de audio e iluminación, y se crearon cuatro camerinos.

La obra se presenta en ese recinto desde el 29 de abril, bajo la dirección escénica de Valdez. Es una coproducción de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) del INBA, bajo la dirección artística de Luis de Tavira, y la Dirección de Teatro de la UNAM.

“Es un gran honor y un privilegio que la CNT monte mi obra. Me invitaron. El lazo se hizo a través de una compañera que participa en el elenco y ha trabajado con el Teatro Campesino, además fue parte del elenco original en Los Ángeles, se trata de Alba Martínez. Es profesora pero sigue siendo actriz. Ella se contactó conmigo y con De Tavira. El gran dramaturgo y yo nos conocimos, y tuvimos una buena conversación, de un entendimiento muy profundo.”

–¿Cómo ha sido dirigir a la CNT?

–Hay que entenderlos porque tienen diferentes estilos y yo cuento con el propio también como director. Nacimos bajo diferentes circunstancias y hay gran necesidad de que nos identifiquemos como mexicanos, en autodefensa realmente, sin borrar la cuestión de que los chicanos somos norteamericanos. Nacimos en Estados Unidos y tenemos los derechos, no nos pueden deportar, no nos pueden echar; sin embargo, encontramos una cierta discriminación y no se reconoce nuestra cultura, nuestros orígenes, por eso venimos aquí a identificarnos con México y compartir con nuestros compañeros.

“Es una riqueza tremenda contar con el talento y la profesionalidad de la CNT, hablo mundialmente porque he andado por toda la Tierra, Europa, Japón, Filipinas, en muchos lugares, representando y actuando y montando cosas, pero realmente lo que encuentro aquí en México me da mucho orgullo.”

La música de Zoot Suit es la que originalmente compuso Lalo Guerrero, ya fallecido, y quien también nació en Arizona. Este compositor es considerado el padre de la música chicana. 

Y luego considera como “maravilloso” que su obra se muestre en el año del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución.

–Aquí existe una discusión tremenda de que no hay hada qué festejar en estos aniversarios, ¿qué opina?

–Por lo que vale el punto de vista de un chicano, de una persona que viene de afuera, creo que hay mucho avance en México, claro, hay grandes problemas, soy optimista pero no tonto, es decir, pendejo.

El 6 de mayo, otra obra de Valdez se mostrará en el Distrito Federal, en el teatro Morelos. Se titula Venado momificado y la dirigirá José Manuel Galván, quien tradujo la pieza al español.

Valdez irá a Cuba, donde le otorgarán el Premio Galla de La Habana durante la octava edición de la temporada de teatro latinoamericano y caribeño Mayo Teatral, organizada por la Casa de las Américas del 7 al 16 de mayo próximo.

Luego retornará a México para participar en el simposio que la UNAM organiza en torno a Zoot Suit. Será los días 24, 25 y 26 de julio.

Comentarios