"Falso cognado"

martes, 15 de noviembre de 2011
HERMOSILLO, Son. (apro).- “Falso cognado” es un término que, debido a similitudes fortuitas de apariencia y significado, parece guardar parentesco con otra palabra de un idioma diferente, pero que en realidad no comparte su mismo origen etimológico. Con esa idea, Miguel Mancillas, director y coreógrafo de Antares Danza Contemporánea, creó una extraordinaria pieza en el año 2005. Concebida originalmente como un desfile de modas donde todos los personajes pretendían ser algo que no son, la obra fue en aquel año la confirmación de la calidad del trabajo como bailarín y coreógrafo del artista norteño. De impecable factura, resaltaba en su versión original el deslumbrante vestuario que el propio Mancillas diseñó, y por el otro su interpretación al lado de Isaac Chau. Ambos no dejaban duda de lo mucho que habían pulido a profundidad sus personajes. Crítico y obsesivo en mantener una estructura emocional climática, Mancillas alternaba la sutileza con el fragor de una danza paroxística en donde se podía ver como cada uno de los seis personajes en escena desarrollaban una motivación diferente y la sostenían a base o de mentir o de ser totalmente auténticos. Una mujer rica, educada, de modales excelsos podía abiertamente sacar su “pacha” con scotch y evidenciar su alcoholismo mientras un demonio, hermoso y dionisiaco era absolutamente bueno y confiable. Nada era lo que parecía. Ahora en esta nueva versión, Mancillas se salió del foro para presentar su falso cognado en las ruinas del extemplo de San Antonio de Padua, la iglesia más antigua de la ciudad, construida en 1772, que empieza a revivir gracias a eventos como el que Antares realizó ahí. Y ya que uno de los puntos clave de la dramaturgia del montaje es el análisis de los siete pecados capitales que mejor que un extemplo para mostrarlos. Pero para su nueva temporada Mancillas decidió alterar la puesta en escena para hacer nacer otro falso cognado más, uno blanco, absolutamente neutro y sustentado sólo en el movimiento y no en la estética que el espectacular vestuario impone a los ejecutantes. Alterno ambas versiones y provocó que sus bailarines salieran de su zona de confort. Esto mismo sucedió con el público que restringido a un espacio semidestruido, oscuro, lúgubre se convirtió en parte de la puesta en escena, en especial durante el intermedio cuando un grupo de eficientes meseros repartieron refinados bocadillos y vino los asistentes que azorados los recibían en sus sillas metálicas, es decir sin querer se incorporaron a la obra y entraron en la ambigüedad de estar entre un cóctel y un espectáculo de danza. Es una lástima que un montaje de gran formato como Falso Cognado no recorra el país. Pareciera que Sonora no existe en el mapa cultural de las autoridades federales y que bailarines de la talla de Tania Alday e Issac Chau no sean apreciados por un público ávido de contemplar el talento que hay en este estado. “Falso cognado” (2005) No soy mi imagen, Aparento, no significo. Léeme entre líneas, descifra mis mentiras. Cierra los ojos, soy espejismo… créeme. Intérpretes: Tania Alday, Citlalli Avalos, Isaac Chau, Ana Ornelas, Omar Romero y David Salazar. Música original de Corbett Lunsford. Diseño de iluminación de Ivonne Ortiz. Coordinador técnico, Fabián Solano. Diseño de vestuario, MAGO.

ANTARES - Falso Cognado from ANTARES :: DANZA CONTEMPORANEA on Vimeo.