"El Anticristo", de Carballo, una visión española

miércoles, 17 de agosto de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El español Manuel Carballo lleva a la pantalla grande muy a su modo El Anticristo, filme que se estrenará en México el próximo viernes 19 . Para el realizador, este género, en el que coexisten monstruos, vampiros, hombres lobo, espectros, demonios, doctores locos y otras aberraciones morales, “es una proyección de los miedos que impone una realidad que se nos antoja resbaladiza y poco tranquilizadora, sobre todo en la adolescencia”. Explica que hay pavores que en esa etapa del ser humano “porque se caracteriza por las fuertes dudas existenciales y la enfermiza hipersensibilidad ante todo aquello que pueda suponer una amenaza para una identidad no asentada definitivamente, aún frágil y en pleno proceso de construcción”. A decir suyo, “el elemento fantástico que irrumpe en la economía racional de un universo cotidiano, distorsionándolo todo, es la posesión demoniaca, a partir de este acontecimiento irracional; la historia desarrolla una serie de temas universales que enlazan con algunos de los mitos culturales y humanos más clásicos: el de Fausto (el miedo atávico a la enfermedad, la locura, la dicotomía entre la fe y la razón) y el de Edipo y Electra (el enfrentamiento generacional entre padres e hijos). Ambos aportan solidez dramática a la historia, así como un enfoque original al tema de la posesión infernal, ya clásico dentro del género de terror”. El relato de El Anticristo se centra en Emma Evans, una adolescente problemática e insatisfecha y en plena búsqueda de su identidad, que está harta de un ambiente familiar, el cual siente excesivamente opresivo y autoritario. Un día decide hacer algo para acabar con esta situación y da rienda suelta a sus deseos más ocultos, sin sospechar que de esta forma desencadenará también oscuras y poderosas fuerzas que es incapaz de controlar, y que traerán el horror y la tragedia al hogar de los Evans. Emma sólo quería ser libre… aunque hay cosas que es mejor no haber deseado nunca… Ella, en este caso, encontrará un aliado poco recomendable: el diablo. La protagonista del largometraje es Sophie Vavasseur, nacida en Irlanda, quien, en entrevista por e-mail, platica que Carballo la ayudó mucho para crear al personaje: “De lo contrario me hubiera perdido. Armonizamos bastante bien, teníamos las mismas ideas. Ella no se sale de lo común, es una chica normal de esa edad. Mezclamos nuestras opiniones pero coincidíamos mucho”. —¿Cómo fue el inicio del rodaje? Las primeras escenas del proyecto siempre son las más difíciles porque estás nervioso. La escena de la fiesta sirvió para romper el hielo. Había música y tuve que bailar delante de desconocidos... Fue bastante complicado. Isamaya y yo teníamos que bailar y fue un poco incómodo, pero al final nos lo pasamos bien, pero era complicado porque era la primera escena. Pero estuvo bien porque rpimos el hielo a la primera. Tuve que besar a Tommy y eso también me dio mucha vergüenza. Cuando leí el guión pensé que las cosas irían cambiando, pero eso no cambió y Manuel iba diciendo: “Más largo, más largo”. Estaba muy nerviosa, me daba mucha vergüenza. Y Tommy y yo nos llevamos bien, pero la primera vez que le vi, pensé: “Nos besaremos en unas semanas. “Pero cuando ya lo has hecho una vez, no pasa nada. Teníamos una luz enorme encima que daba muchísimo calor. Cada vez que teníamos que pasarnos cinco minutos besándonos, acabábamos sudando. Esto fue lo más complicado porque nunca me había besado en una película”. —¿Y la escena con Rose? —También fue una escena incómoda. Se supone que le coqueteo a Rose. Es curioso todo el incesto que se produce en la película. A mí me gusta Tommy y a Tommy le gusto yo, y parece que Rose también está interesada en mí. Y el diablo se aprovecha. Fue una escena difícil. “Sé que es inmadurez pero no pude evitar reírme. Primero tenía que besar a un chico delante de las cámaras y delante de parte de mi familia y después a una chica. Pensaba que no podía ser peor, pero al principio fue muy difícil porque no podía dejar de reírme. Isamaya lo hizo mejor, se reía pero no tanto como yo. Pero bueno, lo superamos y cuanto más lo hacíamos, mejor