Fernando Vallejo habla de Dios, la homosexualidad, su causa por los animales...

lunes, 28 de noviembre de 2011
GUADALAJARA, Jal. (apro).- El escritor colombiano nacionalizado mexicano, Fernando Vallejo, quien el sábado 26 recibió el Premio de Literatura en Lenguas Romances que otorga la Feria Internacional del Libro (FIL), se presentó esta tarde en el salón Juan Rulfo de la Expo-Guadalajara para hablar de Dios, su causa por los animales y la homosexualidad. El escritor y periodista Benito Taibo y la editora Marisol Schultz entrevistaron al autor de La virgen de los sicarios en la mesa titulada Mil jóvenes leen a Fernando Vallejo. Previo al inicio de la conversación, en la que cientos de jóvenes pudieron también formular preguntas, el escritor entregó, dividido en partes iguales, el monto de su reconocimiento a dos asociaciones defensoras de animales: La Sociedad Amigos de los Animales, dirigida por Martha Alarcón, de Jalapa, Veracruz, y Los animales Desamparados, de Patricia Rico, de Comitán, Chiapas. Tanto Taibo como Schultz dieron pie a que Vallejo abordará los polémicos temas que son su constante: Taibo recordó, por ejemplo, que Nietzsche dijo que “había matado a Dios”, y Vallejo respondió enseguida que “no se puede matar lo que no existe”. A su vez, la editora rememoró una ocasión en que una mujer le dijo al escritor que lo mejor era que sentara cabeza y se casara de una vez: Él respondió que si le hubiesen llevado un joven “bien bonito”, desde luego se habría casado y hasta habría invitado a Marcelo Ebrard (jefe de gobierno de la Ciudad de México), y al cardenal… “¿cómo se llama el de aquí…?”, soltó Vallejo, pero no obtuvo de Taibo el nombre de Juan Sandoval Íñiguez, sino un: “Mejor no lo invoques”. Así, el escritor nacido en Medellín, Colombia, autor también de La puta de Babilonia, fue respondiendo diversas interrogantes. Dijo que no lee la prensa, que lo han llamado provocador, entre otros adjetivos, porque considera que va muchas horas detrás de la televisión, en cuanto a actualidad noticiosa, y por tanto “perdió su razón de ser”, y luego contó por qué decidió retirarse del cine, pese a que realizó estudios de cinematografía en Roma, Italia. Taibo le dijo que Emilio García Riera comentó alguna vez que el cine es mejor que la vida, y enseguida le preguntó si la literatura es mejor que la vida. Vallejo respondió entonces que la literatura ya no le interesa mucho y la vida se le está acabando, pero el cine --al cual se consideraba el séptimo arte y el embeleso del siglo XX-- ya se está terminando. Luego, cuando un joven le preguntó por qué había decidido quedarse en México, contó que luego de estudiar literatura se fue a Roma a estudiar cine, pero como quería rodar en español vino a México. Aquí se desilusionó de esa industria, del largometraje de los Estudios América, y optó por dedicarse completamente a la literatura. El del cine, acusó, es un lenguaje artificioso, no sirve para contar una historia. Hasta para decir “dos años después” o “tiempo antes” le cuesta trabajo, mientras que en la literatura se dice así, tal cual de simple. “¿Qué utilizaría, un flash back?, ya no se usan”, soltó. Y opinó que, en contraste, la literatura pervive, y puso como ejemplo que Pedro Páramo, de Juan Rulfo, se sigue leyendo como cuando se escribió, mientras las películas de hoy ya nadie las vuelve a ver, envejecen y no perduran como los libros. Al final, custionó Schultz: “Has dicho que uno es de donde nace y donde muere”. “Yo nací en Colombia, respondió, y espero morir allá o en México, no me gustaría morir en ninguna otra parte”, concluyó Vallejo.

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