Bailar en el Titánic

jueves, 19 de abril de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- La leyenda dice que mientras el Titánic se iba hundiendo poco a poco en las heladas aguas de las costas de Terranova, la orquesta siguió tocando hasta morir. Y mientras lo hacía, otros más bailaban decidiendo terminar su vida de la manera más alegre posible. Si bien la historia del barco ha sido estudiada y narrada desde diferentes perspectivas, poco se sabe de lo que se bailaba en el suntuoso salón de la embarcación. Lo más que se sabe es que eran las 23:30 horas del domingo 14 de abril de 1912 cuando el trasatlántico chocó a toda velocidad con un iceberg. Por la hora muchos de los pasajeros se encontraban ya en sus camarotes y por ser día domingo, en el programa de actividades, no había ningún baile previsto. Los músicos habían terminado su trabajo de acompañar la cena y se preparaban para cenar. Según Geoff Tibballs en su libro sobre el Titánic, fue el violinista británico Wallace Hartley, de 33 años, quien intentó, junto con los otros siete músicos que lo acompañaban, tranquilizar a la gente. Estaban en la primera clase y los pasajeros empezaban a perder la calma ante el desastre. Las leyendas cuentan que la agrupación musical era tan buena que algunos perdieron tiempo vital para huir por escuchar a la orquesta, y, por qué no, realizar algunos pases de baile. La música que se interpretaba y que los pasajeros bailaron durante su corta estancia en el barco solía variar entre valses de la vieja usanza, música estadunidense de Gilbert y Sullivan, particularmente ragtime, la música de moda que más se bailaba en todo el mundo. Se dice que alrededor de la una de la mañana el barco se ladeó brutalmente, lo que no impidió que algunos pasajeros, ya convencidos de su pronta muerte, bailaran en la pista las pisadas de quicksteps, jives, marchas, valses y una amplia gama de la música de moda. Algunos de estos bailes aún pueden verse de forma muy estilizada en los concursos de baile de salón en los Estados Unidos. Los sobrevivientes narran que oyeron sonar los compases de la mítica Alexander´s Rag Time Band, famosa canción que aún hoy en día se considera como de las piezas emblemáticas de las grandes orquestas y de la que incluso se hizo una película. La alegría de sus notas le hace mover los pies a cualquiera. Cuando el Titánic se fue a pique, el director de la banda liberó a sus músicos y lo que siguió fue el horror de la oscuridad y el silencio. Los bailadores ya no pudieron moverse más en la inclinada pista pero se quedaron junto a los músicos que no abandonaron el lugar y siguieron tocando, aparentemente la música también ayudaba a silenciar los alaridos de pavor en lo que fue una de las peores danzas de la muerte de la historia.

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