No estoy a muerte con los dirigentes cubanos: Pablo Milanés

martes, 30 de agosto de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Luego de ser criticado en Miami por el periodista Edmundo García, el cantante cubano Pablo Milanés, quien se dijo crítico del sistema, pero revolucionario y hombre de izquierda, señaló que sus 53 años de militancia le otorgan el derecho de manifestarse con la libertad que requieren sus principios. En una carta abierta a García, una personalidad de la radio en Miami, gracias a su programa La Noche se Mueve, donde criticó el comportamiento de Milanés en algunas entrevistas a medios internacionales, el autor de “El breve espacio en que no estás”, “Yolanda” y “Para vivir”, entre muchas otras canciones, defendió sus entrevistas a la prensa en Estados Unidos y apuntó: "Soy yo el que me sirvo de esos periódicos para que difundan las entrevistas que en Cuba me están negadas y que sueño con que aparezcan en el Granma y las lea todo el pueblo, y que un solo periodista, uno sólo de los tantos miles que hay en la isla, tenga lo que hay que tener para dar a conocer lo que tantos años llevo expresando". En la crítica que hace al periodista, Milanés apunta: "Tú vas al blanco o al negro (más al negro que al blanco) y no tienes matices, y los años irremediablemente te van a hacer aprender lo que es un verdadero revolucionario o inexorablemente vas a ingresar en ese mundo en el que he visto a tantos como tú, vagando, perdido en la nada". El cantautor, quien se encuentra de gira por Estados Unidos, aseguró a Edmundo García, crítico del exilio en Miami y defensor de la revolución cubana, que sus 53 años de militancia revolucionaria “me otorgan el derecho, que muy pocos ejercen en Cuba, de manifestarme con la libertad que requieran mis principios, y esa libertad implica que no tengo ningún compromiso a muerte con los dirigentes cubanos, a los que he admirado y respetado, pero no son dioses, ni yo soy fanático, y cuando siento que puedo hacer un reproche y decir no, lo digo, sin miedo y sin reservas". Sobre las Damas de Blanco, el grupo de mujeres que desde 2003 pide la libertad de los presos políticos, añadió: "Cuando veo que unas señoras vestidas de blanco protestan en la calle y son maltratadas por hombres y mujeres, no puedo por menos que avergonzarme e indignarme y, de algún modo, aunque no estemos de acuerdo absolutamente, solidarizarme con ellas en su dolor". Prosiguió: "Porque lo más vil y lo más cobarde puede ser que una horda de supuestos revolucionarios ataque despiadadamente a estas mujeres. No hay ningún código que defienda eso en el mundo, es más, la violencia de género se queda corta al ver esas salvajes manifestaciones". Pablo Milanés también lanzó sus dardos contra la intelectualidad de su país. "Le digo por este medio a la intelectualidad cubana, a los artistas, a los músicos y a los altos cargos del Estado, que no me susurren más al oído: 'Estoy de acuerdo contigo, pero ¡imagínate!'. Yo no estoy arrepentido de incinerarme solo en mi actitud, pero es triste y vergonzoso que haya un silencio cómplice tan funesto como tu manifestación, Edmundo. Estas dos conductas, una en Miami y otra en La Habana, increíblemente al final convergen en su propia contradicción". En Estados Unidos, el trovador fue ovacionado al presentarse por primera vez en Miami, el pasado sábado 27, ante una audiencia de entre 2 mil 500 y 3 mil personas –muchos de ellas cubanos– en un auditorio preparado para 5 mil butacas.

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