Muestra Museo Colección Blaisten su gráfica de denuncia social

jueves, 23 de junio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Más allá de las grandes figuras del muralismo y la Escuela Mexicana de Pintura que caracterizaron al arte nacional de principios del siglo XX, también surgieron otros artistas que, a través del menos grandilocuente formato del grabado, expresaron su sentir frente a la realidad de un país que iba transformándose de rural a urbano e industrial. Así lo muestra la exposición Denuncia gráfica: realidades contrastantes en el México de principios del siglo XX, que este sábado 25, a las 13:00 horas, se inaugurará en el Museo Colección Blaisten, ubicado en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco (CCUT), curada por Mónica Ashida, quien, junto con la directora del recinto, Vannesa Bohórquez, y Sergio Raúl Arroyo, director del Centro, dieron a conocer los detalles de la exhibición en rueda de prensa. Aunque no estaba anunciado en la conferencia de medios, se presentó el coleccionista Andrés Blaisten y explicó que aunque hay antecedentes de la gráfica mexicana desde el siglo XIX y finales de éste, con artistas como José Guadalupe Posada, la exposición da cuenta de la creación gráfica después de la revolución mexicana. Y para resaltar la importancia que esta expresión artística tuvo en esa etapa detalló: “El grabado es una técnica muy antigua que se usó para ilustrar desde el siglo XVI las publicaciones. Quedó en desuso cuando apareció en el siglo XIX la litografía, que es lo que se utilizó para la reproducción. Y cuando a finales del siglo XIX entra el fotograbado, a través de la fotografía, las impresiones en las publicaciones se hacían así y tanto la litografía como el grabado quedaron en desuso completamente. “Es hasta la década de los años veinte cuando llega Jean Charlot de Europa e introduce la idea junto con otros artistas, de utilizar la gráfica para la producción artística de ese entonces y se empieza a producir grabado en madera, que no se había producido ya probablemente en más de medio siglo, y litografía, pero ya con un propósito artístico, ya no con un propósito ilustrativo. También se usó así pero básicamente era para expresarse artísticamente.” La exposición reúne 170 grabados, realizados por artistas que, a decir de los organizadores, son muy reconocidos en ese terreno, así como de otros artistas cuyos nombres han sido menos conocidos, pero no por eso su obra es de menor valía, por el contrario el conjunto da cuenta del valor de sus imágenes y de la maestría de su trazo. Son obras realizadas por: José Guadalupe Posada, Francisco Díaz de León, Fernando Leal, Leopoldo Méndez, Isidoro Ocampo, Pablo O’Higgins, Alberto Beltrán, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Ramón Alva de la Canal, Julio Prieto, Emilio Amero, Howard Cook, Roberto Salgado, Feliciano Peña, Celia Calderón, Andrea Gómez, María Luisa Martín y Tamiji Kitagawa, entre otros. Cada uno a decir del etnólogo Arroyo, hace valiosa la exposición. Y aunque se destacó que el conjunto muestra ese México, que no ha cambiado en tantas décadas, de desigualdad social, explotación laboral, miseria en el campo, precisó que no está centrada exclusivamente en el elemento político, sino en la emergencia de la modernidad: “Modernidad que va acompañada de varias vertientes, de varias formas de pensamiento, esa modernidad mexicana, que es irreducible, tiene un potencial político, pero también un potencial religioso, un potencial cultural que se van expresando.” A decir suyo la exposición permite reflexionar también sobre el desarrollo del arte y su relación con la historia, no sólo con la historia política, sino de todo el universo mexicano. La directora del recinto, Vannesa Bohórquez, y la curadora Ashida coincidieron en que si bien el arte en general puede tener un compromiso social, el grabado ha estado siempre asociado los movimientos sociales vinculados con la lucha de los derechos de los trabajadores, los derechos humanos, de los niños, las mujeres, y quienes se expresaron en esa época (la primera mitad del siglo XX), plasmaron lo que sucedía, independientemente de su ideología o preferencia política. La exhibición podrá visitarse a partir de este sábado 25  hasta el próximo mes de octubre, de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas, en el Museo Colección Blaisten, CCUT, ubicado en Flores Magón No. 1, en Nonoalco-Tlatelolco.

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