Exhiben "Dos Miradas al Fascismo", colección de Carlos Monsiváis

viernes, 5 de agosto de 2011
MÉXICO, D.F., (apro).- Una preocupación constante del escritor Carlos Monsiváis –especialmente en los últimos años de su vida- fue el riesgo de que México entrara en una espiral de violencia, exclusión y odio similares a las que dieron origen al fascismo europeo en el periodo entre las dos guerras mundiales del siglo XX. Coleccionista voraz, analista riguroso, crítico de la ultraderecha, Monsiváis fue compilando a lo largo del tiempo grabados, carteles, revistas, libros, acuarelas, fotografías, películas que documentaban el ascenso y el discurso del fascismo. Resultado de este interés y de la preocupación por documentarle al mexicano contemporáneo esta realidad, es la exposición “Dos Miradas al Fascismo”, inaugurada este jueves 4 de agosto en el Museo El Estanquillo, Colección Carlos Monsiváis, con más de 270 piezas que incluye el penúltimo óleo pintado por el muralista mexicano Diego Rivera, El Refugio de Hitler (1956). El cartonista e investigador Rafael Barajas, “El Fisgón”, curador de la exposición, afirmó que la muestra es un recuento artístico-documental que marca el cruce entre la historia nacional y la historia mundial en esos años. “Se suele olvidar que el fascismo tuvo muchos simpatizantes en México; se nos olvida que existió la Asociación Revolucionaria Mexicanista, un grupo muy agresivo corresponsable del asesinato de sectores obreros, de comercios a judíos, un grupo que tenía por manifiesto: ‘Mexicanos acabemos de una vez con esta vergüenza, que no quede en México ni un chino ni un judío”, afirmó Barajas. En la exposición se exhiben libros, folletos, revistas y material gráfico de la Unión Nacional Sinarquista, de los vínculos de éste y otros grupos mexicanos con la dictadura de Francisco Franco (emblema del fascismo ultracatólico y español). Uno de los ejemplares originales de Mi Lucha, el panfleto de Hitler, está entre varios libros que documentan la ideología de la exclusión y la eugenesia. El ascenso del fascismo italiano y del nazismo se observa a través de la gráfica, los carteles, volantes y libros compilados por la colección de Monsiváis y con otros trabajos que fueron prestados para la exposición. El propio Barajas aportó una extraordinaria gráfica de Andrés Audiffred (1895-1958) que recrea el incendio del Reichstag, por parte de las fuerzas nazis. Este evento marcó el ascenso del hitlerismo y su menosprecio por las instituciones republicanas. Se exponen acuarelas, grabados y litografías de Leopoldo Méndez, de Miguel Covarrubias e, incluso, ilustraciones de Pablo Picasso, como sus bocetos de El Gernika, considerado el mural emblemático de denuncia en contra de la guerra civil española, auténtico laboratorio del ascenso del fascismo. “Dos Miradas al Fascismo” constituyen, en realidad, varias miradas. En la misma exposición se reproducen imágenes del extraordinario documental Visa al Paraíso, dirigido y producido por Lilian Liberman, sobre la labor de Gilberto Bosques, el diplomático mexicano que salvó a cientos de españoles, franceses y judíos de los campos de concentración nazis. Moisés Rosas, director del Museo El Estanquillo, destacó en su discurso inaugural el interés de Monsiváis por este tema, el apoyo de las instituciones del gobierno del Distrito Federal y el enorme interés que ha generado entre la población joven una exposición de este tipo. “Monsiváis sigue siendo taquillero”, comentó. El último cuadro de la exposición, el óleo de Diego Rivera, aportación de la Galería Arvil, está frente a un pasillo oscuro, por donde todos los visitantes caminan para reflexionar si el recuento histórico no es también una advertencia de hacia dónde nos puede llevar la violencia de Estado contemporánea.

Comentarios