El Centro de la Imagen, para luego

viernes, 7 de diciembre de 2012
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Las obras de remodelación del Centro de la Imagen fueron paradas debido al malestar del reconocido arquitecto Isaac Broid. Se quejó con Consuelo Sáizar, titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), porque no se estaba respetando el proyecto que propuso a invitación, ya que hacia 1994 fue el encargado de crear este espacio cultural que alberga el edificio del siglo XVIII en la Plaza de la Ciudadela del Centro Histórico. Así que quedó inconclusa La Ciudadela: La Ciudad de los Libros y La Imagen; no obstante, fue inaugurada el pasado 21 de noviembre por Felipe Calderón con la entrega de la primera edición del Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en el Idioma Español al escritor peruano-hispano Mario Vargas Llosa. En realidad sólo se terminó la primera etapa de La Ciudad de Los Libros y La Imagen que contempla el área de preservación de las bibliotecas personales de intelectuales de México: de Antonio Castro Leal, Jaime García Terrés, Alí Chumacero, José Luis Martínez y Carlos Monsiváis. El mismo Fernando Álvarez del Castillo, como director general de Bibliotecas de Conaculta, declaró a los medios que quedaron pendientes y a marchas forzadas los trabajos en los espacios que albergarán el Fondo México y el Fondo Reservado. Así como el Centro de la Imagen. En marzo pasado, Sáizar anunció en conferencia de prensa que La Ciudadela se convertiría en La Ciudad de los Libros y la Imagen porque también se intervendría el Centro de la Imagen en beneficio de los exponentes de la fotografía nacional e internacional. Estuvo acompañada por Broid, el director del Centro de la Imagen, Alejandro Castellanos, la fotógrafa Graciela Iturbide, y la curadora Patricia Mendoza. Sáizar mencionó allí que la remodelación incluiría la creación de una nueva bóveda que triplicará el espacio para la conservación del archivo que actualmente resguarda el centro, conformado por 45 mil piezas, entre ellas 21 mil fotografías, 18 mil documentos y 8 mil 500 publicaciones especializadas. Explicó que este acervo se ha ido digitalizando para formar parte del Cerebro de la Imagen, integrado en su mayor parte por películas y fotografías, mismo que se uniría al Cerebro de la Palabra, cuya sede estará en la Biblioteca Vasconcelos de Buenavista (la “megabiblioteca”), así como al Cerebro del Sonido, que se encuentra en la Fonoteca Nacional. La entonces titular del Conaculta añadió que para concretar el Proyecto Cultural del Siglo XXI Mexicano era necesaria una puesta al día y una alineación al futuro del Centro de la Imagen: “Con la restauración que anunciamos hoy, confiamos no sólo disponer de mejores instalaciones sino de brindar un mejor servicio a investigadores, estudiantes y amantes de la fotografía, además de dar un paso definitivo para proteger el valioso acervo que aquí se resguarda.” Dijo que el área principal de exposiciones del Centro de la Imagen llevaría el nombre de Lola Álvarez Bravo, y añadió que serían “rediseñados espacios que no formaban parte del proyecto original, como lo es el patio que se encuentra al sur del centro y que llevaría por nombre Patio del Cielo”. Y agregó: “Los trabajos en el Centro de la Imagen forman parte del proyecto de restauración integral del edificio de La Ciudadela que inició justamente con la restauración de la Biblioteca de México José Vasconcelos.” Al respecto, Broid mencionó que dentro del proyecto se contemplaba un patio de acceso con techo movible y una cafetería, integrado a otro de los patios exteriores para contar con un lugar de exposiciones al aire libre: “Habrá un espacio de biblioteca y de mediateca para conservación de las imágenes, además de integrar un diseño en los espacios que busca aprovechar al máximo la luz natural en las diversas zonas del recinto.” También explicó que dentro del Centro de la Imagen convergería un área operativa, una de exposiciones y una de documentación, dejando abiertas las adaptaciones para las diversas necesidades del futuro. Pero en octubre pasado el arquitecto estaba muy molesto. En entrevista con Proceso detalló las alteraciones esenciales que se estaban haciendo a su proyecto original. Sin embargo, habló con Consuelo Sáizar un día después y Broid solicitó que la denuncia hecha a este semanario se retirara. El 25 de noviembre pasado, en el suplemento El Ángel del periódico Reforma, Sáizar respondió a la reportera Erika P. Bucio sobre la molestia de Broid: “Decidimos dejar el proyecto para el año próximo, respetar su proyecto personal.” En ese proyecto, de acuerdo con el arquitecto, se trataba de conservar tal cual el patio de acceso, que estaba en malas condiciones. Y aunque los materiales no eran los originales del edificio del siglo XVIII, por lo menos llevaban ahí más de cien años. Broid consideraba que los materiales propuestos guardaban respeto con el inmueble histórico, que se mantiene prácticamente intacto. Por tanto, rechazaba la hegemonización porque se veía todo como nuevo, y argumentaba que debía dejarse como una muestra de lo que era la edificación. No le aceptaron el piso sino que se le pondría otro encima, y eso para él alteraba sustancialmente las proporciones de la fuente y la terraza. Igualmente le habían pedido incorporar el Patio del Cielo, y se modificaron los niveles y detalles sin su consentimiento. El presupuesto estimado para los trabajos en el centro es de 30 millones de pesos.

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