"Enrique V"

jueves, 25 de agosto de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- En el denominado segundo periodo shakespeareano, ubicado entre 1596 y 1601, el Bardo de Avon escribió diversos dramas inspirados en la historia inglesa: Ricardo II, El Rey Juan, las dos partes de Enrique IV y Enrique V. De esta última tuvimos en días pasados una versión libre del director italiano Pippo Delbono con la compañía que lleva su nombre, presente en México como parte de la programación del 14 Encuentro Internacional de Escena Contemporánea Transversales, organizado por la compañía Teatro Línea de Sombra. Enrique V está basado en la historia real del rey de Inglaterra, que con un ejército reducido y maltrecho debe ganar la batalla contra la entonces poderosa Francia. Ante estas circunstancias, Enrique V se ve obligado a extraer de sí y de sus hombres un coraje sobrehumano para alcanzar “la victoria”. Pippo Delbono nos ofrece una versión en la que refrenda su línea sobre relaciones entre el teatro y la danza, en esta ocasión basado por primera vez en un texto dramático, ya que la mayoría de sus espectáculos se integran con aportaciones de los propios actores, improvisaciones y fuentes textuales diversas. Delbono desprovee a la obra de toda parafernalia escenográfica, e incluso de los elementos históricos, para mostrarnos una propuesta fundamentalmente basada en el trabajo de los actores y reducir la anécdota a lo absurdo de la guerra y sus estragos en la humanidad. Aunque de corta duración (poco más de una hora), el ritmo de las acciones es lento, por momentos tedioso, con instantes en los que prevalecen las bellas imágenes logradas a través del trabajo corporal de veintitantos jóvenes mexicanos, estudiantes de teatro que se integraron a la puesta a la manera de un “coro griego” silente y omnipresente, un pueblo carne de cañón que termina por ser masacrado. La imagen que vemos en escena de Enrique V es la de un rey bufonesco que se enfrenta a un afectado rey de Francia, ambos casi dementes, como todos aquellos que llevan a sus pueblos a guerras absurdas. En este sentido es particularmente reveladora la imagen del fiel compañero de Enrique que, al final de la batalla aparece sin un brazo y sin una pierna para expresar: “Ganamos la guerra”. Actor, autor y director de teatro nacido en Varazze (Italia) en 1959, Pippo Delbono ha basado buena parte de su trabajo en manifestaciones del teatro oriental, como el Noh y el Kabuki. Al final de los años ochenta fundó su compañía con la cual ha creado espectáculos como Il tempo degli assassini (1986), Urlo (2004) y Gente di plastica (2006), entre otros que forman parte de un repertorio que se presenta en diversas partes del mundo. Otra característica de su trabajo es la integración de actores no profesionales discapacitados, como es el caso de Armando Cozzuto, poliomielítico; Bobó, sordomudo que permaneció 45 años en un manicomio; Gianluca Ballaré, joven con síndrome de Down, y Nelson Lariccia, mendigo esquizofrénico. Enrique V se presentó en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris en la Ciudad de México y en el Teatro de la Ciudad San Francisco de Pachuca, Hidalgo.