"Nadie lo quiere creer. La patria de los espectros"

miércoles, 27 de julio de 2011
MÉXICO D.F. (apro).- Fantasmas, ruinas humanas “vivientes” como las de muchas existencias sin sentido, así son los tres personajes de Nadie lo quiere creer. La patria de los espectros, trabajo que La Zaranda, compañía española con más de 30 años de trayectoria creativa, presentó en el Teatro Orientación durante su más reciente visita a México. Las acciones suceden en las ruinas de lo que fue una casa de blasón, donde tres personajes (la Señora, la Criada y Luis Moscoso) sobreviven, o existen muertos en vida, en un espacio atemporal al que, como señala el director de la puesta, Paco de la Zaranda, asoman en el sentimiento de lo perdido, en el anhelo de lo que nunca llegamos a tener y en la resignación de no haberlo alcanzado nunca. Seres enfermos como la misma humanidad, que subsisten alentados por la mezquindad, la avaricia, sus apegos a sus ruinosas posesiones y a sus enfermas emociones que los convierten en sombras espectrales en las que apenas se alcanza a vislumbrar lo que alguna vez fueron. Con este montaje La Zaranda refrenda una estética y un teatro fundamentado principalmente en el trabajo del actor, la interpretación de personajes límite, la creación colectiva y en sus raíces españolas, características que les ha dado un prestigio internacional. El texto es del dramaturgo Eusebio Calonge, quien ofrece una obra de fuertes rasgos españoles que por momentos evoca a los grandes autores de la dramaturgia y la literatura ibérica, con un lenguaje contemporáneo y una poética que recurre a una serie de símbolos que, en un tono irónico y tragicómico, busca motivar en el espectador la reflexión a cerca del sentido de la existencia. La compañía comenzó a ser conocido en toda España en 1983 con el estreno de Los tinglados de Mari Castaña. En 1985 inicia su trayectoria internacional con la gira de Mariameneo, Mariameneo, trabajo que inauguró una intensa relación de La Zaranda con el continente Americano y de manera especial con la ciudad de Buenos Aires. Vinagre de Jerez (1989) llega a grandes festivales internacionales, Perdonen la tristeza (1992) se representa en una veintena de países, Obra póstuma (1995) se estrena en Nueva York. De esta forma, La Zaranda ha continuado su andadura hasta Futuros difuntos, puesta en escena por la que recibió en 2010 el Premio Nacional de Teatro, otorgado por el Ministerio de Cultura de España. En Nadie lo quiere creer actúan Gaspar Campuzano, Francisco Sánchez y Enrique Bustos, la música es de la Banda Cimarrona de Costa Rica y Antonio Rodríguez de Ita. Después de sus funciones en el Teatro Orientación, también se presentará en las ciudades de Pachuca y Monterrey.