Creman restos del actor Alejandro Parodi

lunes, 29 de agosto de 2011
MÉXICO D.F. (apro).- Los restos del actor Alejandro Parodi, quien falleció el sábado pasado víctima de una embolia, fueron cremados y sus cenizas esparcidas en las inmediaciones de su residencia ubicada en el municipio de Tequisquiapan, Querétaro. Ganador de cuatro premios Ariel (el más reciente, el Ariel de Oro por trayectoria, en 2009) y tres Diosas de Plata, Parodi filmó poco más de 70 películas en más de 40 años de carrera, y fue miembro honorario de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. Conocido por películas como Actas de Marusia (1975), de Miguel Littin; Llámenme Mike, de Alfredo Gurrola (1979); El imperio de la fortuna, de Arturo Ripstein (1988); y Su Alteza Serenísima (la vida de Antonio López de Santa Anna), de Felipe Cazals (2000), rodó otros filmes con Benito Alarzraki, Gonzalo Martínez Ortiz y Alejandro Pelayo. Instituciones como la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas, el Instituto Mexicano del Cine (Imcine) y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) lamentaron el deceso. “Los miembros honorarios y los miembros activos lamentamos el sensible fallecimiento de nuestro querido amigo y compañero Alejandro Parodi, premio Ariel 2009, miembro honorario de esta Academia”, señaló la institución por medio de un comunicado difundido en su portal de internet. El Imcine, por su parte, destacó en un comunicado el trabajo de Parodi como discípulo del director escénico Seki Sano y del fotógrafo Alex Phillips, así como su labor al lado de actores extranjeros como Geraldine Chaplin, Gianmaria Volonté, Dean Stockwel, Dennis Koper, Marhe Séller y Kris Kristofferson, entre otros. A su vez, Conaculta definió a Parodi como “figura clave del cine nacional”. Originario de Ciudad Obregón, Sonora, Alejandro Parodi Montaño inicio su filmografía en 1952 con la película Una calle entre tú y yo, a la que siguieron Yo soy gallo donde quiera, en ese mismo año; Venganza en el circo (1953), y El águila negra (1954), de ahí realizó una serie de películas casi ininterrumpidamente hasta 1994, cuando hizo Caminantes… si hay caminos. En una década, hasta 2005, participó en cintas más, la última de ellas, Bodas de oro.