José y Pilar, documental que retoma la cotidianeidad de Saramago

miércoles, 30 de marzo de 2011

GUADALAJARA, JAl., 30 de marzo (apro).- El cineasta Miguel Gonçalves Mendes tardó cuatro años en terminar el documental José y Pilar,  que refleja “la cotidianidad” entre el Premio Nobel de Literatura 1998 José Saramago y su esposa, la periodista Pilar del Río, cuando el escritor  escribía la novela histórica El viaje del elefante.
    José y Pilar se estrenó en el marco de la 26 edición del Festival Internacional de Cine de Guadalajara, con la presencia de Del Río, quien subrayó que en este filme se ve al autor de El Evangelio según Jesuscristo, “no haciendo de Saramago, sino siendo Saramago”, quien falleció el 18 de junio de 2010.
    El cineasta empezó en 2006 el proyecto; grabó hasta 2009 y tardó año y medio en editar la película, pero “ha sido muy compensador, y estoy contento”, comentó.
    --¿Por qué decidió filmar a esta pareja? --se le pregunta al documentalista, que también se encuentra en esta ciudad.
    --Es muy simple, yo soy fan del escritor portugués José Saramago y tenía mucha curiosidad en conocerlo. Así empezó y así terminó.  Es un documental muy distinto, no tiene entrevistas; de hecho, funciona como una historia de un hombre que quiere escribir un libro y tiene miedo de no poder terminarlo, pero lo logra. Es una historia muy humana. Además, es un relato cinematográfico del encuentro de un amor en una edad tardía. Es un amor brutal y maravilloso, y pese a que eran dos personas distintas se respetaban mucho. José decía que en una     relación de amor no hay sólo una o dos personas, hay tres: el otro, tú, y la suma de los dos, la cual se convierte en un tercero; entonces, este largometraje  se da en torno a lo que es ese tercero: la suma de José y Pilar.
    José y Pilar no se ha exhibido en los países que coproducen el proyecto: Portugal,  Brasil y  España pues, subrayó la compañera de Saramago, “tenía que empezar por México, porque Guadalajara ocupa un espacio interesante en el filme, por eso estamos aquí hoy.”
    Destacó que en el documental se ve al escritor muriéndose y trabajando:
Saramago, dijo, no podía negarse a una foto que alguien le pedía; no podía dejar de  ir a los sitios en donde se había comprometido, en fin. “Vamos a ver a un autor en su casa con zapatillas. Vamos a descubrir que era el mismo que podía estar ante mil quinientas personas hablando o dirigir a una serie jefes de Estado en Colombia.”
Por qué aceptaron ser filmados y si se acostumbraron a la cámara, se le pregunta a Del Río. Y ella enseguida responde:
“Te olvidas de que existe la cámara, (incluso) llegó un momento que la ignorábamos y hasta hubo un momento en el que  discutimos.”   
José y Pilar, aclaró, no es un filme íntimo sino una cinta sobre la cotidianidad. Y señaló que aceptaron ser perseguidos por la lente “para compartir que Saramago escribía ensayos sobre la ceguera y la lucidez, se preparaba su desayuno, escuchaba tal música y al caer la tarde se sentaba en tal sitio”, e inquirió: “¿Por qué no mostrar eso?”

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