"El Capitán América", opción decente de cine chatarra

jueves, 11 de agosto de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- A pesar de sus emociones cursis sobre la libertad, la justicia y la lucha contra el mal, y su patrioterismo, El Capitán América es una opción decente de entretenimiento chatarra y buen preámbulo para la película The Avengers, en donde saldrán Thor, Hulk, Iron Man, con película previa, y otros personajes de Marcel, lo cual constituye un negocio redondo para toda la franquicia. Dirigida por Joe Johnston, la cinta estelarizada por Chris Evans y Hugo Weaving da cuenta, como es costumbre en la primera entrega de toda película de súper héroes, del nacimiento del Capitán América. Así, pues, todo se desarrolla durante la segunda Guerra Mundial, época en la que el debilucho pero luchón Steve Rogers (Evans), busca desesperadamente enrolarse en el Ejército de los Estados Unidos para servir a su país. Como es previsible, su condición física lo convierte en un candidato poco apto para dicha empresa, así que es rechazado una y otra vez. Sin embargo, por azares del destino, o más bien, por un encuentro casual con el doctor Abraham Erskine (Stanley Tucci), Rogers se coloca en una posición interesante: Formará parte de un experimento para crear súper soldados. No es ningún secreto que es así como obtiene su fuerza y habilidad física, las cuales se complementan con su gran corazón. Como también es de esperarse, los malévolos nazis poseen a un guerrero similar, un viejo conocido del Dr. Erskine, un sujeto llamado John Schmidt (Weaving), mejor conocido como Red Skull, quien fue el primero en probar el procedimiento de Erskine (sí, el doctor solía trabajar con los nazis). Schmidt encabeza un grupo de experimentación científica y tecnológica, con pizcas de ocultismo, llamado Hydra, que ha encontrado una reliquia de Odín, padre de Thor, capaz de ayudarlo en su plan para dominar, no sólo a E.U., sino también a Hitler y al mundo. Así pues, el Capitán América es el único que podrá detener a Red Skull y a Hydra. A la ecuación anterior habrá que añadir a una bella soldado llamada Peggy (Hayley Atwell), el interés amoroso de Rogers; por cierto cabe mencionar que nuestro héroe es virgen, elemento puritano que resulta bastante inútil y estúpido, principalmente porque el personaje de Peggy sólo está ahí para alborotar hormonas y mantener la moral del general arriba, pero en sí el personaje es bastante soso. Buena dosis de acción, y un drama medianamente interesante, El Capitán América pasa el examen y deja a los fans de este tipo de cintas con ganas de ver qué más nos tiene preparado esta franquicia de Marvel.

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