Exposición de Enrique Jezik en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo

jueves, 7 de julio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Construir, destruir y ocultar es el nombre de la exposición individual de Enrique Jezik que actualmente se presenta en las salas 1, 2 y 3 del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) en la Ciudad de México. La presente exposición es una oportunidad de conocer el trabajo del argentino nacido en Córdoba en 1961, que reside en nuestro país desde 1990, pero que sigue manteniendo una constante relación con su país. Su trabajo ha sido presentado en muchos espacios importantes de nuestro país y del mundo, cuenta con una trayectoria sólida. Sus propuestas escultóricas tienen como base medular el particular interés por mostrar el complejo mundo de la violencia, así como el universo que se despliega a su alrededor; la vigilancia, la represión, el control y todos aquellos dispositivos que remitan a ésta. Jesik ha manifestado en una entrevista reciente lo siguiente: “El arte es una manera de indagar la realidad, un modo de establecer preguntas más que respuestas, y más que una crítica es ofrecer una mirada oblicua al problema, un comentario algo irónico o desapasionado, con contenidos políticos. Y por otro lado, siento un particular interés por los materiales y, por los procesos.” A través de este panorama ha realizado una serie de esculturas que son el resultado de sus indagaciones y reflexiones para llevarlas al terreno estético y conceptual todo aquello que se acerque a indagar el tema. Sus medios de producción van desde la escultura contemporánea, el video, sus performances, y sus intervenciones específicas. Al entrar a la primera sala del museo, el espectador experimenta  diferentes sensaciones, del horror a la realidad. Es a través de su mirada creativa y pensante que podemos ir tejiendo está interesante reflexión de cómo a través de los materiales y propuestas estéticas el artista logra penetrar en un tema tan complejo y tan presente en la historia de la humanidad. Sus piezas revelan los medios de destrucción y de los avances tecnológicos que el artista va creando a través de espacios metafóricos de fuerte impacto. La curaduría de esta muestra la realizó el Cuauhtémoc Medina, quien ha seguido de cerca el trabajo del artista y quien ofrece un panorama completo e inteligente de la propuesta. “A través de seis secciones que refieren conceptos de los dispositivos, espacios y operaciones y constructivismo sacrificial subrayando los territorios de objetos, fuerzas e imágenes que parten de la reflexión sobre la relación simbólica y técnica de la escultura con los dispositivos de la dominación.” Resulta sin duda un reto interesante reflexionar sobre la violencia, teniéndola tan cerca, tema que en nuestro país se discute actualmente; las estrategias y la obsesión por la seguridad y el control llevando todo a un terreno político. Las propuestas del artista como anota el curador le dan a sus piezas un sentido múltiple: como percutor equivalente al martillo y al cincel del escultor y como artefacto escultórico del poder y la violencia. Sin olvidar que el uso de rifles y pistolas tiene un largo antecedente en el arte de la segunda mitad del siglo XX, el artista ha enfatizado la dimensión física de las armas como vector histórico y estético.” Con motivo de la exposición el museo publica el libro Enrique Jezik: Obstruir, destruir, ocultar que ofrece un recorrido extenso de su trabajo editado por el curador Cuauhtémoc Medina incluyendo una entrevista y textos de análisis filosóficos, históricos y estéticos de José Luis Barrios, Néstor García Canclini y David Goldeberg. La exposición permanecerá abierta al público durante tres meses y el Museo se encuentra ubicado en Insurgentes Sur 3000, Centro Cultural Universitario, Delegación Coyoacán.

Comentarios