El cine latinoamericano a la alza

martes, 29 de mayo de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Mientras los diarios españoles alaban el impacto del cine latinoamericano, se lamentan que el suyo vaya en caída libre. Así lo anunciaron a partir de la importancia que se le ha dado al cine argentino, brasileño, colombiano y mexicano en edición número 65 del Festival de Cannes. Pero hay un negrito en el arroz: La película Post tenebras lux, del mexicano Carlos Raygadas --su tercera incursión en el que es considerado como el festival de cine de arte más importante del mundo--, fue abucheada y descrita como pésima. Aun así, Raygadas ganó el premio al Mejor Director en la sección oficial. A los españoles no les pareció importante que la película Aquí y Allá del ibero Antonio Méndez Esparza ganara la Semana de la Crítica. Rodada en su totalidad en México, y con un argumento que cuenta la historia de un inmigrante que regresa al país después de haberse establecido por un largo tiempo en Nueva York y que no logra readaptarse a la vida familiar que tenía en el pasado. Por el mismo hecho de haberse rodado en México y de tener una temática migratoria se le consideró un filme mexicano. Para el diario El País “países como Brasil, México y Colombia han dado una sensación de fuerza tanto en sus proyecciones como, sobre todo, en el mercado. Si ha habido una fiesta cinéfila fuerte --es decir, fuera de los eventos patrocinados por marcas-- este año ha sido la del pasado martes de Brasil, a la que convocaban desde el mismo departamento de prensa del certamen. Y ese mismo país ha dado muestras de su crecimiento en otros detalles: Carlos Diegues, el productor brasileño, preside el jurado de la Cámara de Oro.” Argentina también se ha destacado como una potencia; “supongo que es cíclico, que hay épocas”, señaló Pablo Trapero, cuyo Elefante blanco ha elevado mucho el nivel de la sección Una cierta mirada. “Hay algo muy importante, que no sé si ocurre en otros países, y es que en Argentina hay mucha cinefilia, más gente atenta a hacer cine que al circo de los festivales. Discutimos mucho viendo películas. Sospecho que nuestro histórico amor por el cine tiene que ver. A nuestro favor está esa pasión y que defendemos nuestras historias, y apoyarnos, producirnos unos a otros. Es hacer cine más allá que dirigir”, afirmó Trapero.. Por México la película de Carlos Reygadas Post tenebras lux fue definida como un film que “te cruza por el cuerpo y se te pega como una boa. En su proyección para la prensa, la inclasificable película recibió un sonoro abucheo.” Aparentemente la cinta posee una primera secuencia tan turbadora “y magistral como aquella que abría su anterior filme, Luz silenciosa y tras ella, una segunda tan surrealista, inquietante y bufonesca con una imagen diabólica que te clava contra el madero de su cine. Pesadillas. Y entra en una historia de pareja, o familiar, en medio de una naturaleza abierta y agresiva… Sin adecuarse a esa lógica que admitimos en las convenciones temporales y espaciales, la película de Reygadas se deslía y salpica la pantalla entre obsesiones y defectos visuales, con una imagen líquida, húmeda y doble en sus márgenes, y una rara amenaza constante, con una trama insolente, caprichosa, como salpicada en un cristal”, reportó el diario ABC. En editorial, se señaló que el film es “turbio, indescifrable, maligno y con un punto entre ridículo y buñuelesco en momentos clave de la trama, como la última escena que deja exactamente cuerpo de cuatro; lo raro es que a alguien le saliera el aire para el abucheo. Pos tenebrax lux no tiene ni la más mínima intención de conectar con la cara A del personal; o sea, que o se le pone la cara B o se mira con la misma expresión que el perro pachón de la casa.” Raygadas salió al paso afirmando en Cannes que le da mucha risa “todo eso de que México busca la Palma de Oro, que busca México un oro en Cannes. No son así las cosas. Ese no es el objetivo. Si fuera así, sería un boxeador o algo parecido”. Esta mañana Reygadas dijo: “Me siento muy halagado de recibir abucheos. Rara vez leo la crítica cinematográfica pero a veces sí y creo que es un halago. Para mí es un síntoma de que estoy haciendo cosas que valen la pena. Si no me abuchearan, estaría un poco preocupado.” Es la tercera vez que Reygadas compite en Cannes, y con Luz silenciosa obtuvo el premio del Jurado. Por fortuna, latinoamérica tuvo otras presencias fuera de concurso; en la Sección Oficial estaba la argentina Villegas, de Gonzalo Tobal. En la Quincena de Realizadores se proyectó la coproducción argentino-uruguaya 3, de Pablo Stoll, y en la Semana de la Crítica Los salvajes, de Alejandro Fadel, de Argentina. Colombia llevó dos cintas: en Una cierta mirada, La playa, de Juan Andrés Arango. Nacido en Bogotá, Arango estudió la mayor parte de su carrera hasta que obtuvo una beca para Vancouver, Canadá. En la actualidad vive en Montreal. La playa es resultado de su interacción el Buenos Aires Lab del Bafici, el Festival de Mannheim, el Festival Internacional de Cartagena y el Festival de Río de Janeiro. De Colombia también participó La sirga, de William Vega, en la Quincena de Realizadores que muestra las experiencias de una mujer en un hostal cercano a una laguna en Los Andes. Chile con Pablo Larraín presentó No en la Quincena de Realizadores. No es el cierre a su trilogía sobre los últimos días de Salvador Allende y el golpe de estado de Pinochet.

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