La final del INBA-UAM

viernes, 10 de junio de 2011
MÉXICO, D.F.- (apro).- Una propuesta totalmente diferente tendrá en esta ocasión la final del Premio INBA-UAM. Después de haber audicionado a los concursantes con obras ya estrenadas e incluso de repertorio, sólo unos cuantos fueron seleccionados para pasar a la última etapa que se desarrollará en el Palacio de Bellas Artes. Desangeladas, sin público suficiente, las funciones de clasificación que se llevaron a cabo por todo el país dejaron ver que el antiguo formato, por más que se trate de innovar un poco, era mucho más efectivo para atraer al público. Basta ver el éxito que tuvo el programa de concurso Ópera Prima en Movimiento que atestó el Teatro de las Artes y pasó al Palacio De Bellas Artes, para tener claro que la danza en sí misma tiene un arrastre de público enorme y que lo que hace falta es invertir mucho más dinero en las estrategias publicitarias, así como modificar el concepto de boletín de prensa como el único elemento para dar a conocer lo que hacen las instituciones como el INBA y la UNAM. Otro punto cuestionable de este INBA-UAM es que, a pesar de que la contemporánea es la forma más popular dentro de la danza académica, los bailarines y coreógrafos ya están cansados de ser sometidos a juicios de valor por personas que no necesariamente entienden a fondo en lo que consiste el lenguaje contemporáneo, nunca bailaron y lo peor, jamás ponen un pié en una función de danza y menos aún en una de grupos nacionales. No obstante, vale la pena resaltar la idea de tener una pista musical compuesta especialmente para el concurso. Es un hecho que la mayoría, si es que no todos los coreógrafos de danza contemporánea, no pagan impuestos por utilizar música de compositores nacionales e internacionales. Peor aún es que una gran parte confunde interpretación con autoría. Múltiples programas de mano tienen en el crédito de música a Kronos Quartet cuando este conjunto musical sólo interpreta y no compone. Otra variable interesante es que la pista musical compuesta por Joaquín Chapman López Chapman Chas está hecha en bloques de manera que los coreógrafos podrán modificar su orden y hacer así una coreografía con tintes personales. Pero muchos de los que resultaron descalificados y de los que no concursaron consideran una “arbitrariedad” que se les quiera imponer una pieza musical y que ellos no tengan la libertad creativa para decidir que quieren hacer. Ante tales juicios valdría la pena que la coordinación nacional de danza que preside Carmen Bojórquez considere la seria posibilidad de abrir más concursos con más premios, más variables y con ello el abanico de oportunidades podría ser mucho más amplio para todo tipo de necesidades y gustos artísticos. Por ahora falta esperar el resultado final del experimento y esperar que el INBA apoye a Bojórquez con una campaña publicitaria que involucre a la televisión. Se decía que nadie ve el Canal 22. Después de él éxito de Ópera Prima en Movimiento se debería poder mandar toda la información para que sea televisada y por qué no, trasmitir incluso la final vía televisión o poderla ver después por internet.