Arriaga: Ahora, el placer de dirigir cine

lunes, 9 de agosto de 2010

Su carrera como narrador de historias lo llevó a crear algunos de los guiones más celebrados en el cine nacional de los últimos 10 años, y hoy Guillermo Arriaga da un salto placentero hacia la dirección con Fuego, filme que está en cartelera y del que habla aquí extensamente. Atrás quedaron los días amargos de su conflicto con el realizador Alejandro González Iñárritu.

 

MÉXICO, D.F., 9 de agosto (Proceso).- El largometraje Fuego, con el cual Guillermo Arriaga debuta como director, se estrenó en México dos años después de su proyección en la Mostra de Venecia, a la cual el realizador mexicano regresa en septiembre próximo con el corto El pozo.

En 2008, Fuego también se proyectó en Toronto y al siguiente año en Cannes. Ya estuvo en los cines comerciales de Alemania, España, Estados Unidos, Francia, Japón e Italia.

Ante la tardanza de la cinta en las pantallas de México, Arriaga (conocido por sus guiones para Amores perros, 21 gramos y Babel, filmados por Alejandro González Iñárritu, y Los tres entierros de Melquíades Estrada, de Tommy Lee Jones), explica a este semanario que por enfrentar un problema legal “la película llegó tarde al país (el 23 de julio pasado) y aún permanece en alguna que otra sala):

“Un grupo estadunidense-argentino compró el filme para distribuirlo en América Latina, pero se separó. Tanto estadunidenses como argentinos se lo querían quedar, y en lo que discutían eso pasaron dos años.”

–¿Cómo le afectó a usted esa pelea?

–Me dio tristeza. No se estrenó antes la película por ser mala, sino por un problema legal. Se desgasta uno. La africana Charlize Theron, quien interpreta en Fuego a Sylvia, estaba muy entusiasmada en venir a la República Mexicana, pero ya estaba en otros proyectos. En los días que se estrenó aquí, ella era representante de Sudáfrica ante el Mundial de Futbol.

Theron ganó un Oscar por mejor actriz en Monster, de Patty Jenkins. También forma parte del elenco Kim Basinger, quien recibió el premio de la Academia de Hollywood por L. A. confidencial, de Curtis Hanson.

Los productores son Walter Parkes y Laurie MacDonald, conocidos por las cintas comerciales Hombres de negro, Gladiador y Sweeney Todd. Los otros actores estadunidenses son: John Corbett, Gray Eubank, Danny Pino y Robin Tunney, entre otros. 

Además intervienen los mexicanos José María Yázpik y Tessa Ia.

Y el director de fotografía es otro ganador de Oscar: Robert Elswit (The Will be Blood) y están el multipremiado editor Craig Word y el compositor Hans Zimmer, quien también se llevó un Oscar por The Dark Knight.

Fuego es un drama de misterio y romance sobre una mujer que viaja emocionalmente al pasado para enfrentar un momento decisivo en su vida. Títulada The Burning Plain en Estados Unidos, y Lejos de la tierra quemada en España, Arriaga, también productor de cine y novelista, cuenta sobre ella que “toca temas que a los mexicanos nos llegan porque trata sobre la frontera desde una perspectiva que rara vez es explorada”.

Y claro, se reserva la trama.

 

Historias personales

 

–En Fuego hay temas como la muerte y las consecuencias de los actos, presentes en las cintas que ha escrito, ¿por qué?

–Es complicado como creador separarse de los tópicos que han sido fundamentales a lo largo de nuestra obra, porque son los que te marcaron y empujaron a escribir. A mí lo que siempre me ha empujado es el deseo de contar historias, y aun cuando no quiero contarles los mismos temas, de alguna manera terminan trasminándose.

“Existen muchas historias personales que fueron conformando este largometraje, una de ellas fue un incendio que presencié de niño y según se dijo se quedó atrapada una familia, pero los bomberos lo desmintieron. Fue muy impactante para mí.”

–¿Así surgen sus historias? 

–Sí. Son historias que están fragmentadas, y lo que las empieza a contener siempre es un concepto, por ejemplo el concepto que me llegó en Amores perros fue la relación entre los seres humanos y los perros; en Babel el concepto fue el último día de algo, el último día de la inocencia, el último día de amor, en fin, y en 21 gramos fue cómo piensa un moribundo la vida. En Fuego están los cuatro elementos.

Y rememora su inicio:

“Me encontraba cazando gansos en una presa gigantesca en Tamaulipas. Yacía sentado, y de pronto estás en la tierra y empiezas a ver lodo y agua, estaban quemando las cañeras, y empiezas a descubrir los elementos. Como cazador se está muy en contacto con los elementos. Entonces, cada uno de los elementos fue conformando la estética y la propuesta ética de la película.”

Fuego fue rodada en ocho semanas en la región desértica de Chihuahua, Nuevo México y en Portland, región de Oregon.

 

La dirección

 

–¿No se le dificultó dirigir? 

–No, nada...

–¿Qué lo impulsó realmente?

–Escribía para dirigir, pero por alguna u otra razón no tuve la confianza para hacerlo porque no vengo de los comerciales ni de los documentales, no tengo formación de cineasta, entonces sentía que carecía de los recursos técnicos, y ahora me rodee de gente que sabía más que yo. Y si tenía alguna duda, ellos me ayudaban a resolverla. Después empiezas a educar tu ojo y uno mismo decide qué lente poner.

