Los excesos de Hollywood

miércoles, 3 de agosto de 2011
MÉXICO. D.F. (apro).- Ya no hacen películas como las de antes. Y aunque suena como un argumento de viejo gruñón, el meollo del asunto va por otro lado: ¿No están cansados de que las películas de súper héroes se adueñen del cine de verano desde hace casi 10 años? ¿No están cansados de ver historias con millones y millones de efectos visuales e historias que no sirven para nada? ¿No están cansados del abuso del 3D? OK, aprovecho para hacer una pequeña digresión. Hace ya algunos meses que salió una edición especial en Blue Ray del clásico infantil Los goonies (The Goonies, 1985), escrita por Chris Columbus y Steven Spielberg, dirigida por Richard Donner. En 2010 se cumplieron 25 años de la aparición de la cinta y cabe mencionar que supera la prueba del tiempo. La trama es muy sencilla: un grupo de niños, o más bien de adolescentes, emprenden la búsqueda de un tesoro pirata. Y aunque todo pasa por casualidad, la empresa es prácticamente de vida o muerte puesto que el pueblo en el que viven se convertirá en una especie de club campestre, a menos que sus habitantes desembolsen una fuerte cantidad de dinero que nadie posee. Es decir, el pueblo vs. los poderosos. Si los muchachos fallan, tendrán que mudarse a otras ciudades y probablemente nunca se vuelvan a ver. Todo es un acto de hermandad, de luchar por el bien común. Una historia heroica contada de manera brillante. Lo interesante del asunto es que, comparada con el abrumador mundo de efectos computarizados que nos rodea, Los goonies se ve sencilla, con pocos escenarios fuera de lo común, como el barco pirata y los túneles que nos llevan a él, pero nada comparado con las estancias de Thor o los tremendos saltos de Hulk en medio de un ejército que intenta destruirlo. Por supuesto hay cosas buenas: historias que se confabularon con las nuevas tecnologías, finalmente los adelantos tecnológicos hacen avanzar el séptimo arte, pero el exceso de efectos visuales y el 3D se está usando para cubrir guiones mal hechos, historias sosas que sólo son un pretexto para generar millones de dólares. Paremos un segundo y volvamos a lo esencial, basta de esa orgía visual, volvamos a lo simple. No digo que se dejen de lado los últimos adelantos tecnológicos, pero vamos, dentro de lo que cabe, devuélvanle el alma a las cintas de verano. Por cierto, en este año todavía faltan el capitán América y Linterna Verde… y para los que vienen, una nueva serie de Spiderman, otra de Batman y la de The Avengers. Por favor, que alguien nos ayude.