"Pobres divas", versión latina a un clásico de Austen

lunes, 2 de mayo de 2011 · 01:00
MÉXICO, DF., 2 de mayo (Proceso).- Pobres divas, ópera prima del venezolano Ángel Gracia, es la adaptación moderna de Sensatez y sentimientos (Sense and Sensibility), de la escritora inglesa Jane Austen (1775-1817) en la pantalla grande, una cinta que aborda la inmigración mexicana en el este de Los Ángeles, California. En cartelera desde el pasado 22 de abril, Pobres divas se centra en dos hermanas que viven con su padre en una mansión de Beverly Hills, se rehúsan a admitir su descendencia mexicana y no hablan español; pero como se quedan pobres, se van a residir en el centro del barrio latino Boyle Heights. El cineasta Gracia relata a Proceso que llegó al proyecto cuando estaba ya armado: “Los productores Rosaura Arau, Lisa Ellzey, Linda McDonough, Gary Gilbert y Gigi Pritzker ya llevaban como cinco años con esto. Ellos querían hacer a Austen modernizada y de forma divertida, y me llamaron. Me ahorré la agonía de armar algo así. “Adaptar un libro de hace 200 años a la actualidad, con un toque latinoamericano en Los Ángeles, era un poco complicado; entonces, la idea fue balancear y ponerle elementos reales y matices, para que la cinta tuviera una coherencia artística, que no fuera como un desfase de ideas.” Los protagonistas son: Camilla Belle y Alexa Vega (Estados Unidos), Wilmer Valderrama (Venezuela), Adriana Barraza, la nominada al Oscar por Babel, de Alejandro González Iñárritu, y Kuno Becker (México), entre otros. Ángel Gracia conoció primero el guión y luego leyó el libro: “Austen fue una gran observadora de las clases sociales. Una observadora de las diferencias y las ridiculeces de los ricos. Tratamos de hacer más o menos eso.” El realizador aceptó rodar el largometraje porque “podía darle un poco de mi experiencia como inmigrante latino en Estados Unidos”. Platica que se le da muy bien lo de la ironía y en este caso le permitieron, dentro de un formato de comedia romántica, un toque con matices latinos (“eso es lo que más me gustó”). –¿No le dio temor enfrentarse a una comedia romántica a pesar de que el libro es bastante reflexivo? –Sí. La película es una síntesis muy pequeña de lo que es un libro. Estaba asustado y, con mucho respeto, tomé mis precauciones. Hay que tener cuidado de no cruzar líneas, porque si no, armamos una ensalada mixta que no tiene sentido. –Cuando es una comedia romántica se empieza asociar con frivolidad, ¿eso también le preocupó? –Sí. Uno quiere siempre que el filme sean más que algo frívolo. Al tener el tema cultural latino, creo que es lo que salva a la película, aparte de que está  basada en un buen libro. “A mí no me parece que sea frívolo, pero respeto la opinión de todos. Siempre habrá a quién le guste y a quién no. Hacer una película es muy complicado, requiere de la influencia de muchas personas, mucha política y mucho dinero invertido en una cantidad de cosas…” Termina por definir a Pobres divas como “un largometraje latinoamericano”.  

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