"Los últimos cristeros", de Meyer, un relato con final abierto

lunes, 17 de octubre de 2011
MORELIA, MICH. (apro).- El largometraje Los últimos cristeros, ópera prima de Matías Meyer y que aborda el conflicto armado entre el gobierno de Plutarco Elías Calles y milicias de laicos, presbíteros y religiosos católicos de 1926 a 1928, denominado la Cristiada, compite en la sección mexicana del noveno Festival Internacional de Cine de esta ciudad (FICM). El realizador, hijo del historiador mexicano de origen francés Jean Meyer, se centra en los soldados de Cristo, quienes llevaban su lucha sin comida ni municiones, en medio de un paisaje árido y agreste enfrentando frío, lluvia y calor. Cabe destacar que los protagonistas son no actores, sino campesinos. El director cinematográfico contó que debido a que su papá llegó a México interesado por la guerra de los cristeros, él “estaba predestinado a abordar el tema”: “Jean Meyer se vino a vivir a la República para investigar en torno a este tópico, se fue a las zonas donde ocurrió y conoció a cristeros, la mayoría campesinos, y se enamoró de esa gente y por eso se quedó, luego conoció a mi mamá. “De chico viajábamos muchos a los ranchos de los antiguos cristeros y, platicando con mi padre y hermano, sentíamos que no había un largometraje bien documentado que le hiciera justicia a este movimiento.” Para él es un asunto poco conocido en México, “porque hay mucha ignorancia y muchos prejuicios” al respecto, aunque destacó que ya no es un tabú como lo fue hasta los años setenta. El cineasta, nacido en Francia en 1979 y nacionalizado mexicano, expresó que deseaba echar “un poco de luz” sobre ese periodo de la historia de México, pero aclaró que no es una cinta histórica ni un documental: “Espero que el relato impulse la curiosidad de la gente y se vaya a buscar los libros para que se informe bien qué fue lo que pasó. También me interesaba hablar acerca de la fe, no la religiosa, sino la creer, de que se pueden cambiar las cosas, las situaciones, y que vale la pena tener ideales por más desigual que sea la lucha”. El filme está basado en la novela Rescoldo. Los últimos cristeros, de Antonio Estrada, y los personajes del largometraje llevan el mismo nombre del libro. Manifestó que dejó un final abierto porque en el volumen mueren. “Quiero que el público interprete su propio final”, aclaró. Luego contó que los cristeros, “en su intención más pura, querían imitar a Cristo, por eso muchos usaban un look de pelo largo”. Y confesó que “Juan Rulfo está muy presente en la historia” y es muy paisajista. Sobre el ritmo lento de Los últimos cristeros, expresó que ese estilo es intencional, “porque quiero que exista un gran diálogo con el interior del espectador, aquí las que hablan son los imágenes, por eso hay poco diálogo”. Meyer estudió en el Centro de Capacitación Cinematográfica y es uno de los fundadores de la casa productora de cine independiente Axolote Cine. Sus cortos son El calambre y Wedley. El filme aún no cuenta con una compañía distribuidora.

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