Reabre parcialmente sus puertas el museo "Carlos Pellicer"

jueves, 29 de diciembre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El museo “Carlos Pellicer Cámara” de Villahermosa, Tabasco, reabrió sus puertas con la exhibición de cerca de 300 piezas arqueológicas olmecas y mayas. Dicho recinto permaneció cerrado cuatro años, a causa de los daños provocados por las inundaciones registradas en 2007 en aquella entidad. En ese lapso, fue sometido a una reestructuración completa. También cuenta con un guión actualizado, en el cual participó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), pero apenas se abrió la primera fase con dos salas. En el rescate de este recinto, creado hace 30 años, intervinieron el gobierno del estado de Tabasco, con financiamiento de la Cámara de Diputados, la Secretaría de Turismo, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Fondo de Desastres Naturales. El director del INAH, Alfonso de María y Campos, durante la inauguración que esta primera etapa de reapertura del museo se efectúa con las salas dedicadas a las culturas maya y olmeca, cuyas colecciones fueron enriquecidas con monumentos trasladados desde el parque museo de La Venta, a fin de brindarles mayor protección, como es el caso de los llamados Rostro geométrico de mosaico de piedra verde y el Monumento 13. El objetivo de este espacio museístico es que sea un centro de información, documentación y comunicación acerca del México prehispánico, porque su acervo total asciende a 10 mil objetos arqueológicos de distintas culturas mesoamericanas. Las salas son Los Olmecas y Los Mayas de Tabasco: Dueños de ríos y selvas, en las que se da respuesta a interrogantes sobre esas antiguas culturas, las cuales giran en torno a la lengua, el sustento, los centros urbanos, la religión, la estructura social, la escritura, la observación astronómica y el abandono de los sitios. En la primera se exhiben piezas de entre 800-400 antes de Cristo, como un rostro geométrico elaborado en bloques de piedra verde conocida como serpentina, que formó parte de una ofrenda masiva localizada en La Venta; la Cabeza Colosal 2 de ese mismo sitio; así como una oblación de hachas de serpentina y de basalto procedentes de la localidad de Ojoshal. En la segunda sala se explica que dos siglos antes de nuestra era, estaban en pleno crecimiento las aldeas y poblados que años más tarde serían las ciudades mayas más importantes del periodo Clásico (250-900 después de Cristo) en territorio tabasqueño, así como en otras regiones circunvecinas como Palenque, en el norte de Chiapas.