"Caída libre" de Jaramar Soto, el jazz en el Lunario

jueves, 26 de julio de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Fiel al motor vital que guía su infinita curiosidad creativa, la cantautora y artista plástica Jaramar Soto (3 de agosto de 1954) llevó esta noche su rapport jazzístico al Lunario del Auditorio Nacional en Caída Libre, título de un CD ajeno a toda grabación anterior de la guapa intérprete de estirpe jalisciense. Momentos antes de subir al foro de Chapultepec para emprender este insólito viaje vocal por el jazz, la amante de George Gershwin, Thelonius Monk, Edith Piaf, Jacques Brel y Leonard Cohen dijo a la agencia de noticias apro: “Hace un par de años se me ocurrió una locura. ¿Qué pasaría si paralelamente y por separado a mi repertorio como cantautora ahora exploro el cantar jazz en vivo? Porque el jazz era algo que yo cantaba, que conozco y escucho, yo le tengo mucho respeto a ese mundo jazzístico que es un gran reto, sobre todo vocal y de gran aprendizaje. “Entonces con mi guitarrista (Daniel López) y bajista (Eliud Hernández) decidí probar; monté el repertorio de jazz y le puse a mi proyecto Caída libre, que primero presenté en Guadalajara cuando estaba más ocupada haciendo mi reciente disco Fiestas privadas (Discos Intolerancia) con 15 composiciones mías, en el estilo que muchas personas conocen. Luego fuimos al Distrito Federal y Puebla, donde tocamos en lugares de jazz para ver si me aceptaba el público como vocalista de jazz.” Esta nueva y peculiar faceta de Jaramar (voz huichol que significa “nuestra madre la mar”) en Caída Libre provocó “sorpresa e interés”, afirma. “Yo no me considero jazzista. Mis referencias vocales eran de Sarah Vaughan, de Billie Holyday, de Cassandra Wilson o, ¿por qué no?, de una Amy Winehouse también; pero mi acercamiento al género es bastante libre. Primero montamos cosas de Gerwish como ‘Summetime’, para dedicarme más tarde a un compositor que adoro, Thelonius Monk, con su ‘Round Midnight’, y Hart y Rodgers & Hart, Garner & Burke…” Posteriormente llegaron melodías de Brel y Piaf en francés, y del canadiense Leonard Cohen. “Era todo un repertorio de canciones emblemáticas para mí que ya me moría por integrar en un espectáculo de jazz.” –Usted ha interpretado piezas en lengua sefardita, aunque vivió dos años en Francia y habla francés… –Sí, también puedo pronunciar bien el inglés, pero me intrigaba descubrir lo que sentían los músicos y el público de mi reto en el jazz con esta Caída libre. Nos fue bien en nuestras presentaciones en Puebla y en las que hicimos en la Ciudad de México, en el Centro Cultural España y sitios así. Una noche, acudieron a un concierto de Jaramar en Caída Libre la vocalista de jazz Iraida Noriega con sus acompañantes. “Cuando grababa ‘Fiestas privadas’ me di cuenta que yo como Jaramar podía no sólo cantar canciones en lengua sefardita, sino irme al jazz en inglés o francés y fue un descubrimiento bastante increíble, porque el acercamiento al jazz es un reto que no todo vocalista puede conquistar. “Yo abordé jazz con respeto pero con temor, y para mí fue súper emocionante cantar en un sitio como ‘Jazzatlán’ y ver a la gente tan motivada; incluso esa noche vi que llegó Iraida con sus músicos Tavo Nandayapa e Israel Cupich, mi amigo, se pararon frente a mí cuando yo cantaba ‘Round Midnight’. “Al terminar, Iraida me felicitaría por disfrutar aquella canción al grado de apropiármela. ‘¡Wow!’, exclamó ella en el camerino del Jazzatlán, ‘¡con este repertorio estás volando!’ Me puse feliz y me di cuenta que efectivamente puedo convivir con este proyecto, ya ves que hay público que me pregunta asimismo cómo es que puedo ser cantante y pintora al mismo tiempo. La creatividad artística no tiene límites cuando asumes los retos con respeto y amor.” –¿Qué escuchará la gente hoy jueves 26 de julio en el Lunario? –Las hermanas Ingrid y Jenny Beaujean me llamaron para alternar su disco Beaujean Project con Caída libre, en el Lunario, y les dije que sí pues conozco el foro, hace dos años presenté ahí mi CD Diluvio. Esto de ir en el jazz es emocionante pues se trata de tomar otros riesgos vocales por demás hermosos y paralelamente a un disco en la senda de Fiestas privadas, que es lo que he hecho todo el tiempo en los CD’s de mi carrera. Así, esta noche interpretaré lo que oyes en mi disco Caída libre, exclusivamente. El priismo que viene Jaramar confiesa que su fuerte trajín en el arte cada vez la obliga a pasar mayor tiempo en la capital mexicana y menos en la tapatía, en un promedio de tres semanas por mes. –¿Usted votó en Guadalajara? –¿Votaciones…? ¡Ah, sí…! “Allá las viví pues si no, no hubiera podido votar en las votaciones estatales y no quería perderme la posibilidad de hacerlo… El triunfo de Peña Nieto lo viví como lo vivieron todos mis cuates, con tristeza… En Jalisco sucedió que yo iba por Enrique Alfaro, que fue el candidato del Movimiento Ciudadano y estaba muy pendiente de su candidatura, de sus propuesta en plan cultural y él, que siendo el candidato de la izquierda en un estado tan conservador, miedoso, tradicional, llevaba las de ganar ante el priismo. “Alfaro fue sorprendente porque arrasó en el área metropolitana; absolutamente toda la gente que conozco votó por él pero, tristemente, perdió. Lo bueno es que en lugares tradicionalmente panistas, Alfaro ganó y al final, le ganó el PRI por unos cuatro puntos aproximadamente. “A toda la comunidad cultural y a la mayoría de la población, el triunfo del PRI fue decepcionante, igual que sucedió con Peña Nieto en el país.” –¿Cómo contempla Jaramar el futuro cultural con el priismo que viene? –Pues mira, lo puse en mi canal de Facebook antes, era claro que yo iba a votar por la izquierda porque además hubo una publicación en un periódico local de la comunidad de artistas, yo incluida, donde manifestábamos nuestra simpatía de voto por Alfaro, y a nivel nacional por Andrés Manuel López Obrador. “Sinceramente, a mí me dan miedo estos seis años que vienen con el PRI. Si antes ya me daba miedo Peña Nieto, ahora no sé qué peor mal sucederá a México, cuando culturalmente creo que tendremos un matrimonio arreglado de gobierno y Televisa, es dantesco, simplemente porque ambos están emparentados. No me gusta eso. Si trabajas en el sector cultural y como yo, que has sido independiente toda tu vida, es terrible que acabes vinculándote siempre en proyectos institucionales de gobierno, sean federales o en los estados, pues así es el país que nos tocó vivir. Llámense Conaculta o secretarías de cultura.” De lo perdido, algo se rescató con el triunfo del PRD en el DF, la continuidad que Jaramar anhelaba: “Me da muchísimo gusto que haya ganado en el Distrito Federal un señor como Miguel Ángel Mancera. Ahí sí pisamos firme. En tal sentido, hay mucho trabajo cultural por hacer en nuestra querida capital. Pero un tipo como Peña Nieto crea incertidumbre por donde quieras verlo.” Por ahora, Jaramar incita al público para escuchar su CD “Fiestas privadas”, producido por Gerry Rosado, segundo CD en Discos Intolerancia: “Gerry Rosado es mi compinche para hacer discos en estos dos últimos años, con 15 canciones mías, letra y música, ahí compongo nada más en español. Tiene que ver con todo lo que había hecho anteriormente porque mi punto de partida fue la música antigua y medieval, hoy el contenido lírico aborda ciertas formas musicales y melódicas para componer donde prosigo tales referencias, aunque es un disco muy contemporáneo con elementos folk y una gran fusión de géneros maravillosos.” Es la Jaramar de siempre, que perdió el miedo a componer y hoy continúa su viaje experimentando los retos del presente, en un arte lleno de feeling y belleza.  

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