Arte: "The End"

lunes, 8 de octubre de 2012 · 18:11
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Con una narrativa inteligente y sutil que diluye los límites entre la realidad, la fantasía y lo desconocido, Claudia Hans (México, 1977) ha desarrollado una narrativa fotográfica que aborda dos temas esenciales: Dios y la muerte. Centrada en protagonistas infantiles cuya edad oscila entre los cinco y doce años, su propuesta, emparentada con el retrato, la fotografía documental y la fotografía construida, rebasa estos géneros convirtiéndose en un sugerente registro de pensamientos y reacciones vinculados con dimensiones intangibles. Conocedora de la mente y emociones humanas debido a su formación como psicóloga clínica, Claudia Hans provoca circunstancias que derivan en la expresión espontánea de ideas y sentimientos relacionados con los temas a tratar. En 2010, su espléndido ensayo visual Morido  destacó en la XIV Bienal de Fotografía en el Centro de la Imagen, en la Ciudad de México, por la espontaneidad de las reacciones que tuvieron niños y niñas ante un pájaro muerto. Diseñada como una experiencia sorpresiva para los infantes, la acción de cada protagonista se transmutó en una especie de retrato de sus emociones ante un cuerpo inerme. Realizadas en blanco y negro sin efectos dramáticos y con una expansiva luminosidad, las fotografías reseñan curiosidad, desagrado, miedo, brutalidad. Como consecuencia de Morido, en el mismo año la artista desarrolló el proyecto Cuando una persona se muere. Realizado a partir de una pared y unos cubos cubiertos de tela de pizarrón negra, el ensayo registra dibujos en gis blanco y opiniones escritas de los niños y niñas participantes. Además del contenido en el que se transita entre ideas espirituales, fantasías y tristezas recordadas o escondidas, el ensayo es formalmente interesante debido a la inclusión de los protagonistas como actores y testigos de sus pensamientos. Y por último, un ensayo todavía en proceso que aborda la idea de Dios. Realizado con base en maquetas ensambladas por niños y niñas que evocan directa o indirectamente el tema, las imágenes se dividen en la fotografía de las representaciones tridimensionales y el rostro de sus autores. Audaz por la sugerencia de representar lo que nunca se ha visto, el proyecto Escenarios imaginarios sobre Dios evidencia referencias aprendidas y estereotipadas que distan de la profundidad alcanzada en las series anteriores. Considerada por la autora como una propuesta de fotografía psicológica o de psicología fotográfica, su obra, expuesta actualmente bajo el título de The End en la Galería Patricia Conde, en el Distrito Federal, se configura como un modelo diferente de retrato o imagen documental. Reflexivas, emotivas, silenciosas y contundentes, sus narrativas fotográficas se introducen en la complejidad de develar el misterio de la mente infantil.

Comentarios