Estrada defenderá "El infierno" con todo

martes, 31 de agosto de 2010

MÉXICO, D.F., 31 de agosto (Proceso).- Comenzó ya en internet el debate sobre esta película que retrata el mundo del narcotráfico en México, con la que Luis Estrada cierra su trilogía (La ley de Herodes y Un mundo maravilloso). El caso es que ya van 70 mil visitas a la red a poco más de una semana para su estreno en 300 salas. Configurada con un elenco actoral de primera (Damián Alcázar, Kristyan Ferrer, Joaquín Cosío, Daniel Giménez Cacho, Ernesto Gómez Cruz, Salvador Sánchez...), la cinta es una dura crítica al poder.

El infierno, la nueva película de Luis Estrada, ya inició la polémica. Su tráiler en You Tube ha desatado discusión y una gran expectativa por ser un retrato del México actual.

Los temas de la historia, escrita por Jaime Sampietro y el mismo Estrada, han llamado mucho la atención: violencia, crimen organizado, drogas, crisis económica, autoritarismo, poder, corrupción, hasta Felipe Calderón en el marco del 15 de septiembre de 2010 (Proceso 1739).

De acuerdo con Estrada, hay un fenómeno interesante en internet con el tráiler de El infierno (a estrenarse el próximo 3 de septiembre a nivel nacional con 300 copias) que no tenía precedentes en México:

“Van más de 70 mil visitas, por lo que ha sido muy interesante. Hay cientos de comentarios en You Tube y en Facebook, donde se ve claramente que son tópicos muy polémicos porque este país está muy dividido, está polarizado.

“La nación está dividida como en el siglo XIX: liberales y conservadores, comunistas y capitalistas, blancos y negros, y es horrible que para el debate intelectual siempre partamos de la base de que el que no comparte mis ideas es mi enemigo. Me parece monstruoso.”

El infierno forma parte de la trilogía que Estrada comenzó con La Ley de Herodes y Un mundo maravilloso (las tres protagonizadas por Damián Alcázar), y contiene el eslogan “México 2010, nada que celebrar”.

También actúan Mario Almada, Elizabeth Cervantes, Joaquín Cosío, Kristyan Ferrer, Dagoberto Gama, Daniel Giménez Cacho, Ernesto Gómez Cruz, María Rojo, Salvador Sánchez y Jorge Zárate, entre otros.

Estrada cuenta que el largometraje de 145 minutos ha tenido una campaña que ha empezado a generar discusión:

“Ya ha habido cosas que me llaman la atención, pero hemos buscado corregirlas, como que de pronto no han estado colgando los carteles en muchos cines, el tráiler no lo estaban pasando, pero todavía no hay nada que a mí me diga que hay mano negra. Lo anterior es un problema del cine nacional de todos los días, que no cuelguen los carteles, programen mal la película, cancelen funciones, que den boletos de otra cinta al pedir para una función de una mexicana. Además, ahora la comunidad del cine en general, sobre todo del sector de producción, está llegando a un nivel de hartazgo respecto de los conflictos de la exhibición.

“Yo defenderé El infierno hasta donde me den las fuerzas para evitar ser víctima de lo que es víctima todos los días el cine mexicano.”

–Usted enfrentó en 1999 la censura con La ley de Herodes (Proceso 1203), ¿teme que El infierno pueda ser censurado en la exhibición?

–Espero que no, porque tampoco estoy manco, si logro detectar que hay mano negra, sí me voy a encargar de denunciarlo.

Estrada es, asimismo, el productor de la cinta, a través de Bandidos Films, con la participación del Conaculta, Imcine, Foprocine, Estudios Churubusco y Videocine a través del artículo 226 del Impuesto Sobre la Renta, el gobierno de la Ciudad de México y su Comisión Bi100.

Hace un llamado a los exhibidores, al igual que la senadora perredista y actriz María Rojo, para que dejen en la cartelera todo septiembre las cintas que se rodaron para el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana.

Por su parte, Cinépolis ya anunció que las mantendrá por dos semanas, aunque no se vendan boletos, pero no todo el mes.

 

Alcázar como narco

 

El actor Damián Alcázar ahora da vida en El infierno a Benjamín García, El Benny, personaje que se involucra en el negocio del narco porque no le queda de otra.

–¿Cómo fue para usted protagonizar a un narcotraficante?

–Aunque es un personaje de comedia, traté, en acuerdo con el director, de mostrar lo terrible que es para un ser humano buscar, de una u otra forma la manera de salir de la hambruna y la pobreza. Y sabe que es penado por la ley, pero no tiene otra salida que volverse narcotraficante.

Protagonista también en los dos anteriores filmes de Estrada, La ley de Herodes y Un mundo maravilloso (Proceso 1739), platica a este semanario que El infierno aporta varios aspectos actuales:

“Primero, muestra la opinión de la mayoría de los ciudadanos respecto de las causas que ha generado esta ola de violencia en nuestro país. Segundo, muestra que unas cuantas personas lo tienen todo y no les interesa la pobreza de los demás. Tercero, que en el campo mexicano existen millones de jóvenes sin empleo, sin dinero y sin tierras para laborar.

