Los problemas actuales de la FIDE

viernes, 27 de mayo de 2011
MÉXICO, D.F., (apro).- La Federación Internacional de Ajedrez (FIDE, por sus siglas en francés), es el organismo rector del ajedrez a nivel mundial. Es probablemente la segunda organización que aglutina a más países en el mundo. La primera, desde luego, es la FIFA. La FIDE se creó en 1924 y ha pasado por momentos muy difíciles, particularmente cuando hizo su aparición Bobby Fischer, que con su ajedrez agresivo, revolucionó el mundo del juego ciencia. Fischer acusó a los rusos de amañar los resultados, de dejarse “caer” entre ellos para favorecer a un jugador de su grupo y así nadie jamás podría vencerlos y quitarles la supremacía del juego ciencia. Con este reclamo, Bobby logró algo excepcional, la FIDE de ese entonces cambió el formato de un largo torneo de todos contra todos (round robin), a un formato de encuentros de candidatos, en donde los 8 mejores del mundo se iban eliminando en matches individuales hasta quedar dos finalistas y quien ganara, desafiaría al Campeón Mundial en turno. Fischer derrotó en su momento a Taimanov, Larsen y Petrosian. Enfrentó a Spassky y por primera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, los rusos no tenían el cetro ajedrecístico. Pero esos tiempo (1972), han pasado y el ajedrez se ha popularizado, sin duda. La Unión Soviética se colapsó y muchas provincias rusas se convirtieron en países, y entonces los campeonatos mundiales por equipos vieron a muchos más jugadores de ajedrez, los cuales se mantenían en lo “oscurito”, pues cuando la URSS existía, sólo eran representados por un solo equipo. Así entonces, surgieron muchas estrellas en el firmamento ajedrecístico y claramente esto benefició al juego ciencia. Ahora había no sólo más jugadores, sino una enorme cantidad de ajedrecistas que progresaban notablemente, pero por la estructura política anterior, no hubiese sido posible ver sus actuaciones, su nivel, sus mejores partidas. Por ello, ahora la FIDE necesita organizar un Campeonato Mundial que, de alguna manera, dé cabida a tantos nuevos jugadores. El esquema de torneos zonales, interzonales y matches de candidatos parece estar rebasado y, por ende, se han buscado nuevas fórmulas para que los ajedrecistas profesionales puedan acceder a la gloria ajedrecística. Así, se han organizado campeonatos mundiales de 128 jugadores, que se han eliminado como en el tenis. De ahí surgió Alexander Khalifman, como campeón del Mundo. Así surgió también Ponomariov y el uzbeco Kasimdzhanov. Obviamente para la tradición ajedrecística estos torneos parecen no representar la calidad de un campeón del mundo, que finalmente es o debiese ser, el jugador más fuerte en ese momento de obtener el título mundial. Kasparov, por ejemplo, no considera a ninguno de los jugadores mencionados como dignos representantes del título mundial. Karpov señalaría alguna vez que en unos veinte años la FIDE ha creado más campeones del mundo que los primeros catorce, que le llevó cerca de 50 años. Así pues, la Federación Internacional no sabe aún qué esquema usar para sacar a un campeón que todos los consideren como el mejor jugador del mundo. Hoy día Anand es el campeón mundial. Tuvo que pasar por una serie de torneos y matches, en donde, además, se unificó el título de campeón del mundo, el cual había dividido Kasparov desde su match contra el inglés Nigel Short. Sin embargo, la FIDE acaba de organizar un encuentro de candidatos, con ocho de los mejores jugadores, sin incluir a Carlsen, que desistió en participar en este torneo porque le pareció una mala broma. En un mes, los jugadores se eliminarían hasta quedar un retador a campeón del mundo. Pero el esquema de juegos se dividió en cuatro partidas para cuartos de final, semifinal, con seis partidas para dirimir al ganador. En caso de empate se jugarían en todos los casos dos partidas a 25 minutos. Cuatro partidas a cinco minutos por reloj y finalmente una partida más “armageddon”, en el cual las blancas llevan 6 minutos, las negras 5 minutos pero el empate favorece al negro. Este esquema es una mala broma. Los combatientes están empatando rápidamente para irse a los desempates en partidas rápidas. Los finalistas, Grischuk y Gelfand, ya a estas alturas están cansados y los errores se hacen más evidentes. Entonces es probable que esto se decida en las partidas rápidas. Con esto vemos que el sistema sigue sin convencer. El ganador jugará contra Anand, pero no parece ser muy claro que los patrocinadores estén motivados por un match Anand vs Gelfand o Grischuk. Así, en ese caso, la FIDE tendría que ver de dónde saca el dinero para que se produzca ese encuentro final en el 2012. Mientras tanto, algo hay que sugerir y pensar, porque la FIDE parece inmóvil en sus esquemas y esto está devaluando notablemente el título de campeón del mundo.