Cuatro exposiciones en el Museo Tamayo

miércoles, 3 de agosto de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El Museo de Arte Contemporáneo Rufino Tamayo presenta cuatro interesantes exposiciones. Escalera de incendios es el nombre de la muestra de la artista polaca Monika Sosnowska (1972), quien cuenta con una trayectoria internacional y ha participado en dos ocasiones en la Bienal de Venecia. Gracias a la invitación del Museo Tamayo, podemos conocer por primera vez su trabajo en nuestro país. Lo divide entre escultura, instalación e intervenciones arquitectónicas. La mayoría se enfoca hacia las construcciones modernas. Sus propuestas modifican y deforman las construcciones para realizar nuevos objetos. Un ejemplo representativo es la pieza que ahora se encuentra en el patio principal del recinto. La artista trabaja el terreno de la ficción y la realidad, de tal manera que la distorsión en este caso de una escalera de incendios genera visualmente tensión, ya que no cumple su función real, y provoca así en el espectador una distorsión visual y psicológica. La escultura representa también el continuo movimiento de la arquitectura con el paso del tiempo. La exposición se desvaneció sin dejar rastro es el título de la obra del artista eslovaco Roman Ondák (1966), quien cuenta actualmente con una amplia participaciones en bienales internacionales, así como muestras individuales. Sus trabajos tienen la intención de ofrecer y crear espacios imprevisibles para el espectador. De esta manera, muchas de sus propuestas hacen que el visitante participe, y la postura del artista pretende cuestionar los espacios institucionales del arte. Con sus performances, instalaciones e intervenciones, el público transita por los procesos creativos del artista. La pieza que se encuentra actualmente en el museo se llama Midiendo el Universo, donde los artistas marcan con plumón negro su estatura y la fecha del día que participaron, conformando un dibujo en las tres paredes del recinto, construyendo un gráfico extendido sobre el espacio. El carácter poético de esta y otras aportaciones, como El hombre extraviado, trata de un personaje que deambula alrededor del museo sin atreverse a entrar. En Buenos sentimientos en buenos tiempos, el artista organiza una fila intermitente que se desplaza dentro del museo, simulando una espera y creando falsas expectativas. Las propuestas de Ondák son interrupciones que modifican la manera de percibir los espacios del arte y genera la comunicación entre los espectadores frente situaciones inesperadas. Abstracción posible es la tercera exposición, consistente en un proyecto de investigación para aproximarse a la abstracción a partir de distintas disciplinas y contextos en el arte contemporáneo; en esta muestra colectiva participan varios artistas extranjeros y dos mexicanos, quienes abordan tres aspectos interesantes: abstracción formal, abstracción económica y la estrategia de retención. Exposición inteligente y compleja que permite a los visitantes conocer desde collage, video, escultura, pinturay textos, entre otras propuestas. Incidentes de viaje espejo en Yucatán y otros lugares es la muestra colectiva que reúne el trabajo de 30 artistas inspirados en la obra de tres aventureros del siglo XIX: John Lloyd Stephens, Frederik Catherwood y Robert Smithson. La propuesta curatorial es de Pablo León de la Barra, quien divide la muestra en dos partes. Por un lado se presenta el trabajo, los dibujos escritos, fotografías de estos aventureros que realizaron sus viajes entre 1841 y 1843. La segunda parte presenta el trabajo realizado por otros artistas contemporáneos, incluyendo también imágenes de Rufino Tamayo, Henry Moore y Mathias Goertiz, proveniente de diferentes colecciones que se relaciona con estos viajeros: se exhiben cuadros, video, instalaciones, fotografías. La idea, comentó su curador, es ser arqueólogos de nuestro propio presente para construir un futuro. El Museo Tamayo se encuentra ubicado en Paseo de la Reforma y Gandhi, Bosque de Chapultepec.

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