El mundo literario infantil, de luto: se fue el "Tío Patota"

lunes, 16 de enero de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Un personaje de singular importancia en el mundo de la literatura infantil y juvenil, Eduardo Robles Boza, prácticamente sólo conocido en este ambiente como el Tío Patota, cuentacuentos excepcional y escritor muy difundido, murió a los 70 años en la ciudad estadunidense de Portland, Oregon. La noticia –sin especificar la causa— fue anunciada por el Instituto Nacional de Bellas Artes cuando su directora Teresa Vicencio lamentó el suceso, ocurrido este domingo. El comunicado oficial recogió la voz de la asistente del creador, Elena Angulo, quien narró cómo el Tío Patota, quien inició su carrera de narrador oral en la Biblioteca de la Ciudad de México cuando tenía 30 años, fascinaba a los infantes y adolescentes en cada función con sus cantos, bailes, malabares y movimiento escénico de títeres, a la vez que contaba una historia creada por él. “Era un gran animista”, refirió, “pues daba vida a objetos inanimados” así como “hacía malabares con un libro en el que aparecían y desaparecías los personajes de sus cuentos”. Mencionó, además, que el escritor trabajaba la historia de amor de sus padres, exiliados españoles. El Tío Patota obtuvo en 1982 en Londres, Inglaterra, el premio Hans Christian Andersen con el cuento “La cartita que vivió en jet”. Nacido en el Distrito Federal el 7 de junio de 1941 se graduó de comunicólogo en Venezuela. En 2008, durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la Editorial Trillas lo homenajeó por sus 35 años en el oficio. Una gran cantidad de sus casi 100 obras publicadas han sido llevadas a escena, por ejemplo El amor imposible de Pitágoras (1959), Las letras de mi máquina de escribir (1973), Piñata cuadrada, Navidad redonda (1982), Un día nació un punto (1984), Confesiones (1992) y la novela Estuve en el fin del mundo (1996).