salía. “Además, somos muy buenas amigas. Y cuando decían ‘acción’ lo hacíamos y ya está. Después ella me tira una piedra y seguimos con eso. La piedra era blanda, no dolía. Ella termina tirada en el suelo, cubierta de sangre. Lo repetimos más de diez veces porque yo no tiraba la piedra con suficiente fuerza. Tenía miedo de hacerle daño pero ella decía que estaba bien. Pero al principio me preocupaba hacerle daño. Tuvimos que hacerlo unas cuantas veces y fue muy frustrante, pero salió. La verdad es que nunca había hecho nada así. La piedra tenía una bolsita pegada con la sangre y cuando la lanzaba, la sangre salía sola. Así es como lo hicimos”. —¿Resultó muy difícil interpretar todos los momentos en los que estaba poseída? —Sí, fue realmente complicado. Estábamos en una especie de almacén. Al principio no sabía qué tenía que hacer. Era la primera semana y me sentía un poco incómoda fingiendo temblores delante de todos. Decía: “No sé cómo hacerlo”. Y sí sabía cómo hacerlo pero... Richard, que interpreta a John, me ayudó mucho. Me enseñó cómo lo habría hecho él. Después de hacerlo él, ya no pasaba nada. Él lo había hecho, así que yo también podía. “Me quedé sin energía porque quise darlo todo. Tenía todo el cuerpo tenso. No quería hacerme daño en el cuello, pero sólo eran unos minutos o segundos y en la película quedaría para siempre. Así que intenté hacerlo tan bien como pude, lo di todo. Después de hacerlo tenía un poco de dolor de cabeza y estaba muy cansada. Necesitaba un poco de aire. Pero me ayudaron mucho y lo prepararon todo muy bien. Al final, salió bien. Estaban preocupados por mí y no tuve que repetirlo muchas veces. Lo hicimos unas cuantas veces y luego aprovechaban los planos de las piernas y los superiores. Así que me limitaba a mover las piernas porque la parte superior no salía. Tampoco fue tan duro”. —¿Cómo transcurrió el rodaje en el baño con las cucarachas?, ¿le dio mucho asco? —Hicimos todas las escenas del baño el mismo día. Estoy en el baño, voy a buscar una pastilla o algo así en el armario y aparece una cucaracha. Manuel dijo que dejarían que tuviera la cucaracha en la mano un rato para grabarla. Y pensé: “¡Sí, hombre!” Agité un poco la mano y le dije: “Se va, no se queda quieta”. Eso no me gustó mucho pero en la escena siguiente, salían de la tasa miles de cucarachas. Empezaron a salir de la tasa del baño y yo me quedé en un rincón y me senté en el suelo. Después, era como si las empujaran para que salieran y cuando ya estaban en el suelo, vinieron hacia mí y se iban por todas partes. Después, cuando hacíamos otras escenas, de repente veíamos alguna cucaracha que no tenía que estar ahí. Después salió el rumor de que las cucarachas no mueren nunca y que si partes una por la mitad se convierte en dos, pero no es verdad. Lo de las cucarachas fue una gran experiencia. La verdad es que no me molestan mucho los bichos pero las cucarachas... No me gusta verlas. —¿Qué escena la impresionó más? —Cuando Lucy, mi madre, intenta apuñalarme y después se apuñala a sí misma. Eso me resultó muy difícil porque pasa todo muy rápido. Yo estoy en la cama y, de repente, entra en la habitación. Puedo imaginarme cómo sería si mi madre entrara en mi cuarto con unas tijeras, no sé cómo reaccionaría. Cuando actúo siempre me planteo qué haría en esa situación para que sea natural. Pero en esa ocasión no sabía qué hacer. ¿Debía gritar o algo así? Me pareció difícil pensarlo en ese momento. Siempre es más fácil cuando ya lo has hecho una o dos veces. Pero seguramente ha sido la escena más difícil. Me resultó difícil concentrarme y meterme en el papel. Es algo espantoso y fue duro. Pero es una experiencia. —¿Podría resumir su experiencia en el rodaje? Ha sido una experiencia brutal porque he vivido en otro país, en una ciudad preciosa durante dos meses. Estoy muy contenta por haberlo hecho, he conocido a gente maravillosa, todo el mundo es muy amable. Estoy muy agradecida por haber hecho, ha sido increíble. Yo sólo soy una actriz pero es fantástico poder conocer gente de otros sitios, he socializado mucho. Es fantástico. Estoy orgullosa de haber tenido esta oportunidad. Artecinema distribuye en el país este proyecto en español.

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