¿La partida casi perfecta?

jueves, 25 de agosto de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- En beisbol un “juego perfecto” se define cuando en un partido un pitcher (o combinación de estos), pitchea una victoria de un mínimo de 9 innings sin que el rival haya siquiera alcanzado base. Así, el pitcher o los pitchers), no permiten ni hits, ni golpes al bateador con la pelota, ni base por bola. En corto: “27 arriba - 27 abajo”. Esto solamente ha ocurrido 20 veces en la historia de las grandes ligas del beisbol: 18 veces desde que empezó la era moderna en el año 1900. Pues bien, el GM Lubomir Kavalek se pregunta si existe el juego perfecto en ajedrez, en donde el rival no parece cometer ningún error y sin embargo, pierde. Para Bobby Fischer, el ganador de la famosa partida del siglo contra Donald Byrne, de 1956, dice que sí, fue un gran juego, pero lejos de la perfección: “No hay un juego perfecto en ajedrez”, dijo alguna vez. Después de todo, somos humanos y cometemos errores. Sin embargo, para el escritor y maestro internacional Tibor Karolyi, Anatoly Karpov estuvo muy cerca de jugar un encuentro exento de errores en la Olimpiada de Ajedrez de Niza, Francia, en 1974. Solamente un ligero error lo privó de jugar el juego perfecto. Se jugó cuando se enfrentaron rusos y norteamericanos en el match URSS-USA. El juego de Karpov ha sido uno de los más analizados de todos los tiempos. El rival de Karpov era Kavalek precisamente, con quien jugó en un período de 13 años solamente 17 juegos. Karpov ganó 4, Kavalek uno y empataron 12. La única victoria de Kavalek fue en el torneo de Caracas de 1970 y el último fue en Hannover en 1983. Karolyi ha hecho un trabajo monumental acerca de Karpov. El primer volumen que escribió sobre él “Karpov's Strategic Wins 1 - The Making of a Champion”, de 560 páginas, cubre los años 1961-1985. El segundo volumen, de 576 páginas, llamado “Karpov's Strategic Wins - The Prime Years”, se dedica a analizar las partidas del excampeón del mundo, desde el año 1986 al 2010. El trabajo del autor de este estudio sobre Karpov disecta la carrera del ruso a detalle. Fue un trabajo que llevó años a Karolyi para poder estudiar y entender a su protagonista. Sin duda es una obra obligada para quien quiera entender y saber más del juego de uno de los jugadores más importantes de todos los tiempos. Dice Kavalek que cuando enfrentó a Karpov en 1974, él (Kavalek), era el número 10 del mundo, Karpov el número 2 y Fischer mantenía la superioridad, aunque no había jugado desde su triunfo contra Boris Spassky. En 1974 era la primera vez que jugaba en el tablero uno y se sentía la presión de Karpov en cada movimiento. Aún así, pudo mantener la ventaja de Karpov a un mínimo. El juego se analizó profundamente, especialmente en el final. Expertos como Mark Dvoretsky, Mihai Marin, Alexander Motylev y el propio Karpov, han trabajado sobre esta partida por años intentando hallar una conclusión lógica. Karolyi utiliza unas 16 páginas para mostrar la mayoría de los análisis y sus mejoras. Él dice que karpov hizo una sola imprecisión pequeña. ¿Habría sido este su juego perfecto? Por supuesto que es difícil decirlo, pues en el momento crítico omití una jugada que podría haberme salvado. Cierto, estaba presionado por el reloj, pero yo debería haber encontrado un clavada de torre al final de una secuencia lógica. El problema es que yo moví mi torre en retroceso, indica Kavalek. En el libro “Invisible Chess Moves”, Emmanuel Neiman y Yochanan Afek hablan de este problema: “Jugadas hacia adelante son más fáciles de hallar que jugadas en retroceso”, indican, “los seres humanos usualmente caminamos hacia adelante, a veces hacia atrás y casi nunca horizontalmente”. En ajedrez “aprendemos que los peones se mueven hacia adelante y desarrollan sus piezas hacia el centro del tablero en la dirección de las piezas del oponente. Hay en general movimientos que a los ajedrecistas no les gusta hacer por principios”. Éste es un libro fantástico que ya está en inglés (publicado por New in Chess). Así pues, quizás Fischer tenga razón. Porque si existe el juego perfecto, es decir, un juego en donde uno de los contrincantes venza al otro sin que éste cometa un error siquiera, entonces querría decir que el ajedrez -en principio- debe vencer uno de los dos jugadores con el mejor de los juegos de ambos, asunto que por supuesto, está muy lejos de saberse cierto. Por lo pronto, he aquí la partida de la que habla Kavalek: Karpov,Anatoly (2700) - Kavalek,Lubomir (2625) [B36] Olimpiada Niza 21.06.1974 1.c4 c5 2.Nf3 g6 3.d4 cxd4 4.Nxd4 Nc6 5.e4 Nf6 6.Nc3 d6 7.Be2 Nxd4 8.Qxd4 Bg7 9.Bg5 0–0 10.Qd2 Be6 11.Rc1 Qa5 12.b3 Rfc8 13.f3 a6 14.Na4 Qxd2+ 15.Kxd2 Rc6 16.Nc3 Rac8 17.Nd5 Kf8 18.Be3 Nd7 19.h4 Bxd5 20.exd5 R6c7 21.h5 Kg8 22.f4 Nc5 23.Bg4 Ne4+ 24.Kd3 f5 25.Bf3 b5 26.g4 bxc4+ 27.Rxc4 Rxc4 28.bxc4 Nc5+ 29.Bxc5 Rxc5 30.h6 Bf8 31.Kc3 fxg4 32.Bxg4 Kf7 33.Be6+ Kf6 34.Bg8 Rc7 35.Bxh7 e6 36.Bg8 exd5 37.h7 Bg7 38.Bxd5 Bh8 39.Kd3 Kf5 40.Ke3 Re7+ 41.Kf3 a5 42.a4 Rc7 43.Be4+ Kf6 44.Rh6 Rg7 45.Kg4 1–0

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