"El conspirador", una reacción nacional del asesinato de Lincoln

martes, 3 de enero de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- El Conspirador, dirigida por el actor y productor Robert Redford, explora la reacción nacional ante el homicidio del expresidente de Estados Unidos, Abraham Lincoln, que en su tiempo representó el más impactante asesinato en la historia de ese país. El largometraje, escrito por James Solomon y protagonizado por Kevin Kline, Justin Long, James McAvoy, Evan Rachel Word, Tom Wilkinson y Robin Wright, entre otros, se estrenó en México el pasado jueves 29. De acuerdo con el productor Brian Falk, es una de esas historias que todo el mundo piensa que sabe, pero realmente nadie conoce. “Todos entienden que Lincoln fue liquidado por un actor conocido como John Wikes Booth, lo que no saben es que era parte de algo mucho más grande, de una complicada conspiración.” El conspirador se centra en Mary Surta, la única mujer involucrada en la conspiración para matar a Lincoln, y entre los participantes se incluye al hijo de aquella, de nombre John. Todos se reunían en su casa de huéspedes y algunos de ellos vivían ahí. Las preguntas en la cinta son: ¿Habrán discutido sobre el asesinato durante esas reuniones? ¿Sabía Mary? ¿Ella habrá conspirado con ellos? El guionista Solomon está seguro de que los investigadores piensan que ella era culpable. “No hay duda en mi mente sobre que Edwin Staanton, secretario de Guerra, y Joseph Holt, el juez de lo general, pensaron que ella era culpable, y tampoco tengo duda sobre su defensor, el abogado Frederick Aiken, quien pensaba que era inocente. Tal vez la verdad es algo entre ambas posturas y creo que ahí es donde me gustaría estar porque la ambigüedad es la más veraz.” Redford ha comentado a los medios que El conspirador va más allá de una conspiración: “Tienes el asesinato, claro, pero también hay una conspiración política. Stanton, como secretario de Guerra y uno de los consultores más cercanos de Lincon, era una fuerza poderosa dentro del gobierno, mientras que otros miembros de la administración estaban en shock y en duelo, y con el secretario de Estado, Seward, gravemente herido, Stanton tomó el control de la investigación del crimen y el seguimiento de los conspiradores. “Todo mundo sabe que la reciente derrota que terminó la guerra representaba una tenue paz. El asesinato era una directa amenaza a esa paz… Stanton rápidamente resolvió esa amenaza poniéndole un final inmediato y dándole una catártica solución. Tomó atajos para resolverlo y tenía la posibilidad de persuadir legal y militarmente a los líderes para apoyar sus esfuerzos. “Los esfuerzos de Stanton tomaron forma de un tribunal militar y con una ejecución inmediata. Al publicitar la venganza de la muerte de Lincoln, claramente quería hacer una Unión más segura y llevar a la nación más allá de un trágico evento.” Para Solomon, detrás de la conspiración y la maquinaria política, “late el corazón emocional de la película”, la historia de una madre y su hijo. “Hay una madre en una situación desesperada esencialmente abandonada por su hijo, pero un hombre joven aparece en escena, reemplaza a ese hijo, y se queda y lucha hasta el final, mientras que el hijo no va a defenderla o rescatarla. Este es Frederick Aiken, condecorado héroe de guerra de la Unión que acababa de comenzar su carrera como abogado. Le toca representar a Mary y llega a luchar apasionadamente por ella contra un sistema que está dispuesto a ejecutar a Mary y a sus defensores.” Filme independiente El conspirador es el primer largometraje de The American Film Company (TAFC). Su fundador es Joe Ricketts, cuya familia es propietaria de Chicago Cubs, que se funda en 2008 para producir películas sobre temas de la historia de Estados Unidos. “La vida real normalmente es más compleja que las historias de ficción”, comenta Ricketts. Desde 1993, Solomon comenzó la investigación y escribió El conspirador: “Inicié mi guión hace 18 años. A todos aquellos que se los mostraba quedaban sorprendidos de que el asesinato de Lincoln fuera parte de una gran conspiración, de que habían existido múltiples ataques esa noche, que hubo un juicio militar que incluía a una mujer que fue juzgada por los crímenes cometidos por su hijo. Fascinante historia, me decían, ¿pero qué tenía que ver con el presente?, me recalcaban. Después de septiembre de 2001 no volví a escuchar este comentario.” La TAFC sabía que este proyecto iba a necesitar a un director especial, a alguien apasionado por la historia y en especial sobre la estadunidense. Pensaron en Redford, le llevaron el guión y respondió de una manera muy positiva, lo cual los hizo poner en marcha el plan de realizar la película. Redford se tomó cuadro días para leer el guión y solicitó una reunión. Con muy poco tiempo de preparación, el equipo se comprometió a realizar una película que fuera lo más fiel a la historia. El punto de partida era el texto cinematográfico y la investigación realizada por Solomon, quien dio a la producción ciertas ventajas como el haber escrito un guión con bases periodísticas. Es el primer guión fílmico de Solomon, quien empezó su investigación con las transcripciones del juicio y todos los libros que encontró sobre el tema. Porque existían muy pocos escritos auténticos de Mary o Airen. También leyó varios diarios de la época para adentrarse en las voces y los tonos que la gente utilizaba para comunicarse. La película, ubicada en 1865, comienza con una gran gama de colores cuando en Washington se celebra el día de la victoria. Se rodó en Savannah, Georgia. Allí encontraron todo lo que necesitaban, incluyendo locaciones militares. El fuerte Pulaski de la era de la guerra civil fue acondicionado para simular la penitenciaria del arsenal de Washington. Sólo construyeron el Teatro Ford. Aunque Redford es mundialmente famoso desde hace más de 30 años, sigue siendo una persona muy reservada. Es un ardiente activista. Se volvió destacado defensor del medio ambiente, un hombre partidario de la responsabilidad social y la participación política, y un artista y hombre de negocios que protege la expresión creativa sin compromiso. Su pasión sigue siendo la de realizar filmes con fundamento e importancia socio-cultural, así como la de animar a otros a expresarse a través de las artes. Nacido en Santa Mónica, California, fue alumno en la Universidad de Colorado, pero abandonó los estudios y se trasladó a París, donde asistió a la Ecole des Beaux Arts. A su regreso a Estados Unidos se tituló en una escuela de arte de Brooklyn, y luego en la Academia Americana de Arte Dramático para estudiar interpretación. Obtuvo su primer papel protagonista en Broadway con Sunday in New York, a la que siguieron Little moon of Alban y Barefoot in the park, de Neil Simon, dirigida por Mike Nichols. Ha protagonizado varias películas producidas por su propia empresa Wildwood Enterprises, que fundó en 1968. Su currículum de actor y productor bajo la marca de Wildwood incluye Downhill racer, The candidate, The Electric Horseman y All the president’s men, que fue candidata a siete Oscares, entre ellos al de mejor película.