Antoni Tápies, fue un "alquimista de su tiempo"

martes, 7 de febrero de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Para el poeta y crítico de arte, Miguel Ángel Muñoz, el pintor catalán Antoni Tàpies fue un “alquimista de su tiempo”, un artista que logró trascender de lo físico a lo mágico, y “rompió la barrera de lo temporal y cualquier obstáculo para redescubrir la pintura constantemente”. Originario de Barcelona, donde nació el 13 de diciembre de 1923, el artista catalán falleció ayer en Cataluña de una insuficiencia respiratoria, aunque --confiesa el escritor mexicano Miguel Ángel Muñoz-- ya estaba muy mal de salud desde hacía tiempo e incluso cuando se encontró con él en noviembre del año pasado para hacerle un estudio fotográfico ya lo encontró muy enfermo. Muñoz llevaba una cercana relación con Tàpies, pues desde hace tiempo se ha dedicado al estudio de diversos artistas españoles, entre ellos Rafael Canogar, de quien acaba de publicar el libro Espejismo y realidad. Divergencias estéticas, el cual presentará el próximo 18 de febrero en la ciudad de Madrid, Eduardo Chillida y Albert Ràfols-Casamada. Tàpies, a su vez, llegó a ocuparse de la escritura del autor originario de Cuernavaca, a quien consideró una voz esencial, en la cual “la combinación de rigor e intuición han hecho de sus escritos sobre arte un refinado y delicado descubrimiento de la obra de cada artista que estudia, analiza e interpreta”. Entrevistado vía telefónica, Muñoz enfatizó que el gran aporte de Tàpies fue haber renovado y creado lo que se llamó el “informalismo catalán”, no sólo en el arte europeo, sino en un contexto histórico internacional, con el grupo formado por otros pintores como Josep Guinovart, Casamada, Antonio Saura, crearon este movimiento en respuesta al abstraccionismo americano. Los españoles, explicó, siguiendo la tradición de Pablo Picasso y Joan Miró, crean un “lenguaje informalista” que es una aportación al arte internacional. Pero Tàpies “abarca toda la materia, es el gran creador, el gran renovador de la pintura”. En su libro El espacio vacío, escribe Muñoz sobre el pintor: “...es un artista sin el que no se puede entender la historia del informalismo, el arte de la materia y la abstracción. En 1948 funda en Barcelona, con Juan Brossa el Grupo Dau al Set. Su grandeza y capacidad de trascender de lo físico a lo mágico hacen de él un auténtico alquimista, capaz de romper con cualquier forma temporal, cualquier obstáculo que impida contemplar la realidad del individuo y las circunstancias que rodean su existencia.” Prosigue más adelante: “Entrar en el estudio de Antonio Tàpies es adentrarse en un universo inédito, deslumbrante. Todo el espacio está lleno de obras recientes, de cuadros aún no terminados, pero que ya llevan consigo la marca indiscutible del artista catalán. Tàpies es un maestro del orden, un alquimista del diálogo poético-pictórico...” El artista, añadió en entrevista, tuvo el don de crear un universo propio a partir de la herencia de artistas diversos como Dalí, Miró, Gaudí y hasta Goya, y todo lo volvió contemporáneo, “fue una gran aportación universal”. Mencionó que justo ahora en la Galería Soledad Lorenzo en Madrid, hay una exposición de Tàpies y recientemente se publicó un nuevo tomo de sus textos de arte, editados por Galaxia Gutenberg y Círculo de Lectores, que es una síntesis de su pensamiento, pues “a él no le gustaba explicar su pintura, le gustaba que la gente leyera sus artículos recopilados en varios libros. “Como en su Memoria Personal donde refleja todo su pensamiento acerca de lo que debe ser el arte y el artista comprometido con su tiempo. Hay que entender que sus antologías son un esfuerzo intelectual donde vincula arte y literatura, otra de sus pasiones, que fue el ensayo sobre su arte.”