Obra del dramaturgo Moncada abrirá abanico teatral en el FIC

jueves, 4 de octubre de 2012 · 18:49
GUANAJUATO, Gto. (apro).- La prestigiada compañía Royal Shakespeare (RSC) abrirá el abanico teatral del Festival Internacional Cervantino (FIC), escenificando una coproducción con la Compañía Nacional de Teatro (CNT) y la puesta del dramaturgo Luis Mario Moncada: “Un soldado en cada hijo te dio. Códice Tenoch”. En Inglaterra, la puesta dividió al público, “fue provocadora”, aseguró en entrevista la directora Roxana Silbert. En la obra –que será presentada en marzo próximo en Madrid, España, con todo el elenco de la Compañía Nacional de Teatro–, las pasiones y las conspiraciones de poder de la dramaturgia shakesperiana (Enrique IV, Ricardo III) inspiran el trasfondo histórico de la nobleza imperial del México prehispánico. “Está inspirada por las obras políticas de Shakespeare, pero no trata de ser Shakespeare, es una obra épica, política, con personajes muy reales, muy humanos, y en ese sentido es muy shakesperiano. Hay un acercamiento muy grande de los actores con el público por este tipo de teatro isabelino”, describió Roxana Silbert. La producción de Moncada, que se estrenó en el Festival Mundial de Shakespeare, en el marco de los Juegos Olímpicos de Londres, “dividió opiniones. Hubo público a la que le gustó muchísimo, a otros no les gustó nada, pero (en el festival) no se vio nada como esto”, insistió Silbert durante el último ensayo previo al estreno en el Teatro Principal. La puesta está programada para el primer fin de semana del FIC, a cargo de la RSC, el British Council, la CNT y el FIC. Por ahora, Silbert trabaja con actores ingleses y mexicanos, a quienes inicialmente les resultó difícil hablar el inglés británico en las primeras representaciones en Inglaterra. “Pero trabajaron mucho, fue una colaboración muy completa, porque además de actores ingleses y mexicanos, también tenemos diseñadores mexicanos, músicos británicos”, mencionó la directora. Señaló que si bien la obra se sitúa en el México prehispánico, en los estertores de las culturas que precedieron al poderío azteca (tepanecas y acolhuas) y el surgimiento del imperio mexica, la escenificación corresponde al modelo de teatro isabelino; es decir, tres diferentes ángulos con un público muy cercano al escenario, y al mismo tiempo contiene elementos muy contemporáneos. Para escenificar la historia de la lucha del poder político, Luis Mario Moncada hurgó en los anales más antiguos que pudo encontrar sobre el pasado prehispánico mexicano, y retomó las figuras de Ixtlixóchitl, Tezozómoc e Itzcóatl. Elementos como el vestuario fueron empleados para introducir un código de color que identificara a las tres tribus principales, según una muy somera descripción –que puede parecer reduccionista– de la directora: “Los acolhuas, a quienes se identifica como el grupo más culto, bohemio, visten de azul; los tepanecas –más interesados en riqueza material– visten en color oro, y los mexicas de rojo y negro, con algunos aditamentos punk, porque son los nuevos del barrio”. De acuerdo con Silbert, el trabajo previo para dejar el montaje en tres horas –porque originalmente era de siete– significó varios viajes entre México e Inglaterra, tanto de ella como del autor de la puesta. “Trabajamos mucho todos, sobre todo el autor; es una obra sobre el poder, sobre la democracia, sobre cómo se organiza una sociedad, las preguntas que uno tiene. Hay personajes que buscan un poder para ellos mismos, otros lo buscan para ayudar a un país, es toda una discusión”, puntualizó. La relación previa entre la directora y el autor ayudó mucho, ya que Silbert ha colaborado de tiempo atrás con Moncada, a partir de que éste fue director del Teatro Helénico. Con su grupo de escritores jóvenes comenzó la idea que ahora llega en forma de coproducción con la Royal Shakespeare Company.

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