“Cuarto, que muchas autoridades están coludidas con las ganancias que deja el negocio del narco. Quinto, que los gringos son los principales proveedores de armas para los grupos criminales y sus principales clientes en la compra de la droga. Sexto, que la mayoría de la gente metida en el negocio del narco se ha enrolado en esa vida no porque sean malas personas, sino porque no han encontrado, ni encontrarán, salida a la pobreza que han vivido por generaciones, en fin…”

–¿Cree que la película incomode al gobierno federal?

–Si tiene un poco de vergüenza, seguro que lo va a incomodar, pero el cinismo es la más brillante de las características del político mexicano en funciones, aunque, espero, habrá excepciones.

–¿Incomodará a la Iglesia?

–La Iglesia mexicana se caracteriza por ser de lo más conservadora. Siempre está del lado del Poder y no de la conciencia y la inteligencia de los ciudadanos. Gracias a Dios también hay excepciones.

–En la película, ¿Estrada perdonó al Ejército Mexicano?

–No se castiga a nadie ni se perdona a nadie. El infierno muestra una vorágine de violencia, en la cual todos los estratos sociales tienen vela en el entierro, excepto el ciudadano sencillo, el ciudadano común, que es sólo una víctima.

–El director, ¿no exageró en las escenas de violencia?

–La violencia jamás es exagerada. ¿Te puedes imaginar lo que un hombre siente antes de ser ejecutado, pensando en sus hijos o en su familia, o lo que una madre siente al ver que su niño es baleado en un retén... o lo que las madres de los niños de la guardería en Hermosillo sintieron cuando la Suprema Corte de Justicia dictaminó que ningún funcionario mayor fue responsable del hecho? Yo no.

“Eso sí que es violencia.”

–Para usted, ¿la política y las elecciones del país están en manos de los narcotraficantes?

–No. Los políticos y las elecciones siempre han sabido interrelacionarse con el narco desde finales de los cuarenta y en los años cincuenta, cuando ayuda a Estados Unidos, que estaba en guerra, y se decidió sembrar amapola en el país, desestabilizando aún más la economía de ciertas regiones. También desde siempre mucha gente en los núcleos de poder en México ha consumido drogas.

–Para usted, ¿hay esperanza para los jóvenes?

–¡Claro!, mandando a la chingada al neoliberalismo, poniendo interés y atención de parte de nuestras autoridades en resolver los graves problemas de hambre, salud, educación, empleo y, sin duda, revitalizando al campo y a las pequeñas poblaciones en provincia. Con eso nadie entraría a formar parte de ningún grupo delictivo.

“Un país en el que no hay hambre difícilmente tendrá este tipo de problemática, pero es nada más una esperanza, una utopía, una negada posibilidad.”

–¿Qué reflexionó al ver por primera vez la película?

–Que de verdad el país va en picada por las malas decisiones de nuestros gobernantes. Y claro, la derecha, personificada en la voracidad de los panistas, no ha hecho absolutamente nada por el indígena, el campesino y el trabajador mexicano en general, por lo tanto la vía de la violencia reapareció a 100 años de la Revolución Mexicana, cobrando en sólo tres años más muertos que en los tres primeros años de la Revolución.

También destaca que El infierno está narrado “de manera divertida, siendo una maravillosa comedia de humor negro, que el talento de Estrada y su equipo consiguió”.

 

Valiente película

 

A Joaquín Cosío “le costó trabajo” construir los dos extremos del personaje El Cochiloco, otro narco por necesidad:

“Maneja con una gran naturalidad el crimen y al mismo tiempo es capaz de amar a sus hijos, a su familia.”

El infierno, manifiesta el actor de Ciudad Juárez, “es un largometraje necesario para el momento actual porque propone y expresa toda una serie de puntos de vista sobre una realidad”.

–¿Un filme como éste asusta porque hace reflexionar sobre el país?

–Creo que sí. Esta película va a molestar, pero también le va a dar voz a mucha gente que necesita decir: “Esta es la realidad” y, por tanto, en ese sentido cumple esa función.

“Sí va a provocar, no se cuáles vayan a ser las reacciones, pero sí, y me entusiasma pensarlo, va a causar escozor.”

A decir de María Rojo, “el cine mexicano sí es ‘duro’ para con el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana”.

Destaca que los filmes que forman parte del Bicentenario y Centenario, “no fueron rodados a modo. El cine del país se sacó un 10 para hacerlo en serio, claro, tiene que ver los directores, Jorge Fons con El atentado y Estrada con El Infierno (en los dos actúa), así como Felipe Cazals con Chicogrande, en fin. Tienen una calidad excepcional.

“Una vez más, el cine mexicano ha tenido esa parte artística y crítica.”

De El infierno destaca “que dice la verdad, es una valiente película, y veo, como se lo propuso Estrada, que le va a arruinar al gobierno federal su festejo del Bicentenario y el Centenario”.