¿Comodidad de la casa o incomodidad de una sala de cine?

martes, 11 de octubre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Con la llegada del sistema de streaming de películas y series de televisión Netflix, además de la tienda de iTunes y los demás sitios de descargas ilegales, los cines deberían preocuparse. Con las televisiones de Alta Definición, sonidos sofisticados y todos los servicios que existen en Internet, quedarse en casa es una entretenida y económica opción. Y si bien los sistemas de paga no tienen lo más reciente de la cartelera, se pueden encontrar películas o series que uno nunca pudo ver y que no está dispuesto a comprar. Además, dichos servicios rara vez presentan problemas técnicos. Claro, las empresas de salas cinematográficas dirán que la experiencia del cine y el olor a palomitas no se compara, es cierto, el ritual de ir al cine es toda una experiencia, pero cuando el servicio que se ofrece en los complejos es bastante deficiente, la comodidad del hogar se vuelve insuperable. De acuerdo, las palomitas están bien y las secciones de comida gourmet le dan un plus, pero los problemas técnicos y la atención de los empleados, cuyos gerentes muchas veces son más incompetentes que sus subordinados, demeritan la experiencia cinematográfica, la cual no es barata. ¿No es suficiente? Pensemos entonces en las diversas opciones de diversión como canales de Cable, Youtube y videojuegos, las cuales constituyen una competencia real. ¿Qué están pensando los cines? Si creen que con las pantallas Imax en 3D van a salir del paso, están muy equivocados. Al parecer, se estima que la gente ha ido perdiendo el interés en el 3D; además, muchas televisiones ya cuentan con esta tecnología. Sí, el ritual del cine es una joya, pero cuando se menosprecia a los cinéfilos con mal servicio y jóvenes mal pagados… las cosas comienzan a caer por su propio peso. Y unas buenas palomitas no serán suficientes.

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