Presea por trayectoria de vida para Jaques d'Amboise

miércoles, 27 de julio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- La medalla 2011 por trayectoria como maestro de danza es la última presea que el bailarín, profesor y promotor de danza en las escuelas, Jacques d’Amboise, ha agregado a la “Medalla Nacional de Arte” que le fue otorgada en el Kennedy Center, su membresía a la Fundación MacArthur y los múltiples doctorados honoris causa que ha obtenido sólo en los Estados Unidos. Inspiración para el programa “Educación por el arte” que enseña danza a niños de las escuelas primarias del Centro Histórico de la Ciudad de México y que preside la doctora Lucina Jiménez en el antiguo Salón México llamado actualmente “La Nana”, Jaques d’Amboise es una leyenda en el mundo de la danza. Su historia es como de cuento: de ser un niño callejero y vago, llego a ser estrella principal del New York City Ballet y de ahí saltó con éxito inusitado a dirigir el programa de apoyo a la educación artística enfocado a la danza más importante del mundo. Protegido –y consentido—del famoso George Balanchine, el bailarín hizo una carrera que incluyó ser el protagonista de una buena parte del repertorio de la compañía, fue coreógrafo de múltiples obras e hizo el guión y se encargó de la realización de múltiples obras de la compañía que fueron televisadas. Según lo señala la periodista Kristin Schwab, irónicamente Balanchine lo definía como “un joven, no domado que aprende de la nobleza a través del arte”. Y agrega que el artista inició sus clases en los años sesenta, mientras aún bailaba profesionalmente. Sus primeras clases fueron reuniones sabatinas en la escuela del American Ballet Theater y estaba conformada por un grupo de adolescentes entre los que se encontraban sus hijos. “A los cincuenta años, casi 35 después de haber entrado al New York City Ballet, dejo la compañía para dedicarse de tiempo completo a la educación por la danza. En 1976 estableció el Instituto Nacional de la Danza de darle a los niños, más allá de status financiero o sus orígenes sociales la oportunidad de disfrutar de las artes. “Hoy en día su programa alcanza a más de 40 mil estudiantes de las escuelas públicas de la ciudad de Nueva York, además de que provee entrenamiento para profesores que se quieran integrar a su proyecto.” De forma paralela, el entrenamiento que encabeza Lucina Jiménez ha superado todo tipo de expectativas y se ha difundido ya a otras latitudes como Ciudad Juárez donde varias escuelas han implementado el trabajo de enseñanza de danza que se inspira en el del mítico Jaques d’ Amboise.

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