Joaquín Cortés a la baja

jueves, 16 de junio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- La carrera del bailaor Joaquín Cortés se encuentra en una crisis que parece interminable. A unos días de haber estrenado su espectáculo Calé en Madrid, España, con el que visitó México hace unos años, el artista, una de las máximas figuras del flamenco, ha confesado que no logrado salir de “una mala racha”. Absuelto por la Audiencia Provincial de Madrid del delito de apropiación indebida de 700 mil euros, Cortés fue originalmente condenado en el 2010 a un año de prisión, pero debido a que era su primer delito no tuvo que pisar la cárcel. Eso sí, debió devolver el dinero que originalmente “no recordaba dónde había quedado”. La condena fue por una supuesta estafa a unos empresarios argentinos con los que se comprometió a abrir un estudio de danza, que sería parte de una cadena de escuelas de flamenco en todo el mundo. Jamás abrió la escuela y negó cualquier tipo de vínculo con los argentinos. De forma paralela fue obligado por la ley a reconocer y hacerse cargo de un hijo que tuvo con una de sus asistentes. Cortés apeló el proceso legal interpuesto por los argentinos y logró ser absuelto después de pagar lo que debía, pero la fama de corrupto y las miradas de sospecha sobre su interés de comercializar de manera extrema su obra --discos, videos, fotografías, modelaje, manuales de danza, calendarios--, lo han perjudicado al grado de haber perdido la oportunidad de tener su agenda llena de presentaciones, lo que era constante. Cortés ha sido definido como uno de los mejores bailarines que ha dado España. Poseedor de una técnica impecable de zapateado, ha sido un gran innovador del flamenco al cual ha incorporado elementos de danza contemporánea y jazz. Además ha sido actor bajo la dirección de Pedro Almodóvar y participante de la entrega del premio Oscar.    

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