Sorprende "Makina de Turing" en el festival de danza de Tijuana

jueves, 12 de mayo de 2011

TIJUANA, BC., 11 de mayo (apro).- Makina de Turing es el nombre con el que Diana Bayardo y Gervasio Cetto decidieron llamar el grupo fundado hace apenas unos meses en Mérida, Yucatán. Formados ambos en el noroeste del país, ella en la Escuela Profesional de Danza Contemporánea de Mazatlán; él, bajo la tutela directa de Miguel Mancillas, director del grupo Antares Danza Contemporánea de Hermosillo, Sonora, dejaron sus espacios de seguridad para abrirse camino en el sureste del país.
    El montaje presentado durante el festival “Cuerpos en Tránsito”, que se desarrolla en Tijuana, Abrir el cuerpo como referencia es resultado de la investigación músico dancística que incorporó al músico Manuel Estrella en un proceso de búsqueda corporal-sonora.
    Compleja, experimental y poco complaciente, la propuesta incluyó dos piezas: Lloré tan bonito, De Tamara Cubas, y Abrir, de Alonso Alarcón. Para ambas piezas se utilizó el mismo concepto de producción escénica: un foro abierto totalmente, sin telones, distracciones visuales, una misma luz blanca poco cambiante aforando el espacio y la presencia los músicos Manuel Estrella y Elías Puc como parte de la composición visual.
    Como la misma máquina Turing, estructura computacional de compleja estructura creada por Alan Turing para demostrar que hay problemas matemáticos que no se pueden resolver, Lloré tan bonito plantea la misoginia como el basamento de la relación hombre-mujer. Maltrato, lugares comunes son partes obvias de la investigación que en algún momento sentencia: ¿Incesto? El resultado es impreciso, aunque la intención de incomodar al público se logró.
    Abrir es otro ejercicio apoyado en la improvisación de Bayardo y Cetto. En la obra quedó claro que el contact  --técnica de dejar fluir el cuerpo al contacto con  el otro fue el eje creativo. El resultado, también fue impreciso aunque fue un agasajo ver buenos bailarines.  
    Es obvio que el montaje, por su carácter performático tal vez no era adecuado para un foro como el del Centro Cultural Tijuana (Cecut), pero que en sí mismo tiene un gran valor por su propia naturaleza. La honestidad y contundencia del esfuerzo de los participantes, fue recibida fríamente por el escaso público que asistió al evento.

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