"Cervantes en la historia"... del Cervantino

martes, 18 de octubre de 2011
GUANAJUATO, Gto. (apro).- El escritor Ignacio Padilla abrió este martes el ciclo de conferencias “Cervantes en la historia”, con lo que el Museo Iconográfico del Quijote (MIQ) es incluido por primera vez en el programa de actividades académicas del Festival Internacional Cervantino. Durante su participación, Padilla reveló la visión apocalíptica, el idealismo agresivo, la rabia y la utopía incendiaria de un Quijote que reivindica la guerra en El ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha. En su conferencia, titulada “Los cuatro Quijotes del Apocalipsis: Cervantes ultramoderno”, el escritor parte de la nueva visión del mundo a partir del 11 de septiembre de 2001 para recordarnos esa atracción irresistible que significa el fin, el apocalipsis como uno de los tantos finales de la humanidad para el surgimiento del nuevo mundo, de la nueva época, del nuevo milenio, pero también del afán del olvido, más que de la memoria. “La memoria fue el gran reto después de Auschwitz (el genocidio judío)… pero ahora lo es el olvido, un olvido sin impunidad… lo es después de las dictaduras militares en Argentina, la de Pinochet en Chile, los terremotos del 85 en México, el 11 de septiembre en Nueva York. La gran pregunta del siglo XXI es cómo olvidar sin impunidad”, puntualizó. Y dejó en claro que el arte es lo que ayuda a ese olvido sin impunidad. De acuerdo con el autor del libro de relatos Subterráneos (Premio Alfonso Reyes 1989), el Libro del Apocalipsis, no Don Quijote, es el más inspirador, al que más le deben la literatura, la pintura, la ciencia, el cine, la televisión, la cultura y la historia del mundo. Según el Premio Juan Rulfo 1994, los jinetes del Apocalipsis cabalgan lo mismo con Don Quijote –porque Cervantes no creía en las utopías inviables de su personaje– que con otros reivindicadores de las guerras en el mundo moderno: Ronald Reagan, George W. Bush, etc. Este retrato de la destrucción, subrayó, influye en la humanidad más que todos los clásicos juntos. En el caso de América, la América a la que un día Miguel de Cervantes quiso viajar y no se le permitió, su descubrimiento trajo ya incubada “la decepción, el desencanto, el titubeo como naciones, ese fracaso constante de las utopías fabricadas”, como las que el propio Cervantes le fabricaba a Don Quijote, aunque el manco había renunciado a sus propios ideales. “América es apocalíptica y una quimera. El descubrimiento del llamado ‘Nuevo Mundo’ se bautiza así en aras de un viejo mundo que ya feneció”, afirmó Padilla, quien además consideró que la visión apocalíptica está más vigente que nunca, y así lo revelan, dijo, las denominadas profecías que apuntan al fin del mundo en el año 2012, “uno de tantos finales”. La de Ignacio Padilla fue la primera de tres charlas que continuarán los lingüistas Ernesto de la Peña y Sergio Fernández en el MIQ, en este ciclo que también es una antesala del Coloquio Cervantino Internacional que se celebrará a mediados de noviembre próximo.