Revisarán marco legal de la cultura en el país

jueves, 14 de julio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- En medio de protestas de trabajadores de los institutos nacionales de Antropología e Historia (INAH) y de Bellas Artes (INBA), hoy se llevó a cabo en la Cámara de Diputados la primera reunión de trabajo entre el Consejo Asesor del Marco Jurídico de la Cultura en México y la comisión legislativa del ramo. Encabezado por la presidenta de la Comisión de Cultura, Kenia López Rabadán, el encuentro tuvo un primer consenso cuando sus integrantes -el periodista Eduardo Cruz Vázquez; el historiador de arte Renato González Mello; el maestro Renán A. Guillermo González; la antropóloga Lucina Jiménez; el director del Instituto de Yucatán, Rafael Meza Iturbide; el doctor en derecho Jorge Sánchez Cordero, y la maestra Hilda Trujillo Soto- coincidieron en que se trata de un grupo plural y de un ejercicio democrático de participación. Hubo convergencia también al señalar que la cultura no está circunscrita a los tiempos políticos. Así lo expresó en su propuesta el especialista en legislación cultural, Sánchez Cordero: “Los tiempos de la cultura tienen su propio ritmo y son tiempos totalmente independientes de los tiempos políticos; no admiten ser subordinados a los tiempos e intereses políticos. Una legislación de esta importancia merece un proceso de maduración y de reflexión”, acotó. Sin embargo, cuando cada miembro habló de los temas de su interés, quedó claro que para trabajar en el marco legal de la cultura, tendrá que haber acuerdos primero entre los miembros de este Consejo, instalado oficialmente el 8 de julio, para presentar a la comisión de diputados los temas susceptibles de integrar una agenda legislativa. Así, la propuesta de Sánchez Cordero es dar cumplimiento al mandato de los artículos 4º, párrafo 9º y 73, fracciones XXV y XXIX constitucionales, con el fin de que el Estado garantice la diversidad cultural. Lucina Jiménez comentó que dejarán de lado lo que tenga que ver con el tema institucional (la posibilidad de crear una secretaría o dar marco jurídico al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes), pues es el punto que ha mantenido trabado el trabajo legislativo. González Mello dijo que habrá que evitar “la tentación” de que una legislación en particular se convierta en el objeto central de discusión de este Consejo Asesor, sin embargo, López Rabadán insistió, al término de la reunión, en que el propósito de crear este grupo es para recibir apoyo en la creación de la llamada Ley General de Cultura, que reglamentará las reformas al 4º constitucional, mediante las cuales se estableció el derecho a la cultura. Otros temas que los integrantes del Consejo expresaron como fundamentales para las próximos debates son el financiamiento a la cultura, el presupuesto no sólo federal, sino estatal y municipal, la participación ciudadana, la democracia cultural, la tecnología, el derecho de autor, y las políticas económicas y hacendarias en la materia. Sólo un pequeño grupo de trabajadores del INAH y el INBA logró entrar al recinto legislativo, ya que la mayoría permaneció afuera en una protesta, mezclada con grupos de trabajadores del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (Issste), quienes exigieron la rendición de cuentas de Miguel Ángel Yunes, exdirector de la institución, y de su sucesor Jesús Villalobos López. Mario David Acevedo, representante del INAH, expresó que los trabajadores no están de acuerdo con este Consejo, pues no están representados en él todos los involucrados en la cultura y además tienen el temor de que se apruebe una legislación sin la consulta a las instituciones del sector, creadores, divulgadores, promotores, trabajadores, grupos culturales, investigadores, pueblos indígenas, comunidades y sociedad en general. Cuestionada al final por un grupo de reporteros, López Rabadán esgrimió que al seleccionar a los integrantes del Consejo se buscó que no fueran funcionarios públicos o parte de instituciones públicas, aunque los trabajadores señalaron que en el caso de González Mello y Cruz Vázquez, son directivos en la UNAM y UAM, respectivamente. Se le preguntó también si hay realmente viabilidad para aprobar una Ley General de Cultura, pues hace unos meses declaró que de no sacar un proyecto en el 2010, no se haría en el resto de la Legislatura, ya que los tiempos políticos no permitirían construir los consensos necesarios. Este día sostuvo que, como sea, los diputados deben trabajar hasta el último día, porque siguen percibiendo sus salarios, por lo cual seguirá discutiéndose el tema, aunque el debate alcance a la próxima Legislatura.