"Contra viento y marea", 18 años de Cinemanía

lunes, 21 de mayo de 2012
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Desde que inició en 1994, Cinemanía se ha topado con dificultades, desde la crisis económica de ese año hasta la influenza AH1N1 en 2009, que “casi nos mata”; no obstante, celebra su supervivencia con una remodelación de salas para atraer nuevos cinéfilos de arte. Butacas nuevas, sonido y proyección de alta definición para las tres salas, renovación del bar –que ahora ofrece comida–, y de la videolibrería (en dos etapas), con eso celebró Cinemanía sus 18 años el viernes 18 en plaza Loreto. “Festejamos con un brindis por sobrevivir con un proyecto de esta naturaleza en un contexto de tanta violencia en el país, y la falta de interés del gobierno federal para abocarse en los problemas de cine mexicano”, dice Jorge Sánchez, socio principal de los 14 dueños de Cinemanía, el pequeño cine de plaza Loreto, al sur de la ciudad, cuya diferencia primordial con otros cines es su exclusiva proyección de filmes de arte, muchos de ellos latinoamericanos. Sánchez explica que el proceso de remodelación se debe en parte a la ayuda de Ibermedia, organismo al que pertenece Cinemanía desde hace unos años y al que recurrieron a préstamo para reacondicionarla. De las butacas se apoyaron en la Cineteca Nacional, pues con su renovación tiene ahora 150 en especie de préstamo y pago de acuerdo a la programación de la misma sala, la nueva proyección y sonido es un equipo de alta definición de acuerdo a las posibilidades de los socios, comentó el productor de Macondo y distribuidor de películas por video, Zafra. “No somos los mejores empresarios, pero tenemos un lugar donde las películas mexicanas hacen más taquillas que cuando están en cartelera comercial. La idea de Cinemanía surgió en un inicio como una idea mía y de mi hermano Carlos, quien también hace un poco la gerencia y dirección ahora, e iniciamos en un momento crítico del cine mexicano, conformamos la sociedad. “Justo un día después se anunció el famoso ‘error del 94’, y aunque empezamos con un proyector en VHS que era muy caro pues eso se elevó, les tuve que decir a los socios que ya estaba el bar provisto y que debíamos afrontar la realidad de manera optimista, pero realidad al fin.” En cuanto a su faceta de distribuidores tienen a Zafra Media (que se inició en la década de los setenta), enfocada ahora más a las televisoras públicas, como Canal 22, TV UNAM, Canal 11, y distintas televisoras educativas y de provincia, a través de las cuales han canalizado películas y documentales iberoamericanos. “En algún momento lo hicimos con fines comerciales, pero no es tan justo, es poco equitativo, y la cuestión es que no existe un marco legislativo que propicie al cine mexicano –dijo quien estuviera al frente del Festival Internacional de Cine de Guadalajara–. En el anuario que publicó Imcine (Instituto Mexicano del Cine) el año pasado, dice que el público mexicano acude al cine 1.8 veces anualmente, es una estadística falsa… un sector de población va entre 20-25% al cine comercial y el resto está marginado, desde los precios elevados ves la diferencia. “No es una empresa sana, pero yo digo que somos los mejores gestores de empresas culturales en mal estado, pero no que paran, hemos vencido la desconfianza de distribuidores, y aunque tenemos esa eterna lucha de David contra Goliat, con los consorcios más grandes tenemos una buena oferta de cine extranjero.” Adelantó que el costo de entrada se prevé subir a partir de la siguiente semana a 50 pesos, pero bajo la implementación de dos personas por un boleto los lunes, martes y miércoles. Cinemanía se encuentra en plaza Loreto, avenida Río Magdalena esquina con Revolución, en San Ángel.

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