Arte: "Dr. Atl, Obras Maestras"

miércoles, 2 de mayo de 2012
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Como una celebración especial para el público infantil por el Día del Niño, este lunes 30 se clausura, con distintas actividades gratuitas de recreación artística, la exitosa exposición Dr. Atl, Obras Maestras que se presenta en el Museo Colección Blaisten del Centro Cultural Universitario Tlatelolco, en la Ciudad de México. Misterioso como pintor de paisajes volcánicos, utópico en su pensamiento y contradictorio como activista político –participó en el movimiento revolucionario mexicano y tuvo inclinaciones pro-nazis–, Gerardo Murillo (1875-1964) o Dr. Atl es un personaje complejo del arte moderno mexicano que seduce visualmente, confronta ideológicamente e intriga intelectualmente. Consciente de las circunstancias verdaderas y míticas que inhiben la comprensión y el disfrute de la creación del artista, el coleccionista Andrés Blaisten diseñó conceptualmente una exposición que, al margen de las actividades de Atl como funcionario, escritor, mitómano, vulcanólogo, historiador o amante –durante varios años fue la pareja de Nahui Ollin–, se concentra en la dimensión estética de las imágenes. Un recurso narrativo eficaz, que transparenta esa vertiente espiritual y contemplativa que se relaciona, formalmente, con vocabularios romántico-místicos y postimpresionistas vinculados con pensamientos teosofistas. Los primeros, centrados tanto en el protagonismo sobrecogedor de la naturaleza y la espacialidad lumínica como, también, en la referencia a caracteres nacionales. Los segundos, vinculados con algunos artistas como el francés Paul Signac (1863-1935) que altera la realidad representada a partir de la fragmentación de la luz y, muy especialmente, con el checoslovaco Frantisek Kupka (1871-1957), con quien el Dr. Atl, comparte el simbolismo abstracto, los fuertes contrastes cromáticos y la composición basada en círculos, triángulos y diagonales. Constructor magistral de lugares ficticios en los que cada elemento se fusiona en una totalidad sin perder su forma original, el Dr. Atl confirmó sus exploraciones espirituales en 1933 al escribir que “La representación de la naturaleza es una de las expresiones más elevadas del espíritu humano”, y el paisaje “no puede comprenderse si no es en condiciones muy especiales de desarrollo mental”. Integrada por una sección principal de 132 piezas –pinturas y algunas acuarelas– realizadas entre 1899 y 1962, la muestra Dr. Atl, Obras Maestras se acompaña de una exposición de 10 esténciles provenientes de 1912 y aproximadamente 85 dibujos y bocetos sin fecha, que se exponen por primera vez. Enriquecida con diversas publicaciones y materiales de divulgación, la exposición se clausura este lunes 30 abriendo sus puertas sin costo alguno, a todo el público.

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