Demián Bichir espera una sorpresa en los Oscar

miércoles, 25 de enero de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- El actor Demián Bichir, nominado al premio Oscar por su actuación en el filme Una vida mejor (A better life), no puede disimular su alegría por el triunfo que significa ser candidato a la estatuilla hollywoodense. A punto de estrenar la obra de teatro Nadando con tiburones, en el Teatro de Insurgentes, el actor seleccionó ese lugar para convocar a una conferencia de prensa en la que habló sobre su nominación como mejor actor, categoría en la que compite contra los actores Brad Pitt, Jean Dujardin, George Clooney y Gary Oldman. Ante un auditorio abarrotado por periodistas y “colados”, enfermo de la laringe, con fiebre, y ronco, Bichir reconoció que la nominación era algo que, de alguna forma, deseaba. Y seguramente no le sorprendió, dado que también se encuentra nominado como “mejor actor en un papel protagónico masculino” en los premios SAG que otorga el Sindicato de Actores y en los Spirit Awards. Resaltó la importancia de que la película “pueda verse de nuevo, ya sea comprándola o rentándola” y pueda crear un poco de conciencia sobre la situación de los indocumentados en Estados Unidos, que son ya 11 millones de trabajadores que están en todas partes pero que son invisibles. “Creo que a través del cine se les puede dar el respeto que necesitan porque la dignidad la tienen. En Estados Unidos se ve a los inmigrantes como enemigos y como allá no hay mucho interés  por documentarse, se asustan y empieza a crearse un terrible encono. El miedo más la ignorancia lo único que genera es odio”, consideró. Bichir interpreta en la película el papel de un jardinero que a través de un perfil muy bajo, que no llame la atención, trata de darle una mejor vida a su hijo adolescente. “En este momento se está pudriendo la fruta sembrada en Alabama porque no hay trabajadores estadunidenses que quieran hacer el trabajo que hacían los mexicanos. Para ciertos legisladores estadunidenses endurecer la ley hará que los mexicanos se regresen aquí, pero aquí no hay nada para ellos, lo que harán será únicamente cambiar de estado y tratar de seguir adelante”, afirmó. Feliz de que se le abran nuevos caminos como actor y que su nombre empiece a figurar para proyectos de su interés, Bichir señaló que no tiene esperanzas de ganar; pero que en una de ésas lo logra, “porque nadie sabe lo que pueda pasar y siempre hay sorpresas”. Confió en que si gana la estatuilla el premio sirva de “inspiración”, aunque reconoció que “en México nada va a cambiar; no va a terminar ni la corrupción ni la impunidad”. Sin muchos proyectos para trabajar en México, porque, admitió, “todo mundo decía en mala onda que en todas las películas salíamos los hermanos Bichir”. Demián señaló que ni Televisa ni TV Azteca le habían dado jamás tanto tiempo en pantalla como le han dado ahora. Reconoció que, en definitiva, lo suyo no son las telenovelas. “Al capítulo 20 ya me quiero cortar las venas”, concluyó.

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