En el centro del vientre

miércoles, 22 de junio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Alberto Estrella celebra 25 años de carrera actoral con la puesta en escena de En el centro del vientre, obra del dramaturgo tamaulipeco Medardo Treviño, que el investigador y autor teatral Enrique Mijares define como una lección filial de orgullo y pertenencia, que adquiere una profundidad y rigor asfixiantes, opresivos, angustiosos. Estrella interpreta a un patriarca monolítico, prototipo del macho mexicano --al estilo del entrañable y tragicómico Cruz Treviño de la Garza-- que se resiste a ser testigo del derrumbe de su imperio, dispuesto a hundirse con él antes de transigir o pactar, incluso con sus propios hijos que prefirieron alejarse de su asfixiante influencia. Víctor Carpinteiro, compañero y cómplice de Alberto Estrella en la creación de El Círculo Teatral, espacio donde se presenta este trabajo, describe a En el centro del vientre como una historia de ilusiones, desencuentros, invasiones y herencias no correspondidas que ocurren en las márgenes del río Bravo. Recuerdos y fantasmas. Pero, sobre todo, la historia del “amor” entre un padre y sus hijos. Amores que se van, que se pierden por las corrientes del río o por largos caminos de terracería buscando otros horizontes de “éxito”, la novedad, el desamor y la muerte. Medardo Treviño dirige una muy digna puesta en escena en la que destaca la capacidad actoral de Alberto Estrella, acompañado por una extraordinaria Cecilia Toussaint, quien interpreta a Delia, hermana de Alberto, una mujer como tantas que, después de un desengaño amoroso, se olvida de sí misma para dedicarse a cuidar a sus hermanos y después a sus sobrinos. Madre sustituta, incluso más allá de la muerte. Treviño nos habla de esas tan frecuentes relaciones padre-hijo que fluctúan entre el miedo y el respeto, el odio y la admiración, que invariablemente terminan en la fractura y muchas veces en la repetición de paradigmas de generación en generación. Medardo Treviño, premio nacional de Periodismo, autor de 42 obras, es un acabado ejemplo del fuerte movimiento dramatúrgico que desde hace varios años se ha desarrollado en el norte de México, con temas locales que en muchos casos, como sucede con la obra de Treviño, alcanzan la universalidad a través de temáticas y personajes profundos que reflejan más que situaciones el fondo del alma humana. El elenco se complementa con Daniel Berlanga, actor que intenta resumir la relación de Alberto Guzmán con todos sus hijos, pero que denota su debut en el teatro con deficiencias que contrastan con las tablas de Alberto Estrella. Participan también Mónica Gómez (Irene), Larissa López (Ninfa) y Rossi Balderas (Güera), actrices tamaulipecas invitadas por Medardo Treviño, además de Martín Reynaldo y el niño Édgar Adrián. La escenografía e iluminación están a cargo de Arturo Nava, el diseño de vestuario de Cristina Sauza y la música y pista sonora de Rodney Steve. Después de su temporada en El Círculo Teatral, En el centro del vientre realizará una gira por las ciudades de Monterrey, Reynosa, Monclova y Colima.

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