Joan Fontcuberta en México

lunes, 23 de enero de 2012
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Sobresaliente por su aguda crítica, su inteligente pensamiento y su lúdica poética, Joan Fontcuberta (Barcelona, 1955) expone actualmente uno de sus primeros proyectos en el Museo Universitario del Chopo, en la Ciudad de México. Reconocido internacionalmente por la creación de narrativas fotográficas ficticias que, al percibirse como reales, evidencian la falsedad y manipulación de los discursos visuales emanados del poder –científico, político, virtual–, Fontcuberta ha construido una fascinante propuesta artística que incide en la credulidad de la mirada. Una credulidad cómoda y acrítica que al ser incapaz de identificar la manipulación, convierte la verosimilitud en un sustituto de lo real. Interesado especialmente en el estereotipo que identifica a la fotografía como un testimonio veraz de la realidad, Fontcuberta ha desarrollado proyectos que desequilibran la percepción de la verdad. Oscilantes entre el juego y la seriedad, sus propuestas se perciben como un documento invadido al mismo tiempo por la verosimilitud, el simulacro y la mentira. Perteneciente al acervo del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Macba), la ficción fotográfica Fauna que se presenta en el Museo del Chopo plantea el dudoso determinismo del conocimiento científico. Iniciada en 1985, esta narrativa describe los descubrimientos del ficticio naturalista alemán Peter Ameisenhaufen, quien en la primera mitad del siglo XX se dedicó al estudio de especímenes anormales. Integrada por testimonios de su hermana, fotografías y entornos de las extrañas creaturas, cédulas descriptivas de sus características y cadáveres conservados, la muestra cuestiona la autenticidad de los discursos institucionales y los evidencia, como a la fragilidad y vulnerabilidad de los discursos fotográficos científicos y periodísticos (y es que la muestra, elegida por su relación con la historia y memoria del Museo del Chopo –constituido en 1913 como Museo de Historia Natural–, incorpora especímenes ficticios de Fontcuberta con otros reales provenientes del acervo del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México), tanto como el poder simbólico de la retórica visual contemporánea debido a la paródica insolencia de las cédulas, testimonios sonoros y objetos esculturales que la hacen fascinante y divertida. Emplazado como parte de un conjunto de exposiciones que lamentablemente destacan por su desigualdad artística, el proyecto de Fontcuberta merece un protagonismo que no le otorga el Museo del Chopo. Valiosa tanto por la propuesta como por la autoría, la ficción fotográfica Fauna no debería compartir el espacio con exposiciones tan mediocres como el conjunto pictórico de Josep Navarro Vives (Francia 1931). Presentada por Sealtiel Alatristre, coordinador de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México, la muestra de Navarro inhibe la posibilidad de convertir al Chopo en uno de los principales espacios dedicados a la promoción del arte contemporáneo en la Ciudad de México.

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