"Paisaje después del temblor"

martes, 1 de junio de 2010

MÉXICO, D.F., 1 de junio (apro).- El coleccionista valenciano Luis Adelantado inauguró este año una nueva sede de su galería en la Ciudad de México. En nuestro país ha tenido una presencia constante a través de las diferentes ferias internacionales, y ha incorporado a varios artistas y coleccionistas mexicanos a su galería.

Este espacio, con una extensión de mil 500 metros cuadrados, tiene como propósito un carácter multidisciplinarlo: albergar propuestas realizadas in situ y hacerla zona expositiva, características que ha manejado Adelantado desde hace ya 35 años.

Actualmente se presenta la muestra Paisaje después del temblor, donde participan 12 artistas de diferentes generaciones y propuestas artísticas.

La curaduría estuvo a cargo de Teodoro D. Lagunes, quien invitó a  Susy Bielak, Georgina Bringas, Andrea Ferreyra, Ferrus, Alejandro Fournier, Katya Gardea, Iván González de León, Arturo Hernández, Manuel Mathar, Enrique Minjares, David Miranda, Goethe Pontón, Arturo Rodríguez Doring y Fabiola Torres Alzaga.

La curaduría tiene como tema y punto de partida el sismo que sufrió la Ciudad de México en 1985, donde además de los devastadores descalabros físicos y sus consecuencias, también hubo repercusiones sociales e individuales que trasformaron de forma contundente  a los habitantes de la urbe.

Muchos de los integrantes de la exhibición no vivieron el sismo, pero la memoria colectiva y los nuevos temblores que han colapsado a otros países permiten a los artistas hacer una reflexión a través de su trabajo, ofreciendo, por lo tanto, una exposición diversa y  compleja.

De acuerdo con Lagunas, “es una muestra que refleja una modesta enciclopedia de este momento. Suma de subjetividades que se desbordan en la experiencia individual, que exceden la dimensión representativa del arte para abrazar un carácter colectivo y crítico, delante de las contradicciones y miedos de estas generaciones de seres humanos vivos, a pesar de la vastas promesas que la tecnología manifiesta y desde luego, cuestionando los cascarones mesiánicos que presumen salvaguardar un porvenir.”

Partiendo de la diversidad de propuestas en este gran espacio, los artistas abordaron desde su propio lenguaje una lectura conceptual y visual de lo que puede ser un paisaje después temblor, y lo encaran desde el video, la instalación, pintura, dibujo, fotografía y escultura.

Resultaría muy extenso describir aquí cada una de las propuestas presentes, pero basta con mencionar trabajos tan interesantes como el de Iván González de León, quien ofrece una pieza significativa por su carácter conceptual y formal, bajo el título La naturaleza no se sabe enmarcada.

A través de su montaje, el artista reflexiona realizando una estructura suspendida que sostiene  diferentes géneros visuales, como la  instalación, la escultura, los dibujos y una capa central, que dialogan de manera poética y conceptual bajo el tema de cómo la naturaleza acaba imponiéndose, cómo se extiende y vuelve a colapsarse.

La capa que cuelga sobre el muro es la representación de un  personaje hombre-colibrí que, en palabras de González de León, “se posa y da testimonio de que hemos de comenzar a voltear la mirada. La capa y el hombre ante la naturaleza y los terrenos derruidos de la mancha urbana son recordatorios de que el control sobre nuestro cuerpo e instintos son temporales, y que la geometría urbana --que nos brinda estabilidad-- es sostenida siempre a costa de la naturaleza mancillada y sus procesos. Después de todo, la naturaleza no se sabe naturaleza ni excluida. Somos, después de todo, parte de la biosfera y no un encuadre de ella”.

         La pieza tiene una fuerza poética que transita de manera natural con los conceptos y las imágenes, en constante movimiento y rica en interpretaciones, capaz de transformarse a sus múltiples posibilidades.

         En el género del video, la pieza de Susy Bielak aborda de manera narrativa y formal una representación intimista de lo que sucede en una sala cuando llega el temblor: sus integrantes y el espacio se trasforman de manera inmediata y contundente.

Fabiola Torres Alzaga exhibe un video en el que registra una propiedad abandonada, de una arquitectura quebrada por el tiempo, y hace referencia a la historia de imágenes y esculturas de diferentes épocas de la historia del arte, donde la prolija edición permite entrar en un espacio real y de gran fuerza poética, construyendo nuevos paisajes en el espectador.

La pintura se encuentra representada por Manuel Mathar, Enrique Minjares, Arturo Rodríguez Doring y Ferrus.

Vale la pena visitar esta exposición, que plantea una propuesta interesante y sugestiva para hablar de temas que dejan huella en la psique de todos los habitantes del planeta.

La galería se encuentra ubicada  en Laguna de Términos 260, entre Mariano Escobedo y Lago Iseo, colonia Anáhuac, código postal 11320, en el Distrito Federal.

 

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