Adquiere Conaculta fondo bibliográfico de Alí Chumacero

miércoles, 19 de octubre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Conformada por 50 mil ejemplares, entre libros, publicaciones periódicas y folletos, la biblioteca del poeta nayarita Alí Chumacero (1918-2010) fue adquirida por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta). El propio Consejo informó lo anterior y destacó que el acervo del autor de Imágenes desterradas y Palabras en reposo “es una de las colecciones más importantes que existen en nuestro país ya que muchas de las obras con las que cuenta contribuyen, de manera decisiva, a trazar el mapa de nuestra república literaria”. El acervo del poeta, quien inició sus trabajos dentro de la corriente llamada modernista, cuenta con ediciones numeradas y libros cuyos autores le dedicaron su obra. Tiene volúmenes de temas tan variados como culturas de la antigüedad, literatura, historia, antropología, filosofía, psicoanálisis, arte y ciencias sociales; así como facsímiles de códices, obras sobre arte y escuelas artísticas en diversos países del mundo, describe el Conaculta. Y menciona escritos “significativos por su antigüedad”, como Obras espirituales, de San Juan de la Cruz, publicada en 1703; Diccionario de Gramática, de Antonio Nebrija, editado en 1792; una obra considerada clásica del derecho testamentario De primogeniorum hispanorum origine, ac natura, de Luis de Molina, que data de 1727. Cuenta asimismo con ediciones del siglo XIX como Manifiesto de la nación española a la Europa, publicada en 1809; La armonía del universo, de Juan Nepomuceno Adorno (1862-1882); la novela costumbrista El hijo pródigo: Páginas del libro de la vida, de Ramón Ortega y Frías, editada en 1889; y la obra de teatro Una escena estudiantil: Juguete cómico en un acto, de Narciso Bassols, del año 1894. La adquisición de la biblioteca personal de Chumacero se realiza en el marco del primer aniversario luctuoso del poeta y editor, quien colaboró con el Fondo de Cultura Económica (fue editor durante más de 50 años y le tocó corregir Pedro Páramo, de Juan Rulfo, entre muchísimas otras obras), que se conmemorará el próximo sábado 22 de octubre. Chumacero comenzó a formar su biblioteca personal desde los 10 años de edad con obras obsequiadas por su padre. La primera, destaca el Conaculta, fue una edición infantil de El Quijote y le siguieron varios volúmenes de la colección Lecturas Clásicas para Niños, editada por la Secretaría de Educación Pública, cuando el filósofo y escritor José Vasconcelos fue su titular. Cabe señalar, asimismo, que la adquisición forma parte del proyecto más amplio del Conaculta, “La Ciudadela, la ciudad de los libros”, mediante el cual pretende preservar algunas bibliotecas personales de personajes de la literatura del siglo XX mexicano, a fin de ponerlos a disposición de investigadores y público en general. En este sentido, ya cuenta en sus acervos con las bibliotecas de José Luis Martínez, Antonio Castro Leal y Jaime García Terrés. La primera, de 70 mil volúmenes está a disposición del público lector en la Biblioteca México “José Vasconcelos”, desde enero de este año. En el mismo sitio se abrió en mayo pasado el Fondo Bibliográfico Antonio Castro Leal de 50 mil ejemplares. El Fondo García Terrés, se compró en agosto de este año, y actualmente se está remodelando –con una inversión de 12 millones de pesos– un espacio de la Biblioteca de de la Ciudadela, para albergarlo. Se ha hablado también de la posible adquisición por parte del Conaculta de la biblioteca de Carlos Monsiváis, quien cumplió también ya un año de fallecido el pasado 19 de junio, pero hasta ahora no se ha logrado el acuerdo entre el organismo cultural y la familia del escritor y cronista. La revista Proceso publicó en junio que todo es una “cuestión de avalúo”. Finalmente, se anunció que el arquitecto Jorge Calvillo Unna será el responsable de remodelar el espacio para albergar el fondo bibliográfico de Chumacero, y Luis Ortiz Monasterio el autor de la obra de arte que lo acompañará.