Shakespere de nuevo

martes, 3 de abril de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Casi seis siglos han pasado desde el nacimiento de William Shakespeare, luminoso escritor inglés considerado como el más importante dramaturgo de todos los tiempos. Paradigma de los esquemas del teatro actual y síntesis de lo que el teatro griego esgrimió. El Bardo, como también se le llama, es el autor cuyas obras más se han puesto en el mundo, y su concepción de la vida misma se ha convertido en modelos arquetípicos del amor, la locura, la soledad, al mismo tiempo de los esquemas fundamentales de la tragedia, la comedia y la pieza como géneros dramáticos per se. Pero no sólo el teatro se ha valido de la obra de Shakespeare, también la danza. Justo en esta primavera Leticia Alvarado, directora del grupo Tandem, llevó al foro de la sala Miguel Covarrubias una propuesta sobre el autor inglés, y Miguel Mancillas, director de Antares Danza Contemporánea, se prepara para estrenar su propuesta el 26 de abril dentro del festival Un desierto para la danza que se lleva a cabo en esa ciudad. La Luna En la entrevista Aromas de Shakespeare realizada por los periodistas Silverio Orduña y Nidia Cervantes para la agencia LDL, Leticia Alvarado explicó las razones para la creación de su obra Shakespeare y la Luna: “Mis objetivos no es repetir discursos ni traducir las obras. Desde hace más de veinte años creo obras motivadas por otros: Frida Kahlo, Sor Juana Inés de la Cruz, Tina Modotti, Jean Genet, Mozart, Miguel Ángel. Cada uno de ellos ha marcado parte de mi vida, aún antes de ser coreógrafa. Eso que tengo guardado es lo que ahora desarrollo y saco en las piezas.” Según Cervantes y Orduña “en su temporada del 15 de marzo al 1 de abril, su nueva coreografía de Alvarado retoma elementos de dos obras clásicas del dramaturgo inglés, representativas del teatro isabelino: Romeo y Julieta y Hamlet. La vigencia de Shakespeare (1564-1616) para Alvarado, es contundente aún después de varios siglos: “Estas dos obras son significativas porque tienen una estructura que propicia una reflexión sobre el tema del amor y la muerte, temas universales, actuales y de todos los tiempos. El ser humano ha sido el mismo desde hace 500 años y vive las mismas complicaciones en la época actual. Por eso Shakespeare pudo hacer muchas obras, por la complejidad del ser humano.” Alvarado, a decir de los autores del artículo, está convencida de que la complejidad de Romeo y Julieta junto con la de Hamlet no se pueden decir por completo en una hora: “El texto es como un aroma, no la representación de una escena”. La luz es otro elemento fundamental para Alvarado: “El lenguaje de la luz es un tejido relacionado con intensidades, como la energía del bailarín. Es un discurso paralelo que acompaña a la coreografía. Si pones una luz donde no va, te mata la escena; si la metes en cinco segundos en lugar de diez, también te dice otra cosa. Importantísimo elemento.” El amor Para Miguel Mancillas director de Antares Danza Contemporánea, el giro de su interés por Shakespeare apareció por un lado de la experiencia de trabajar con bailarines muy jóvenes y en segundo lado de estudiar a profundidad a Peter Brook y su concepto de la escena. “Brook hace muchas referencias sobre la obra de Shakespeare y sin darme cuenta poco a poco fui entrando al campo del autor inglés mientras simultáneamente analizaba cómo mis bailarines por su propia juventud, y pienso quién no se ha sentido de esa manera, se les sienten las ganas de tener un amor así.” Peter Brook valida a Shakespeare a la manera de tener un espejo que sale de nosotros. El espejo del deseo mismo algo que Mancillas valora profundamente como coreógrafo porque le permite crear una obra sin necesidad de realmente revivir un texto sino ponerlo en el cuerpo de sus bailarines para entenderlo en sus múltiples problemáticas actuales: “Lo veo en el deseo de una familia por construir un soldado más que un hijo feliz y contento, un ser humano. Porque si lo analizas a profundidad te das cuenta que en algún momento has querido profundamente a un amigo, a tu pareja y al mismo tiempo también está la capacidad de destruir lo que más amas. “Y que ganas de volver amar así, y qué terrible que el propio destino o la realidad misma se encargue d echar todo por la borda o simplemente uno decide que ese no es el camino que hay que seguir y se abandona el amor.” Mancillas al mismo tiempo se ha replanteado la forma en que desea que su trabajo sea visto. Después de su experiencia con Roberta Carrieri del Odin Theater, el creador considera que le interesa más la relación de proximidad con los espectadores. “Estoy considerando más limitar la cantidad de espectadores, la concepción de los espectadores, hacer una distancia mínima que cuando la gente vea la obra este muy cerca de los cuerpos. He probado la pieza de manera formal en un teatro a la italiana pero también he hecho ensayos abiertos en donde la respuesta me ha resultado más interesante. La danza es más poderosa cuando la enfrentas de cerca. “Quisiera incluso poder realizar la obra en un cuadrilátero, en un ring, porque finalmente se trata de una lucha. Mi búsqueda está ahora en los foros experimentales aunque me es claro que la propuesta puede ser vista en cualquier foro, dado que tiene planos geográficos, planos estéticos que están justificados y que le dan otra lectura a la obra. Que no descubran tu nombre se estrenará el 26 de abril en Hermosillo, Sonora, como parte del festival Un desierto para la danza. El nombre, según Mancillas, hace referencia a un coqueteo “una reflexión que hace Julieta sobre si el nombre determina al objeto, al valor del nombre y de alguna manera al entender que cuando estás en el amor prohibido no quieres que se descubra el nombre de quién amas.”

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