Montag entumecido

lunes, 19 de septiembre de 2011
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Organizado desde 1993 por el Centro de la Imagen, el Festival Fotoseptiembre celebra su décima edición con un programa dividido en cuatro secciones: el 2º Encuentro Internacional de Centros de Fotografía; la 2º Feria Internacional de Libros de Artista; un encuentro entre Brasil y México integrado por exposiciones y mesas de diálogo que se realizan, en su mayoría, en recintos museísticos de la Ciudad de México; y 180 exhibiciones independientes que, a lo largo de todo el país, constituyen la sección Red de la Imagen. En este último rubro, en el Distrito Federal, destaca la exhibición Montag Entumecido que se presenta en Patricia Conde Galería. Conformado por dos proyectos híbridos –tecnologías diferentes– y expandidos del mexicano José Antonio Martínez (1950), la exposición incide en lo que se ha denominado la reinvención del documentalismo fotográfico. Interesado durante toda su trayectoria en la interpretación de la realidad directa y la comprensión del tiempo, después de haber explorado en dos series el misterio de este último a través de la muerte –su percepción como evento y deshecho corporal en Elegía y belleza sensual en Todo ángel es terrible–, ahora lo confronta a través de la vida. Una vida desesperanzada y absurda en la que el tiempo pasa sin que el sujeto pueda moverse y cambiar de lugar. Abierto a cualquier herramienta tecnológica que facilite la producción de imágenes, el artista realizó dos proyectos que fusionan la inmediatez, la vivencia cotidiana de la urbe, el consumismo global y, especialmente interesante, los valores y paradigmas cognoscitivos de dimensiones consideradas irracionales. Producidas con un teléfono celular de alta resolución fotográfica –objeto que es ya una encarnación contemporánea–, las imágenes se distribuyen en dos series: Montag Entumecido y Amoxtli Julián. Configurada con imágenes que registran los cambios del odómetro –dispositivo que señala la distancias recorridas– situado en el tablero del coche del fotógrafo, la pieza denominada Montag Entumecido en referencia a la famosa novela distópica –lo contrario a una utopía– Fahrenheit 451, presenta una circunstancia característica del tráfico citadino: saber que el tiempo transcurre sin que haya posibilidad de moverse, cambiar de ubicación o llegar al destino deseado. Diseñada a manera de instalación bidimensional, la pieza de origen conceptual respeta la seducción visual que caracteriza la poética de Martínez, al incorporar un video del mismo odómetro, captado con el celular mientras se escuchaba en la radio un fragmento de la novela mencionada. Expandida objetualmente como un Libro de Artista, Amoxtli Julián conjuga imágenes del hermano recién muerto del artista con la señalización de una brújula automovilística. Basado en los conocimientos o augurios del códice conocido como el Libro de Tezcatlipoca, Señor del Tiempo, las fotografías de Amoxtli Julián sugieren el lugar o destino que le corresponde a una persona muerta por asfixia. Interesante por su diversidad, la cartelera del evento aparece en http://centrodelaimagen.conaculta.gob.mx/fotoseptiembre/2011/fotoseptiembre2011.html