En el camellón de Reforma: fotografías, esculturas...

viernes, 23 de noviembre de 2012
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Lo mismo fotografías de los deportistas mexicanos más famosos, que tazas para café, imágenes de la Revolución Mexicana o las esculturas monumentales de bronce de Jorge Marín, el Paseo de la Reforma parece propicio para recibir todo tipo de exposiciones. El único requisito es que no resulten ofensivas para el público –más bien familiar– que pasea por las cercanías del Bosque de Chapultepec. A punto de concluir su gestión como coordinadora del Circuito de Galerías Abiertas de la Secretaría de Cultura del gobierno de la Ciudad de México, Alejandra Gilling destaca que entre 2007 y 2012 se presentaron en Rejas de Chapultepec 50 muestras, 36 más que entre 2002 y 2006. De la administración pasada, cuando abrió la primera galería con La tierra vista desde el cielo, del fotógrafo francés Yann Arthus-Bertrand, el espacio se diversificó y se abrieron galerías en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional; la Macroplaza Cuitláhuac, en la delegación Iztapalapa; el Instituto Mexicano del Petróleo, en avenida Cien Metros; y está prevista la apertura de una más en el Bosque de Aragón, antes del término del gobierno de Marcelo Ebrard. En la delegación Álvaro Obregón también se instaló una pero, dice Gilling, hubo vandalismo y hasta las lámparas se robaban, por lo cual se decidió cerrarla. En cambio en Reforma, la única exposición grafiteada fue la del 30 aniversario de Proceso (en 2007), pero sólo las fotográficas donde aparecían los expresidentes, “lo demás lo respetaron”. Basados en cifras de la gente que acude al Zoológico y el Bosque de Chapultepec, calculan que 800 mil personas al mes pasan por las Rejas. ¿Quiénes evalúan la calidad de las exposiciones? Gilling explica que el mismo comité de selección del Museo de la Ciudad de México, integrado por un grupo de curadores e investigadores, entre ellos José Valtierra, Gabriel Bátiz, Mauricio Marcín, Maris Bustamante, Carolina García, Montserrat López Olivo, anteriormente Cristina Faesler y ahora la propia Gilling. –¿Este comité también avala las exposiciones de otros espacios públicos como los camellones de Reforma? –Hemos sido responsables de la exposición de Jorge Marín, un artista de primerísimo nivel; la de Campanas que está bajo el resguardo de la Secretaría de Cultura, donde están Leonora Carrington, Manuel Felguérez, Fernando González Gotrtázar, Castro Leñero, gente de una trayectoria importante. Y tenemos también este proyecto muy interesante patrocinado por Nestlé, donde se eligieron siete arquitectos de trayectoria: Francisco Serrano, Mario Schjetnan, Fernanda Canales, Michel Rojkind, Bernardo Gómez Pimienta, Manuel Cervantes y Alejandro Quintanilla. –¿Al haber marcas detrás, como Nestlé o Televisa en la de los deportistas, no queda en entredicho la calidad artística? –No, hemos cuidado mucho que no se conviertan en espacios publicitarios so pretexto de una exposición. En las Rejas de Chapultepec, por ejemplo, hay una mampara especial para los logos, con un tamaño autorizado por la Dirección de Comunicación Social. Televisa ha tenido varios proyectos en espacios públicos de la ciudad, como el Museo Nómada en el Zócalo, Fotografía y Revolución, México suena, Magnum Futbol, Agua origen de vida y Odisea Marina en las Rejas de Chapultepec. Gilling dice que es porque tiene un acervo importante de fotografía y considera fundamental la participación de la iniciativa privada en este tipo de proyectos. Se cuenta, agrega, con una serie de lineamientos, y uno de ellos es la calidad. Así se han presentado también fotógrafos como Ruth Lechuga, Leo Matiz y Nacho López. Anualmente se dedica además una a algún país invitado; ya se han presentado Canadá, Italia, América Latina en conjunto y en el 2010, con motivo del Bicentenario de la Independencia, fue México. En el camellón de Reforma, enfrente del Museo Nacional de Antropología, se muestra desde el 7 de septiembre de 2010 un conjunto de 13 esculturas monumentales en bronce, con el título Las Alas de la Ciudad, del escultor Jorge Marín (Uruapan, 1963). La cuestión es por qué lleva ahí más de dos años y no se ha dado oportunidad a otros artistas. Gilling dice que también estuvo por mucho tiempo una colección de Juan Soriano, además “no cualquiera tiene esculturas de gran nivel que puedan ser expuestas y no hemos tenido otras solicitudes”. –¿Ningún otro artista les ha pedido exponer ahí donde pasa tanta gente? –Pues fíjate que no y nosotros no tenemos obra ex profeso, por el presupuesto.

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