–Ese mundo que vivió al dirigir, ¿ya se lo había imaginado?

–He estado muy cercano a las películas que he escrito, con excepción de Babel, donde fui expulsado del set declarada persona non grata.

–¿No extrañó esa mancuerna que hizo con González Iñárritu?

–No, en absoluto. Prefiero la mancuerna que estoy haciendo con este nuevo director. Siento un enorme alivio no tener que ver ya con él.

–¿Ya no regresaría a trabajar con él?

–No, para qué volverme a enfermar, pero regresemos a Fuego…

–¿Qué es para usted ser director de cine?

–Un contador de historias. Yo dirigí una película porque tenía ganas de contar historias. Siempre quise dirigir. Estudié la carrera de comunicación con la idea de convertirme en un director de cine, pero sentía que no tenía el sentido audiovisual necesario para realizar los filmes.

–¿Es buena la combinación como escritor de cine y director de cine?

–A mí me encantó y ojalá pueda repetirlo muchas veces. En el set estaba con una felicidad total.

–¿Cuál era su sentir y sus pensamientos cuando decía: “¡acción!”? 

–Cuando estuve yendo a otros rodajes decía: “No me gustaría volver a repetir esto y lo otro”, y una de las cosas que siempre me gustaría repetir es el ambiente que viví en Los tres entierros de Melquíades Estrada, esa era una fiesta permanente, no hubo gritos, y la filmación se enfrentó a catástrofes naturales serias que pusieron en peligro el proyecto, como lluvias torrenciales en el desierto. La tierra no permitía que los camiones avanzaran, fue muy difícil, y sin embargo, la gente muy calmada siguió trabajando, sin gritos, sin egos. Sí, quiero repetir lo que viví allí.

En Cannes 2005 recibió la Palma de Oro al mejor guión por Los tres entierros de Melquíades Estrada.

 

Un abanico de posibilidades 

 

Se le pregunta a Arriaga dónde le gusta más narrar sus historias, en un libro, un guión o una pantalla, y platica relajado:

“En lo que sea más orgánicamente necesario contarlo. Yo me considero un contador de historias y afortunadamente puedo encontrar un abanico de posibilidades para contarlas. Por ello, me siento muy afortunado. He podido hacerlo en cuento, novela, artículos y ahora como escritor y director de cine.”

–¿Qué tan difícil es ser cineasta?

–Lo disfruté tanto que lo difícil para mí fue que terminara el rodaje. Escribir es una cuestión muy solitaria y uno mismo se impulsa para ir hacia delante. En una filmación son 150 personas que si te ven que te apachurras o te confundes, ellos también se apachurran y confunden. Es enorme la responsabilidad de caminar hacia delante.

“Pero dirigir me pareció muy placentero por la colaboración, no por el control.”

–¿Le fue fácil colaborar?

–Sí, muy fácil. El primer día de rodaje estuve quizás un poco confundido, es mi primera película, pero una vez que pasó ese momento dije: “Voy a asumir las consecuencias de mis errores y voy a tener la mayor claridad posible”.

–¿Por qué es protagonista de Fuego una actriz hollywoodense?

–Más allá de conocida en Hollywood, porque es una buena actriz y toma riesgos.

 

El financiamiento

 

Según Arriaga, para nada resultó conflictivo sacar adelante el largometraje:

“¡Claro!, no fue el primer financiero el que aceptó, pero el quinto financiero dijo: ‘Yo le entro, y vamos’.”

–Fuego se estrenó en plena crisis de Estados Unidos, ¿cómo le fue allí?

–La crítica en Europa resultó mucho mejor que la de Estados Unidos, donde el asunto fue completamente esquizofrénico. The New York Times la descalificó, bueno, descalificó más bien a mi persona, pero otro diario puso que era una gran película. Había una opinión muy dividida... En cambio a los críticos de Europa sí les gustó.

–¿Por que en Estados Unidos tuvo ese recibimiento?

–El ánimo del público estadunidense después de una crisis era malo. La gente no tenía ni casa, el desempleo estaba tremendo y era la crisis económica más alta, así que no querían ver filmes como ése, querían películas de entretenimiento.

En relación con la pésima exhibición de los largometrajes mexicanos, está por el diálogo con los patrones de los cines, “mas no confrontarse”.

En el caso de Fuego, su propiedad es nula, pues una de las lecciones que aprendió es “no ceder tanto el control de la cinta, sino estar más pendiente de quién va a distribuirla y tener una parte de propiedad”.

Explica sobre ese filme:

“Era dueño de la película junto con los productores, pero para poder dirigirla tuve que ceder todo, tuve que devolver prácticamente la mayor parte de mi sueldo como escritor, mi sueldo como director fue mínimo, perdí dinero, pero fue toda una satisfacción dirigir el largometraje.

“Que chistoso, tengo más control como guionista.”

Y concluye:

“Aquí nunca te van a pagar lo que mereces, sino lo que negocies. Yo tenía mucho interés de dirigir la cinta, y cuando tienes otro interés, cedes.”

Filmó el corto El pozo, producido por TV Azteca, que presentará dentro de la sección Horizontes de la 67 edición de la Mostra de Venecia, a efectuarse del 1 al 11 de septiembre próximo.

El pozo, donde los personajes principales son campesinos de Coahuila, forma parte de Mi México, donde hay otros 12 cortos con motivo del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución del país.

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